De esta vida a la muerte

En los ojos

inmensos

y brillantes

de la noche

silenciosa

y tranquila

me miro

y me veo

un poco menos joven

y un poco más viejo

caminando con paso

elegante

y pausado

por la vida

divertida

y dichosa

de escritor

y poeta

que en hojas de papel

blanco

y virgen

con arte

cultivado

y labrado

y destreza

natural

y adquirida

plasma el mundo interior

y recogido

que late

con fuerza

y energía

en su amable

y bendito

corazón

literario

y sensible

que intuye

y sabe

a ciencia cierta

y sin duda alguna

que el día

menos pensado

y más sentido

la existencia va a dar

al final del camino

bajo el cielo

y la tierra

en la muerte

temible

y desconocida

dejando en este mundo

la carne en descomposición

y una osamenta esquelética

y llevando consigo

un alma

animada

y vital

allende

y más allá

de este mundo

de vivos moribundos

y muertos vitalicios.