Emil Cioran, nosotros y el espectador

Emil Cioran,

que nació en 1911 en Rasinari,

Rumanía

y que estudio Filosofía en Bucarest

y que fue profesor de dicha disciplina

en un Liceo de Brasov

y que en 1937 obtuvo una beca

del Instituto Francés de Bucarest

para hacer el doctorado

en la Universidad de la Sorbona

en París

y que en 1939

hizo su último viaje a Rumania

y que a partir de entonces

se dedicará de pleno

a leer,

a escribir

y a recorrer Francia en bicicleta

y que en 1946

renunció a su nacionalidad

proclamándose apátrida

y que llegó incluso

a abandonar el rumano

para escribir en francés,

Emil Cioran,

el gran Emil Cioran

escribió la siguiente

lúcida

y brillante idea

en su libro

“De lágrimas

y de santos”

que dice así:

“Pobres bufones,

olvidamos

que vivimos dramas

para divertir

a un espectador

cuyos aplausos

todavía nadie ha oído

sobre la Tierra”.

¡Magistral!

¡Vivimos dramas

para divertir

a un espectador

o derramamos lágrimas dramáticas

para que ría y sonría el mismo!

¿Y qué clase de espectador

es ese

al que nuestros dramas

le parecen una comedia

y que ríe y sonríe

cuando nosotros lloramos?

¿Qué clase de espectador es?

¿Qué clase?

¡Y a la inversa!

¡Porque no es solamente un espectador

al que nuestros dramas

le parecen una comedia

y que ríe y sonríe

cuando nosotros lloramos,

sino que nuestras comedias

le parecen dramas

y llora

cuando nosotros reímos y sonreímos!

¡Y no sé qué es más patético,

si aquello

o si esto!

¡Pero,

sea como sea,

lo que hace dicho espectador,

que es el mandamás

de los mandamases,

manda huevos!

¡Manda huevos!

¿Porque

qué le parecería,

si nosotros hiciéramos con él

lo que él hace con nosotros?

¿Qué le parecería?

¡Mal, no?

¡Pues que se aplique el cuento!