Sencillo

Diría,

sin lugar a dudas,

que soy un hombre sencillo

y es que las cosas que más valoro

y que más me gustan son gratis.

Gratis como lo es el mirar el cielo nocturno

con sus estrellas a mares

y su luna

que parece una coliflor blanquísima.

Gratis como ver un amanecer

o un anochecer

con sus colores de fuegos artificiales.

Gratis como disfrutar de un cielo azulado

con nubes blancas

como de un cielo blanquecino

con nubes grisáceas tirando a ennegrecidas.

Gratis como contemplar el mar

a veces plano como un espejo cristalino

y sin olas

y a veces agitado como un cóctel

en la coctelera

y con un oleaje de espuma blanqueada.

Gratis como admirar a la altamar

en el horizonte infinito

y en el que el cielo y la mar parecen uno.

Gratis como quedarse maravillado

con la puntualidad del reloj marino

que son la pleamar y la bajamar.

Gratis como disfrutar de darse un baño

en el agua

o de tomar el sol

o de tumbarse a la sombra

o de dejarse acariciar por el aire y sus vientos.

Gratis como escuchar las voces

de las aguas saladas

y de las dulces.

Gratis como prestar los ojos

y los oídos

a la lluvia

y a los rayos y los truenos

y a las ráfagas ventoleras

y a las nevadas de copos albinos

y a los hielos como minerales de cuarzo.

Gratis como enamorarse

con la fauna

y con la flora

y demás preciosidades de la naturaleza.

Y por acabar

y por traer el poema a mi terreno,

gratis como escribir una poesía

y leerla en voz alta

o para mis adentros.