En torno a tu corazón

Que tu corazón

no se te convierta

en una ola fría

de invierno antártico

ni en una ola de calor

de verano sahariano,

sino que se vuelva

como un amanecer

de sol

arrebolado

y primaveral

y como un anochecer

de luna

creciente

y otoñal.