Homenaje al amor bukowskiano

El amor es una mierda de vaca

fresca y húmeda

hasta que se seca y reseca

y queda como un montón de caca

que se deshace con la mirada que mata.

El amor es como una flecha

con punta de ventosa

que se pega por la saliva al principio al corazón

y al desalivarse se despega para siempre del mismo.

El amor es como unas uñas largas

y como unos dientes afilados

que a veces araña como un gato

y a veces muerde como un perro.

El amor es como un beso

que sabe a devuelto

y como una carantoña

que sienta como mil demonios.

El amor es una imposibilidad posible

y una posibilidad imposible.

El amor es un pellizco en la mejilla,

un sopapo en la cara

y una patada en el trasero.

El amor es una puta que se vende cara

y un putero que la compra barata.

El amor es una rata de alcantarilla,

una cucaracha de wáter de baño

y una mosca cojonera.

El amor es como un pirata

que te roba el corazón,

lo mete en un cofre

y tras enterrarlo en una isla desierta

tira las llaves al fondo de la mar.

El amor es como unas muletas

que cuando aprendes a andar con ellas

las tienes que tirar a la basura.

El amor es como una piraña

que te come toda la carne

y te deja en los huesos

y con el alma libre de la prisión que es el cuerpo.

El amor es como un escupitajo

mezclado con mocos verdes

que lo pruebas

y sabe a rayos y centellas.

El amor es como un pedo

que a veces hace mucho ruido

y no huele nada

y a veces huele que apesta

y no hace nada de ruido.

El amor es como la picadura de una víbora

y como el veneno que te mata vivo.

El amor es un basurero

en el que los amantes

buscan entre la basura de los ricos

el tesoro de los pobres.

El amor es como un bloque de hielo

que se derrite

y queda en charco de agua

y que se evapora

y queda en nada.

El amor es como una nube negra

que trae gotas de lágrimas

y rayones al corazón

y truenos a la cabeza.

El amor es como una lotería

en la que el premio

es la pérdida de la pasión,

del enamoramiento

y de la amistad.

El amor es como un mono de trabajo

azul de Mahón

que cada día se va poniendo más sucio

y más grasiento

y más negro negro.

El amor es como ir a mear al retrete

y encontrarse restos de mierda pegados en el inodoro

e intentar despegarlos con la meada.

El amor es como un rompecabezas

que rompe los corazones.

El amor es como un anzuelo

con un gusano de cebo

en el que van a picar los peces

y no pican porque no quieren acabar

asados por quien tiene la sartén por el mango.

El amor es como un diablo en el cielo

y como un Dios en el infierno.

El amor es como una rueda pinchada

que por muchos parches que le pongas

casi siempre acaba desinflada.

El amor es como el matón de barrio

en un mal negocio para vivos.

El amor es como una sopa fría

y como un helado caliente.

El amor es como un puñetero pasatiempo

en el que aparte del tiempo,

se puede perder la salud,

la familia,

el trabajo,

las amistades

y demás.

El amor es como un buitre

que se alimenta de carroña

y que te dicen que es la gallina

de los huevos de oro.

El amor es como un vestido de novia

más negro que un traje de luto.

El amor es como un florero sin flores

y como un frutero con calabazas.

El amor es como una puerta sin entrada

y como un callejón con salida.

El amor es como una ventana

con las persianas bajadas

y con las cortinas subidas.

El amor es como una ruleta rusa

con una pistola con un tambor para seis balas

cargada con las seis.

El amor es como un manicomio

en el que uno entra sano

y sale loco de amor.

El amor es como el altar de una iglesia

al que van los novios no a decirse

sí quiero y ponerse los anillos,

sino a que el cura les dé unas hostias

de las de dejar moratones.

El amor es como un milagro,

pero en los milagros

sólo creen quienes tienen fe

y fe cada día hay menos.

El amor es como gritar estoy hasta los cojones

cuando hay que gritar estoy hasta el coño

o como gritar estoy hasta el coño

cuando hay que gritar estoy hasta los cojones.