En tu corazón

Me muero de ganas

por acostarme

tras un anochecer arrebolado

posando mi cabeza en tu corazón

para siempre

y tras dormirme escuchando tus latidos

conciliar el sueño

ya entrada la noche estrellada

y salida la luna blanca por el horizonte

y no despertarme

en la vida

por nada de este mundo.