Bukowski y las poesías y los poetas

En “Fragmentos

de un cuaderno

manchado de vino”

Charles Bukowski

escribió lo que sigue:

“… Si te dieran

dos opciones:

ser profesor

de literatura

o friegaplatos,

elige friegaplatos.

Quizás

no para salvar el mundo

sino para hacerle menos daño.

Pero,

diciendo

que tienes la inclinación,

te reservas

el derecho

de escribir poesía,

no como la enseñan

sino como su fuerza

o carencia de fuerza

entra y existe

en tu interior

mientras vives

tu pequeña opción…”.

Es decir,

profesor de literatura no,

sino friegaplatos

y la razón que da para ello

es lo más llamativo del asunto

porque escribe

que friegaplatos

antes que profesor literario

no para salvar el mundo

sino para hacerle menos daño.

Luego,

tal y como se enseña la literatura

en particular

y la cultura

en general

podríamos decir

que se comete un atentado

de lesa gravedad.

Y es que en otras partes

del libro

como en otros libros

Bukowski

se posiciona contra la poesía

oficial

y enseñada en los centros educativos

y difundida por las editoriales con recursos,

etcétera.

Hasta llega a decir

que toda esa poesía

es una mariconada

y que los poetas respectivos,

entre ellos

nada más

y nada menos

que Walt Whitman,

son unos maricones

literalmente hablando.

Y es que no olvidemos

que estamos

ante el poeta maldito

por excelencia

norteamericano

y puede que del mundo entero.

Un poeta maldito

que ha mascado

lo que es vivir en la calle,

pasar hambre,

frío,

beber hasta casi matarse

de vomitar sangre,

fumar a diestro y siniestro,

coquetear con las drogas,

no encontrar quien le publique

hasta cumplir casi los cincuenta años

y suma y sigue.

En suma,

lo que es un poeta maldito

desde la pe a la o.

¡Un poeta maldito

en mayúsculas,

al que le interesa

la vida real

y la poesía que habla

de esa clase social

desfavorecida

y marginal

y demás cosas por el estilo!

¡Una poesía verdadera

a fin de cuentas

y pegada al ras de la calle!

¡Una poesía

alcohólica,

putera,

fumadora,

drogadicta,

pobre económicamente,

de vomitonas

y de olor a borrachera

y a resaca

y a meadas

y a semen

y a falta de higiene

entre otras cosas!

¡Una poesía

anti

y en contra

de la poesía

que les interesa difundir

a los poderosos oligarcas

y altos burgueses!

¡Una poesía independiente,

alternativa,

underground,

beat antes que los beats

y hippy antes que los hippys!

¡Una poesía

como la poesía manda

vamos!

¡Una poesía

de hombres curtidos

por la vida dura

frente a la poesía

de maricones

con el culo cuadrado

por las comodidades

de los sofás a todo lujo!

¡Una poesía

sin más,

una poesía!

¡Una poesía!

¡Una poesía!

Ahora bien,

profesor de literatura no,

pero friegaplatos literato sí.

Un friegaplatos

que como tiene madera poética

e inclinación hacia las cosas

de la poesía de verdad

se reserva el derecho a escribirla

como sale

por medio de explosiones

la lava del interior

de los volcanes.

¡O la sangre

por la huella

de una herida

profunda

e incisiva!

¡A toda presión

vamos,

a toda presión!

¡Y con la tensión

a tope!

¡A tope!

¡Y,

para acabar,

no más que decir

que comparto

letra por letra

y palabra por palabra

casi todo lo que escribe Bukowski

en el citado libro

y en otros

respecto a la poesía

y a los poetas

bien vistos

y favorecidos

por el sistema

y la clase dominante!

¡Que es una caca de poesía

la que escriben los poetas de mierda

a fin de cuentas!

¡Y es que

no hay más que leer

para caer en la cuenta

de que poetas

poetas

contados

con las plumas de un ala!

¡Contados

con las plumas de un ala!