Reviviendo la vida

Un 27 de agosto,

como hoy,

de hace un par de años

o del 2019

durante la mañana

en torno al mediodía

me estaba dando

un ataque al corazón

del que gracias

a la vida

conseguí salir

sano y salvo.

Y evidentemente

sobrevivir a un infarto

tras verle la cara a la muerte

y poder contarlo

al seguir vivo

es como volver a nacer.

¡Y es que la vida

es mucha vida!

Pero si algo

he aprendido

de tan vital

y mortal experiencia

es que

aunque viva menos tiempo

prefiero

vivir y morir

dulcemente

que vivir y morir

amargamente.