No escribas

No escribas

si no te mueres

por escribir

o si no estás dispuesto

a dar la vida

por la poesía.

No escribas

si el cuerpo

y el alma

no te piden

a viva voz

y a grito pelado

que lo hagas.

No escribas

si no vas a perder

la cabeza

y el corazón

en el acto

de escribir.

Y no escribas

si no tienes dentro

en tu interior

un mar de literatura

que lucha

a vida

o muerte

por salir de ti

al exterior

y entrar

en los seres

de todo el mundo.

No escribas

no,

no escribas.