Sobre Dios y el ser humano

Más triste que el hecho

de que Dios no sea Dios

es que el ser humano no sea humano.

Y es que si Dios fuese Dios,

hubiese hecho humano al ser humano

y si el ser humano fuese humano,

hubiese hecho divino a Dios.

Pero ni Dios existe

ni existe el ser humano.

¡Lo cual es una desventura

y una desesperanza

y una penalidad

y una malaventura

y una malandanza

y un contratiempo

y un peligro

y un mal de los malos malos!

¡Y hasta peor!

¡Y hasta peor!