Consejo poético

A ti,

amiga,

y a ti,

amigo,

que aspiráis

a ser poetas

os digo

que dejéis caer

el telón

de los ojos

hasta que

en la oscuridad

más oscura

veáis la luz

más sombría

y la sombra

más lucífera

y que abráis

de par en par

las ventanas

de los oídos

hasta que

en la atención

más atenta

escuchéis

la música

más silenciosa

y el silencio

más musical

de la vida

interna

y externa.