Unos versos sobre el amor

En los gestos de cariño

de quienes están enamorados

y en sus miradas

que brillan como constelaciones estelares

y en sus palabras

que son pura poesía romántica

y en sus besos

de volver loco al ser amado

y en sus juegos sexuales

que ponen el corazón a flor de piel

y que al alma la convierten en carne de pasión

y hasta en su mismo ser

enamorado

como enamorante

en persona

se esconde la buena droga dura

que es el amor.

Y es que quien la ha probado alguna vez

siempre quiere una dosis más

y sentir sus placenteras sensaciones

aunque quizás por la misma

muera,

si no en el mismo acto,

en el proceso posterior

a cuando el efecto del amor

desaparece

y hace acto de presencia

el desamor

doloroso

cual triste.

Tanto

que hay,

como digo,

quien muere

suspiro a suspiro

de añoranza

por el mismo

y por esta razón

el amor

si es capaz de acabar en desamor

que no sea,

por favor

o por Dios

o por la vida

o por lo que sea,

aunque lo sea a veces

en otro sentido,

que no sea

jamás de los jamases

un juego.

¡Jamás de los jamases!