Archivos Mensuales: mayo 2021

La mar de sangre

La vida es como nacer

en la orilla de una mar sangrienta

e ir paso a paso

en dirección a donde cubre.

Y así,

primero te mojas los pies de sangre

y luego los tobillos

y luego las rodillas

y luego ya la sangre te llega a la cintura

y luego al pecho donde late el corazón

y luego al mismísimo cuello

y luego a la boca

y saboreas con tu lengua la sangre a mares

y luego te tapa la nariz

y luego te cierra los ojos

y por último tras engullirte por completo

hasta el último pelo de la cabeza

vas de cabeza

hasta el corazón de la mar

que no es sino su fondo,

su fondo marino,

que es de donde parte

y a donde va a parar

toda la sangre de los hombres

y mujeres que son sangre

de su sangre.

Que me mate

Yo qué queréis que os diga,

pero odio la vida

y amo la muerte.

Y es que esta vida

me está matando

y para que me mate la vida

prefiero que me mate la muerte,

que de matar y de la muerte

sabe muchísimo más que la vida.

Y es que la vida

no tiene ni idea de lo que es la muerte,

pero la muerte

sabe de sobra lo que es la vida.

De la mar

Cuentan que a la mar

no hay que tenerle miedo,

pero que hay que tenerle

todo el respeto del mundo y más.

¡Todo el respeto del mundo y más!

Y yo si os digo la verdad,

ni le tengo miedo,

ni le tengo respeto

y es que me matan las ganas

de meterme en las aguas de la mar

y de hacerme el muerto

y estando bocarriba

o dándole la espalda a la mar

y la cara al cielo

y en posición semejante a Cristo en la cruz

me gustaría que una ola asesina

me tragará vivo

y me arrastrase hasta la tumba

que es el fondo de la mar.

Adiós una, bienvenida la otra

Como me muero de ganas

pero literalmente lo que se dice morirse de ganas

de que llegues, querida y esperada parca

con tu hoz de plata afilada para segar la existencia,

quiera la vida que llegues cuanto antes, amada muerte.

Porque ya no me aguanto las ganas

de decirle adiós a la vida

y bienvenida a la muerte.

De dones

El día de mañana

cuando preguntes

por qué el poeta maldito

que tenía el don de la palabra acallada y de verdad

pasó a tener el don del silencio verdadero

verás como el poderoso que tenía el don de acallar

aquella palabra verdadera

se quedará en un silencio de mentiras.

Será o no será

Máxime después de haber sufrido

un ataque al corazón

y salir vivo,

siempre que me siento

en la silla roja de mi escritorio

a escribir una poesía,

lo quiera o no,

me pregunto:

¿será la última poesía

que escriba en mi vida?

¿Será o no será?

Pero aunque me pregunte

si será la última poesía

que escriba en mi vida,

la verdad es que la escribo

como si fuera la primera.

¡Como si fuera la primera!