Charles Bukowski y la almohada

En su libro

titulado

“Fragmentos de un cuaderno

manchado de vino”,

que se trata de un libro

compuesto principalmente

con relatos, ensayos, manifiestos, etc.

publicados

en revistas del mundo alternativo,

independiente

y underground

norteamericano,

Charles Bukowski

se muestra

como lo que era:

un escritor ya maduro

y un poeta

que está viendo

a la muerte

verso a verso

cada vez más cerca.

Y es este Bukowski,

que en mi llana opinión,

es el maestro de los poetas malditos,

quien escribió lo siguiente:

“Bebo,

se me cae la cabeza

encima de la máquina;

ésa es mi almohada”.

¡Lo cual

para un escritor nocturno

más que diurno

es un verdad más grande

que todo el universo conocido

y por conocer!

¡En tanto que la máquina de escribir

para el mismo

es la almohada

y hasta la cama

añadiría personalmente sin miedo!

¡Ahora bien,

como toda almohada

y como toda cama

son las mismas

quienes mejor conocen

los sueños

del poeta escritor!

¡En tanto que este

se pone ante la máquina

o apoya su cabeza en la almohada

o se tumba en la cama

con el corazón lleno de sueños

y con el corazón dispuesto

para seguir soñando despierto

y para cazar dichos sueños

y convertirlos

en pura poesía

o en literatura de altos vuelos!

¡Y es que sin sueños

un poeta escritor

es como una escopeta

sin balas!

¡Sin balas!