Nuestras caídas

Al igual

que a algunos árboles

cada año se les caen las hojas,

a los seres humanos

nos llega una época

en que se nos cae el pelo

y los dientes

y las lágrimas

y la piel se nos arruga

como el fondo de barro

de un pantano seco.

¡Y es que poco a poco,

aunque a veces se presenta de improviso,

la muerte nos va a llamando

para llevarnos con ella

al menos de aquí

al más allá!