Del triunfo y del fracaso

Ten más miedo

de triunfar

que de fracasar

porque la línea

que separa

el triunfo

del fracaso

puede ser tan fina

que un día

estés saboreando

las mieles del triunfo

y al siguiente

vivas en tu propia lengua

como se muerde el polvo

de la derrota.

¡Y a la inversa!

¡Y a la inversa!