Eskorbuto, Charles Bukowski y Bertolt Brecht

Yo

como se titula el segundo disco

de los Eskorbuto

y la quinta canción del mismo

y yo

como se califica

a sí mismo

Henry Chinaski,

que es como el Charles Bukowski,

pero en personaje literario,

en su libro “Mujeres”

también soy un Anti Todo.

Es decir,

desde Anti el Rey

a Anti el Papa

a Anti la Patria

a Anti el Estado

a Anti el Patrón

a Anti el Imperialismo

a Anti el Capitalismo

y Anti Todo lo que se te puede pasar por la cabeza.

Y el Anti Todo lo explicaba así

un miembro de los Eskorbuto

que hablaba en nombre de la banda musical:

“En Anti Todo demostramos

que no tenemos ningún bando,

sólo el nuestro.

Creemos que las ideas están caducas

y no sirven para nada. (…)

En Anti Todo nos hemos alejado

de la política”.

¡Y estoy de acuerdo con que las ideas están caducas,

pero no con que no sirven para nada

y es que a los tiempos de las ideas

como a las palabras

no se los ha llevado el viento

y los nuevos aires

traen aires de acción revolucionaria!

¡Y la clave

consiste en analizar bien la realidad

y dar con las ideas y teorías

que expliquen la realidad actual

como la realidad soñada

y pasar después

de las ideas

a la acción

y de las teorías

a la práctica!

¡A la acción

y a la práctica

revolucionarias!

¡Pero lo que me parece un error

es ese alejarse de la política!

En tanto que bien claro

lo dejó el poeta Bertolt Brech

en su escrito titulado “El que se hace llamar apolítico”

que dice así:

“El peor analfabeto

es el analfabeto político.

No oye,

no habla,

no participa de los acontecimientos políticos.

No sabe que el costo de la vida,

del pan,

de la harina,

del vestido,

del zapato

y de los remedios,

dependen de decisiones políticas.

El analfabeto político

es tan torpe

que se enorgullece

y ensancha el pecho

diciendo que odia la política.

No sabe que de su ignorancia política

nace la prostituta,

el menor abandonado

y el peor de todos los bandidos

que es el político corrupto,

mequetrefe

y lacayo

de las empresas privadas nacionales

y multinacionales”.

¡Por mi parte no hay nada que añadir!

¡Y por la vuestra?