¡Y cruz y raya!

Les cosería

a puñaladas

de versos

hasta que derramaran

su última gota

de sangre de cerdos

y de cerdas,

pero entonces

ensuciaría

el filo

de mi poesía

con la sangría

de puercos

y de puercas.

¡Aunque,

bien pensado

y mejor sentido,

al demonio

con mi poesía

y que les partan

en dos

los poemas

como

un rayo poético!

¡Y cruz

y raya!

¡Y cruz

y raya!