Archivos Mensuales: septiembre 2021

Echo añicos

Tengo el corazón

partido y roto

como cuando una copa

de cristal delicado

llena del amor al vino

de unas uvas del tiempo

se te escurre

entre los resbaladizos dedos

de la mano

y cae al suelo marmóreo

golpeándose

violentamente

contra el mismo

a la vez que estalla

en miles de pedazos

diminutos

como las alas

a punto de desplegarse

de una mosquita muerta.

Una tristeza

Tengo una tristeza

tan metida

en el cuerpo

que me cala

con su pena de lágrimas

hasta el alma misma.

Y es que

se trata de una tristeza

que parece

una lluvia interminable

de deprimente

ceniza

negra

como una noche

sin las sonrisas agradables

de la luna encantadora

ni los guiños

felices

de las estrellas titilantes.

Bukowski y las poesías y los poetas

En “Fragmentos

de un cuaderno

manchado de vino”

Charles Bukowski

escribió lo que sigue:

“… Si te dieran

dos opciones:

ser profesor

de literatura

o friegaplatos,

elige friegaplatos.

Quizás

no para salvar el mundo

sino para hacerle menos daño.

Pero,

diciendo

que tienes la inclinación,

te reservas

el derecho

de escribir poesía,

no como la enseñan

sino como su fuerza

o carencia de fuerza

entra y existe

en tu interior

mientras vives

tu pequeña opción…”.

Es decir,

profesor de literatura no,

sino friegaplatos

y la razón que da para ello

es lo más llamativo del asunto

porque escribe

que friegaplatos

antes que profesor literario

no para salvar el mundo

sino para hacerle menos daño.

Luego,

tal y como se enseña la literatura

en particular

y la cultura

en general

podríamos decir

que se comete un atentado

de lesa gravedad.

Y es que en otras partes

del libro

como en otros libros

Bukowski

se posiciona contra la poesía

oficial

y enseñada en los centros educativos

y difundida por las editoriales con recursos,

etcétera.

Hasta llega a decir

que toda esa poesía

es una mariconada

y que los poetas respectivos,

entre ellos

nada más

y nada menos

que Walt Whitman,

son unos maricones

literalmente hablando.

Y es que no olvidemos

que estamos

ante el poeta maldito

por excelencia

norteamericano

y puede que del mundo entero.

Un poeta maldito

que ha mascado

lo que es vivir en la calle,

pasar hambre,

frío,

beber hasta casi matarse

de vomitar sangre,

fumar a diestro y siniestro,

coquetear con las drogas,

no encontrar quien le publique

hasta cumplir casi los cincuenta años

y suma y sigue.

En suma,

lo que es un poeta maldito

desde la pe a la o.

¡Un poeta maldito

en mayúsculas,

al que le interesa

la vida real

y la poesía que habla

de esa clase social

desfavorecida

y marginal

y demás cosas por el estilo!

¡Una poesía verdadera

a fin de cuentas

y pegada al ras de la calle!

¡Una poesía

alcohólica,

putera,

fumadora,

drogadicta,

pobre económicamente,

de vomitonas

y de olor a borrachera

y a resaca

y a meadas

y a semen

y a falta de higiene

entre otras cosas!

¡Una poesía

anti

y en contra

de la poesía

que les interesa difundir

a los poderosos oligarcas

y altos burgueses!

¡Una poesía independiente,

alternativa,

underground,

beat antes que los beats

y hippy antes que los hippys!

¡Una poesía

como la poesía manda

vamos!

¡Una poesía

de hombres curtidos

por la vida dura

frente a la poesía

de maricones

con el culo cuadrado

por las comodidades

de los sofás a todo lujo!

¡Una poesía

sin más,

una poesía!

¡Una poesía!

¡Una poesía!

Ahora bien,

profesor de literatura no,

pero friegaplatos literato sí.

Un friegaplatos

que como tiene madera poética

e inclinación hacia las cosas

de la poesía de verdad

se reserva el derecho a escribirla

como sale

por medio de explosiones

la lava del interior

de los volcanes.

¡O la sangre

por la huella

de una herida

profunda

e incisiva!

¡A toda presión

vamos,

a toda presión!

¡Y con la tensión

a tope!

¡A tope!

¡Y,

para acabar,

no más que decir

que comparto

letra por letra

y palabra por palabra

casi todo lo que escribe Bukowski

en el citado libro

y en otros

respecto a la poesía

y a los poetas

bien vistos

y favorecidos

por el sistema

y la clase dominante!

¡Que es una caca de poesía

la que escriben los poetas de mierda

a fin de cuentas!

¡Y es que

no hay más que leer

para caer en la cuenta

de que poetas

poetas

contados

con las plumas de un ala!

¡Contados

con las plumas de un ala!

Bukowski, la escritura y la poesía

En el libro

“Fragmentos

de un cuaderno

manchado de vino”

escribió Charles Bukowski que:

“No obstante,

me sentía atraído

hacia un área:

las respuestas que había

(por débil que semejara)

parecía estar

en el arte creativo

de la escritura:

novela,

relato breve,

poesía.

Y supongo

que más por medio

del amor

que de la razón

(¿y qué mejor razón que esa?)

he decidido

ha tiempo

que la POESÍA

es la forma

más breve,

dulce

y explosiva.

¿Para qué escribir

una novela

cuando

puedes contarlo

en diez versos?…”

Luego,

Bukowski

se sentía atraído

por el arte creativo

de la escritura

en sus distintas formas

y géneros.

Y por amor,

que según él

es la mejor razón

entre todas las razones,

decidió

que la poesía

era la forma

más breve,

dulce

y explosiva

de todas.

Y es que,

ya se trate

de una brevedad

dulcemente explosiva

o explosivamente dulce

o de una dulzura

brevemente explosiva

o explosivamente breve

o de una explosión

brevemente dulce

o dulcemente breve,

la poesía tiene un algo,

un algo

que

bajo los pétalos

de una flor

esconde

 un arma

que es de destrucción masiva

porque quiere

construir también masivamente.

Pero

donde Bukowski

da en el centro de la diana

es en la pregunta retórica

que se formula

que dice así:

“…¿Para qué escribir

una novela

cuando

puedes contarlo

en diez versos?…”

¡Y así es

porque

para qué escribir

palabras

y oraciones a mares

cuando se pueden escribir

palabras

y versos con cuentagotas!

¡Pero ojo

porque no es tanto

una cuestión

de economizar

el lenguaje

como de simplificarlo!

Dicho lo cual,

a Bukowski

le lanzaría

la siguiente pregunta:

¿Para qué

escribir diez versos

cuando puedes

escribirlo en uno?

¿O en ninguno?

¿O es que no hay silencios

más expresivos

que todas las palabras del mundo juntas?

¡Los hay!

¡Claro que los hay!

¡Como este!

¡Como este!