Las personas y los libros

Lo siento

y ya me podéis perdonar,

pero no doy con el autor

o la autora

de la siguiente cita:

“Las personas

son como los libros,

unas te engañan por la portada

y otras te sorprenden por el contenido”.

¡Y es verdad

porque hay personas

que te engañan

por sus apariencias

o por sus formas

o por su planta

o por sus aires

o por su pinta

o por su letra

o por su imagen,

etcétera

y hay personas

que te sorprenden

por su esencia

o por su fondo

o por su naturaleza

o por su “humor”

o por su objeto

o por su espíritu

o por su ser,

etcétera.

Pero aunque la dicha cita

es verdad,

es la mitad de la verdad

porque no solamente hay unas personas

que te engañan por la portada

y otras que te sorprenden por el contenido,

sino que puede ser a la inversa

y que haya personas

que te sorprendan por la portada

y otras que te engañen por el contenido.

¿No?