Veo y nunca veo

Hay momentos

en los que veo

con mis ojos lacrimales

cómo mis sonrisas apenadas

van a romper

a llorar

y llorar

y llorar,

pero nunca veo

el momento

en que mis tristes

luceros llorosos

se vayan a morir

de risa,

de risa,

de risa.