Bang

Tras una noche matando revolucionarios hasta los primeros rayos solares del amanecer, Recreo, el sicario a sueldo de las fuerzas del sistema, seguía dormido a la hora de la aparición de las primeras estrellas nocturnas. De repente, un grito terrorífico y proveniente de su habitación me anunciaba que había abierto los ojos.

—Así que ya te has despertado, eh, Recreo. Y por el miedo que vislumbro en tu cara llena de cicatrices has vivido un mal sueño.

—Así es, Iris. He tenido una pesadilla. De ella me despertaba con un grito y tú, que habías sido mi fiel compañero en la caza y captura de rebeldes y subversivos, cuando te la contaba me revelabas que…

—¿Que soy partidario del caos revolucionario y de la revolución caótica?

—¿Cómo lo sabes, Iris? ¿Es que me has escuchado hablar en sueños?

—¡No, porque seguido te disparaba tras decirte muere, traidor, muere! ¡Bang, bang, bang!