Archivos Mensuales: julio 2021

Réplica a Jakub Różalski

El artista polaco Jakub Różalski,

conocido al mismo tiempo

por el apodo,

alias,

mote

o sobrenombre

de Mr. Werewolf

y sobre todo por sus ilustraciones

para el juego de mesa de 2016 “Scythe”

o para el más reciente videojuego de estrategia

de 2020 “Iron Harvest”

o para la película “Kong: Isla Calavera”,

escribió una frase

de esas redondas

como una esfera perfecta

y que dice lo siguiente:

“La humanidad

siempre ha tenido miedo

de las mujeres que vuelan.

Ya sea por brujas

o por libres”.

¡Y es verdad!

¡Como verdad es que las mujeres que vuelan

por brujas

o por libres

nunca han temido a la humanidad deshumanizada

encarnada en instituciones como la iglesia inquisidora

o el Estado tiránico y esclavista

y demás por el estilo!

¡Instituciones que llaman brujas

o herejes

o disidentes

o la resistencia

a las mujeres como a los hombres

que por brujas o por brujos

vuelan con escobas mágicas

y a las mujeres como hombres

que por libres

vuelan como las pájaras y como los pájaros

con las alas de su imaginación libertadora!

¿O no es así?

Verso a verso con Ray Meza

El amigo de los versos

y compañero de la poesía

Ray Meza

escribió que:

“Yo creo,

quien ama la soledad

no tiene miedo a nada”.

Y puede ser verdad,

como puede ser verdad a la inversa.

Es decir que:

Yo creo,

quien no tiene miedo a nada

ama la soledad.

Y qué es amar la soledad

si no amar la compañía de uno mismo.

Y qué es esta soledad

o esta compañía de uno mismo

si no la libertad de ser

tal se es

y tal se quiere ser.

Y por esta razón

quien ama la soledad

y quien no tiene miedo a nada

en el fondo lo que ama

y a lo que no tiene miedo

es a ser uno mismo.

Y qué es este ser uno mismo

si no amar la vida

y no odiar la muerte

y no tener miedo

ni a vivir

ni a morir.

Y es que para ser libre

hay que estar libre de cualquier miedo

y hay a quienes lo que más miedo les da

es la vida

y su miedo

es por ello

un miedo vital

y hay a quienes lo que más miedo les da

es la muerte

y su miedo

es por ello

un miedo mortal.

¡Así que quien ame la soledad

que no tenga miedo a todo

y que no tenga miedo a nada!

¡Que no tenga miedo a todo!

¡Y que no tenga miedo a nada!

¿No os parece?

El “No lo intentes” y Charles Bukowski

El gran poeta maldito Charles Bukowski,

que fue enterrado en el cementerio

Green Hills Memorial Park

o cementerio en Rancho Palos Verdes,

Los Ángeles,

California,

en 1994,

tiene un epitafio en su tumba

en el que se lee

escrito en inglés

un “Don´t try”

o  un “No lo intentes”

en castellano

encima de un boxeador

y los años de su nacimiento

y defunción.

Un “No lo intentes”

que explicado por él mismo

vendría a significar lo siguiente:

“Alguien me preguntó:

¿Qué haces?

¿Cómo escribes, creas?

No lo haces,

les dije.

No lo intentas,

Eso es muy importante:

no lo intentes,

ya sea por Cadillacs,

creación

o inmortalidad.

Esperas,

y si no pasa nada,

esperas un poco más.

Es como un insecto

en lo alto de la pared.

Esperas a que se te acerque.

Cuando se acerca lo suficiente,

extiendes la mano,

lo abofeteas

y lo matas.

O si te gusta su apariencia,

lo conviertes en una mascota”.

¡Y bueno,

es una manera de ver el proceso creativo

de la escritura!

¡No intentarlo por algo material,

ni por la creación

ni por la inmortalidad,

sino que en lugar de intentarlo

hay que esperar

el momento adecuado!

¡Aunque bajo mi punto de vista

es un modo de ver la escritura

de primeras pasivo

y luego activo!

¡Cuando para mí

hay que esperar activamente

o estar activo

aunque se esté a la espera!

¡Y es que el escritor

lo primero que tiene que hacer es vivir

y vivir con los cinco sentidos

y más

abiertos de par en par

para cazar esos mosquitos que pican

que son los sentimientos

y las ideas!

¡Ya que escribir

tanto o más que expresar una idea

es manifestar un sentimiento!

Esto por un lado,

pero también hay quienes han interpretado el “No lo intentes”

como un esperar a que las cosas ocurran

o a que la musa aparezca a su debido tiempo

en base a una carta suya

enviada a su amigo Willliam Packard

en la que dice lo siguiente:

“Trabajamos demasiado duro.

Lo intentamos demasiado.

No lo intentes.

No trabajes.

Está ahí.

Nos ha estado mirando fijamente,

deseando de ser expulsado del vientre cerrado.

Ha habido demasiada dirección.

Todo es gratis,

no necesitamos que nos lo digan.

¿Las clases?

Las clases son para los asnos.

Escribir un poema

es tan fácil

como golpear carne

o beber una botella de cerveza”.

¡Y no estoy de acuerdo

con este “No lo intentes”

en el sentido de no trabajes

y de que escribir es tan fácil

como el golpear carne

o el beber una cerveza!

¡Y es que escribir es un trabajo

que tiene que ser tu mejor pasatiempo

y escribir es un pasatiempo

que tiene que ser tu mejor trabajo!

¡En tanto que escribir un poema

es fácil,

claro que es fácil,

pero escribir poemas a mares

tiene más de difícil

que de fácil

porque exige un escribir a diario a poder ser

o convertir la escritura en un hábito

y en una filosofía

como en un modo de vida!

¡Y bajo este prisma

escribir cuesta lo suyo!

¡Porque te puede costar

casi toda la vida!

¡Casi toda la vida

que se dice pronto,

pero que lleva su tiempo!

¡Porque no se trata tanto

de empezar a escribir pronto,

sino de empezar pronto

y de acabar tarde!

¡Y no a la inversa!

¡Pues no se trata de empezar tarde

y de acabar pronto!

¡Aunque vistas las cosas

con los ojos de los escritores

hay,

en otro sentido

del empezar pronto

y acabar tarde,

a quienes les gusta empezar tarde o de noche

a escribir

y acabar temprano o de día

y hay a quienes les gusta empezar temprano o de día

y acabar de noche

y hay también a quienes les gusta tanto aquello

como esto!

¡Y por otro lado,

y ya para acabar,

no se trata de esperar pasivamente

a que llegue la musa,

sino que hay que ir a buscarla activamente!

O en palabras de Pablo Picasso:

“La inspiración existe,

pero tiene que encontrarte

trabajando”.

¡Así que si quieres ser escritor

o aunque lo seas

trabaja,

trabaja

y trabaja!

¡Y trabaja duro

y a destajo!

¡Duro

y a destajo!

¡Pero duro

y a destajo

pasándotelo de maravilla siempre

y sin dejar de divertirte nunca!

¡Así lo pienso

y lo hago yo al menos!

¡Y es que el escribir,

para mí,

es un trabajo divertido

tanto como

una diversión trabajosa!

¿No?

Paul Benjamin Auster y los libros

El conocido escritor,

guionista

y director de cine estadounidense,

Paul Benjamin Auster,

escribió lo siguiente:

“Un libro no acabará con la guerra

ni podrá alimentar a cien personas,

pero puede alimentar las mentes

y,

a veces,

cambiarlas”.

¡Y no estoy de acuerdo

porque, en mi opinión,

así como la luz del día

acaba con la oscuridad de la noche

y a la inversa,

un libro sí que puede acabar con la guerra

y hasta alimentar a cien personas

o a todas las personas

y la razón no es otra que la que dice

Paul Benjamin Auster,

es decir,

que un libro puede cambiar las mentes

y no sólo las mentes,

sino también los corazones

y al cambiar las maneras de pensar

y de sentir

se puede dar

un cambio radical del mundo!

¡Y es que un libro es como la luz del día

que acaba con las sombras oscuras de la noche!

¡De la noche que es la guerra!

¡Así de simple es la verdad,

pero la mitad de la verdad

o la verdad a medias

porque la verdad completa

sería decir

que al igual que las sombras oscuras de la noche

acaban con la luz del día,

la guerra puede acabar con los libros!

¡En tanto que en las guerras

las palabras callan

para que hablen las armas!

¡O dicho de otro modo!

¡La guerra es el lenguaje de la fuerza

frente al lenguaje de la razón

que son los libros!

¡Así de simple es la verdad!

¡Así de simple

y así de complicada!

¿O no estoy en lo cierto?

De dioses, demonios y hombres

Primero,

veamos qué dicen

unos cuantos autores

de primera

sobre Dios

y sobre el demonio

y sobre el hombre

y después

o entretanto iremos haciendo comentarios

o puntualizaciones.

Así que sin más dilaciones

empezaremos por Fiódor Dostoyevski

que en su novela “Los hermanos Karamazov”

pone en boca de uno de sus personajes lo siguiente:

“El hombre inventó a Dios.

Pero no es eso lo extraño,

ni tampoco es prodigioso que Dios

existiera realmente;

lo extraño es que semejante idea

haya podido surgir en el cerebro

de un animal tan feroz

y maligno como el hombre

ya que es una idea tan sagrada,

tan conmovedora,

tan profundamente sabia

y que tanto honra al hombre”.

Y piense o no Dostoyevski

como piensa su personaje,

la verdad es que este

parte de la idea de que el hombre creó a Dios

y no de que Dios creó al hombre.

Y la contradicción radica en decir

no tanto que no es extraño

que el hombre creara a Dios

como en decir que

tampoco es prodigioso que Dios

existiera realmente

porque si Dios existiera realmente,

sería Dios quien ha creado al hombre

y no el hombre quien ha creado a Dios.

¿O no es así?

¡Y lo siento,

pero si no sabemos si Dios existe o no,

no se puede decir del mismo

que lo ha creado el hombre

o que es una idea del hombre!

¡Y también lo siento,

pero no se puede afirmar tampoco lo contrario

porque si no sabemos si Dios existe o no,

no se puede decir del hombre

que lo ha creado Dios

o que es una idea de Dios!

¿O no es así?

Y por último,

si que el hombre haya creado a Dios

o que haya llegado a concebir la idea de Dios

es lo extraño

porque es extraño que semejante idea

haya podido surgir en el cerebro

de un animal tan feroz

y maligno como el hombre

y si la idea de Dios es una idea tan sagrada

y conmovedora,

y sabia

y que tanto honra al hombre,

la verdad

es que no se puede afirmar lo contrario.

Es decir,

si no es el hombre quien ha creado a Dios,

sino que es Dios quien ha creado al hombre

lo extraño es que la idea del hombre

o de un animal tan feroz

y maligno

como él

haya podido surgir en un ser tan divino

y perfecto como Dios

porque la idea del hombre

es una idea tan demoníaca

y tan aterradora

y tan de ignorancia

y que tanto deshonra a Dios

que más que haber sido creado por Dios

el hombre pareciera creado por el mismísimo demonio.

¿O no es así?

Y lo sea o no,

veamos cómo también en este caso

Dostoyevski

escribe lo siguiente:

“Creo que el diablo no existe,

pero el hombre lo ha creado,

lo ha creado a su propia imagen y semejanza”.

¡Lo cual es una contradicción

porque no se puede decir que

creo que el diablo no existe

y decir al mismo tiempo

que el hombre lo ha creado

a su propia imagen o semejanza!

¿Porque en qué quedamos?

¿En que no existe el demonio?

¿O en que ha sido creado por el hombre

a su propia imagen y semejanza?

¡Y con el diablo pasa lo mismo que con Dios,

que como tampoco sabemos si existe o no,

no se puede afirmar ni que el hombre

ha creado al diablo,

ni que el diablo

ha creado al hombre!

¡Pero visto cómo es el hombre

y suponiendo que Dios y el demonio existan,

uno no sabe si pensar si el hombre

es el hijo de Dios

o si es el hijo del demonio!

¡Y si me preguntan a mí,

que no creo ni en Dios,

ni en el diablo

y que creo que tanto al uno

como al otro

los ha creado el hombre

a su propia imagen y semejanza,

lo que diría

es que hay hombres divinos

como los hay demoníacos!

¡Y los demoníacos son los hombres que adoran al dios dinero

y al dios de la guerra y las armas

y a tantos y tantos otros malvados dioses

que en lugar de dioses

diría que son los demonios del dinero

y los demonios de la guerra y las armas,

etcétera!

¡Y si estos son los hombres demoníacos,

los hombres divinos son los que adoran a los dioses de la libertad

y a los de la igualdad

y a los de la paz

y a los de la justicia,

etcétera!

¿O no es así?

Y lo sea o no,

dejemos aquí a Dostoyevski

y veamos cómo Edgar Allan Poe

escribe lo siguiente:

“El demonio del mal

es uno de los instintos primeros

del corazón humano”.

¡El demonio del mal

y del odio añadiría!

¿O es más bien el dios del bien

y del amor

el primer instinto

del corazón humano?

¡Yo ahí lo dejo,

pero no sin decir

que en algunos corazones

el demonio del mal

y del odio

es el instinto predominante,

mientras que en otros corazones

lo es el dios del bien

y del amor!

¡Eso sí,

tanto en unos como en otros corazones

se dan al mismo tiempo

el demonio del mal

y del odio

y el dios del bien

y del amor!

¡Y no sólo se dan al mismo tiempo en todos los corazones,

sino que toda la vida

no es sino una pelea a vida a muerte

en todo corazón

entre el demonio del mal

y del odio

y el dios del bien

y del amor!

¿O no es así?

Y lo sea o no,

dejemos aquí a Edgar Allan Poe

y veamos cómo G. K. Chesterton

escribe lo siguiente:

“¿Es usted un demonio?

Soy un hombre.

Y por lo tanto

tengo dentro de mí

todos los demonios”.

¡Lo cual es verdad,

pero es una media verdad

porque todos tenemos dentro de nosotros

no solamente a todos los demonios,

sino a todos los dioses,

como hace unos versos

acabamos de apuntar!

¿O no es así?

Pero no es solamente que cada cual

tiene dentro de sí

a todos los demonios

y a todos los dioses,

sino que cada cual

aparte de dentro de sí

también los tiene fuera de sí

al tenerlos a su vez

en el resto del mundo

o en el resto de las almas vivientes.

¿O no es así?

Y lo sea o no,

dejemos aquí a G. K. Chesterton

y veamos cómo Arthur Rimbaud

en un texto titulado “Noche del infierno”

escribe,

tras decirnos que ha bebido un veneno

que le quema las entrañas

y que es el infierno

y la pena eterna,

lo siguiente:

“¡Y esto sigue siendo la vida!

¡Si la condenación es eterna!

Un hombre que se quiere mutilar

está bien condenado,

¿no es así?

Yo me creo en el infierno,

luego estoy en él.

Esto es el catecismo realizado.

soy esclavo de mi bautismo.

Padres,

habéis hecho mi desgracia

y la vuestra.

¡Pobre inocente!

El infierno no puede atacar a los paganos.

¡Esto sigue siendo la vida!”.

¡Casi nada, eh!

¡Y es un fragmento porque el texto

es de los de agárrate que viene curva

y recta después al infierno

o al cielo!

¡Y sólo voy a decir una cosa

y es que no es verdad

que quien se cree en el infierno

esté en el mismo!

¡Porque a más de sentirse

y de pensarse

y de creerse en el infierno,

hay que actuar como un demonio

para estar en él!

¡Y es que el infierno son las malas ideas

y las malas acciones

y las malas conciencias

y la culpa

y el remordimiento

y cosas semejantes!

¿O no es así?

Y lo sea o no,

dejemos aquí a Arthur Rimbaud

y veamos como Charles Bukowski

escribe lo siguiente:

“Yo no soy como otras personas.

Me estoy quemando en el infierno,

en el infierno que soy yo mismo”.

¡Y es verdad

y es la misma idea

que llevamos defendiendo en todo el poema!

¡Pero es la media verdad!

¡Porque uno

unas temporadas

se está quemando en el infierno

que es el mismo

porque es un pobre diablo a la vez

y otras temporadas

se está refrescando en el cielo

que es el mismo

porque es un rico Dios a la vez!

¡Y el quemarse en el infierno

que es uno mismo

y ser un pobre diablo

o refrescarse en el cielo

que es uno mismo

y ser un rico Dios

va a depender

de si es el demonio del mal

y del odio

quien se impone al Dios del bien

y del amor

en la batalla que se da dentro del corazón

de cada cual

o a la inversa!

¿O no es así?

Y lo sea o no,

dejemos aquí a Charles Bukowski

y veamos,

para acabar,

cómo Julio Cortázar

escribe lo siguiente:

“Mira,

sólo hay un medio

para matar a los monstruos:

aceptarlos”.

¡Y es verdad!

¡Pero es la media verdad

porque no solamente se trata de matar a los demonios

aceptándolos,

sino de dar vida a los dioses

haciéndoles que latan en nuestros corazones!

¿O no es así?

Contraatacando a Winston Churchill

En una de esas frases

de Winston Churchill

hechas con la brocha gorda

y no con tiralíneas

dijo este:

“El vicio inherente al capitalismo

es el desigual reparto de bienes.

La virtud inherente al socialismo

es el equitativo reparto de la miseria”.

Y estoy de acuerdo

porque es verdad

que el vicio inherente al capitalismo

es el desigual reparto de bienes.

¡O lo que es lo mismo,

es verdad,

pero es verdad la primera parte de la frase!

¡Porque el sistema capitalista

da casi todo a la minoría

que son los ricos

y no da casi nada

a la mayoría

que somos los pobres!

¡Y he dicho que es verdad

y que es verdad la primera parte de la frase,

pero no es toda la verdad

porque es una media verdad

o una media mentira,

como más les guste!

¿Y por qué?

¡Pues porque el capitalismo

da a la clase del capital

la mayor parte de los bienes

y da a la clase trabajadora

la mayor parte de los males!

¿O no es verdad?

¡Lo es!

¡Claro que lo es!

¡Y si esto ocurre

con la primera parte de la frase

de Winston Churchill,

qué ocurre con la segunda parte

de la misma?

¡Pues que es mentira

que la virtud inherente al socialismo

sea el equitativo reparto de la miseria!

¡Y es que esta no es la virtud del socialismo!

¡Porque la virtud del socialismo

es el reparto equitativo de bienes

como el reparto equitativo de males!

¡Mientras que el vicio del capitalismo

es el desigual reparto de bienes

como de males!

O dicho con otras palabras.

¡El vicio del capitalismo

es el desigual reparto de la riqueza

y de la pobreza

porque la riqueza se la da mayormente a la clase rica

o capitalista

y la pobreza se la da mayormente a la clase pobre

o trabajadora!

¡Y la virtud del socialismo

es el igualitario

o equitativo reparto

tanto de la riqueza

como de la pobreza!

¡Y es que el capitalismo es un robo

o una ruleta trucada

que hace ganar a los ricos

lo que hace perder a los pobres!

¡Mientras que el socialismo,

que es una etapa anterior al comunismo

y de tránsito hacia el mismo,

no es un robo,

sino que en un acto de justicia

porque hace perder a los ricos

lo que ganaron al perder los pobres

y hace ganar a los pobres

lo que perdieron al ganar los ricos!

¿O no es verdad?

¡Lo es!

¡Claro que lo es!