Bukowski y el escritor genial

En su obra

“Fragmentos

de un cuaderno

manchado de vino”

el maestro de Charles Bukowski

escribe lo siguiente:

“Tras un matrimonio

chungo,

decidí,

bueno,

qué coño,

más me vale

ser escritor,

parece

lo más sencillo,

dices lo que te venga en gana

y ellos dicen,

eh,

eso es bueno,

eres un genio.

¿Por qué no ser un genio?

Hay tantos genios

de medio pelo.

Así que me convertí

en un genio.”

Y lo primero

sobre lo que voy a llamar la atención

es ese decidí

ser escritor.

¡Y así es

porque

aunque los escritores

y escritoras

suelen empezar a escribir

inconscientemente

o como pasatiempo

o medio de evasión,

etcétera,

cuando llevan un tiempo haciéndolo,

es decir,

escribiendo,

llega el momento de la verdad,

que no es otro

que el de tomar la decisión

conscientemente

de dedicarse

a la escritura!

¡Aunque en tal dedicación

o trabajo

hay que distinguir

a quienes quieren

dedicarse a escribir

y ganarse

la vida con ello

de quienes quieren

escribir,

pero no para ganarse la vida,

sino más bien

porque necesitan la escritura

para vivir

y porque sin ella

sienten que a su vida

les falta lo esencial!

¡Y así lo siento

en lo más profundo de mi ser

y es desde esa perspectiva

de la escritura

como filosofía

o modo de vida

y como el corazón

de la misma

como la practico,

a poder ser,

a diario!

¡Pero Bukowski señala en tal texto que

decidí,

bueno,

qué coño,

más me vale ser escritor!

¡Y lo entiendo en el sentido

de que habiendo mascado la calle

y la pobreza

y estando harto

de trabajar

en trabajos

que le mataban

jornada

a jornada

tomó la decisión

de ser escritor

por eso mismo!

¡Y quizás más

que para ganarse la vida,

que también,

para no perderla

en los trabajos

de mala muerte!

¿Me explico, no?

Y destacado lo primero

a destacar

a mi parecer,

lo segundo sería

el que el escribir,

parece lo más sencillo

y recalco el parece

porque cuando lees

a un escritor

de los que escribe

a las mil maravillas

parece la cosa

más sencilla del mundo,

cuando es más bien complicada.

¡Complicada

porque para ser un escritor

escritor

o un escritor

de los grandes

grandes

o un genio

genio

de las letras

no solamente hay que leer

todos los días,

a poder ser,

a los escritores

escritores

o a los grandes

grandes

o a los genios

genios

de las letras,

sino que hay que escribir

todos los días,

a poder ser,

y escribir

o intentar escribir

mejor

que los escritores

escritores

o que los grandes

grandes

o que los genios

genios

de las letras

que uno anteriormente

los ha leído

atentamente

y con la mirada puesta

en cómo escriben sobre todo!

¡Es decir,

que el escritor de verdad

cuando lee para serlo

lee de un modo diferente

al resto de los mortales!

¡Porque lee para aprender a escribir

o para mejorar su modo de escribir!

Y destacado

lo segundo a destacar,

lo tercero,

bajo mi humilde punto de vista,

sería

ese dices lo que te venga en gana

y ellos dicen…

eres un genio

y por qué no serlo

cuando hay tantos genios de medio pelo.

Y llamo la atención

sobre este aspecto

porque la opinión pública,

o los lectores

y lectoras

en este caso,

que son quienes te llaman

genio

o no

a veces llaman genio

como es debido

y a quien lo tiene merecido

como a veces llaman genio

como es indebido

y a quien lo tiene desmerecido.

Y es que

con los genios

ocurren cosas

especialmente curiosas.

Por un lado,

que no es el público lector

quien hace genio al genio,

sino que son las genialidades del genio

las que convierten en genio al genio.

Por otro lado,

no son tanto ni su tiempo histórico

ni sus contemporáneos,

normalmente,

quienes hacen del genio un genio,

sino que son los tiempos históricos posteriores

a su muerte

como las generaciones venideras

quienes van haciendo del genio un genio,

pero un genio

en el sentido de genio reconocido

por el paso del tiempo

y de las generaciones

que así lo reconocen.

En tanto que

se puede ser un genio

y no ser reconocido como tal

ni por tu tiempo

ni por tus contemporáneos.

Lo que es más difícil

es ser un genio

y pasar desapercibido

o no reconocido como tal

por los tiempos históricos

y por las generaciones

tras las generaciones.

¡Aunque puede ocurrir, eh,

y téngase esto bien presente!

¡Y por todo ello

hay genios de medio pelo

como hay genios genios!

Y para acabar

esta poesía

solamente señalar que

se equivoca Bukowski

en lo de ¿por qué no ser un genio?

¡Como si ser un genio

fuese una decisión

y no el fruto combinado

del talento natural

junto al trabajo

y trabajo

y trabajo

a mares

día

tras día

por convertir,

si se entiende,

la madera

en hojas de papel geniales!

¡Pues eso es todo,

amigos

y amigas!

¡Todo

por esta poesía!