El beso poético

Ponernos en calma

y sin prisa

cara a cara

y corazón con corazón

y mirarnos con sosiego

y paz

a los ojos enamorados

y acaramelados

al cruzar

y entrecruzar

nuestras profundas

y sinceras

miradas amistosas

y compañeras

y juntar al unísono

y con dulzura

nuestros carnosos

y rosados labios

y besarnos con nuestras lenguas

apasionadas

y deseosas

a muerte

tal si nos fuera

la vida en ello

como dos cómplices amantes

que viven la aventura

de una historia de amor

sincero

y verdadero

a más no poder

y como el que más.