Archivos Mensuales: agosto 2020

¡Para que los sepas!

Lo que más me duele de todo

y más de pena

me llena el corazón

es que a mí,

que soy el bueno

y verdadero,

me ves

y me tratas

como si fuera el malo

y el falso

y a él,

que es el malo

y el falso,

le ves

y le tratas

como si fuera el bueno

y el verdadero.

¡Y esto a más de no ser cierto

es injusto!

¡Para que los sepas! 

Del amor y del odio

Todas las emociones

quizás se puedan resumir en dos:

en el amor

y en el odio.

Y el amor

nos lleva a amar al otro o a la otra

y a estar bien con él o con ella

y a ser felices

y al bienestar

y al humanismo

y a la libertad.

Y el odio

nos lleva a odiar al otro o a la otra

y estar mal con él o con ella

y a ser infelices

y al malestar

y la deshumanización

y a la esclavitud

y la servidumbre.

¡Así

que amémonos

y dejémonos

de odiarnos! 

De decir o no

Cuando no se tiene

nada interesante

que decir

lo mejor es quedarse callado

y cuando se tiene

algo interesante

que decir

lo mejor es hablar,

aunque a veces también lo mejor

es quedarse callado.

¡Y es que en boca cerrada no entran moscardones! 

La ceguera del amor

Dicen que el amor es ciego,

pero no porque no tenga ojos

y no pueda ver,

sino porque aunque tiene ojos

no ve lo que todo el mundo ve.

Y así no ve que no le quieren

o que le quieren por el interés te quiero Andrés

o que lo que quieren es la buena vida

u otras mil causas más.

¡Y es que no hay como la ceguera del amor!

De la buena y mala visión

Hay quien ve

lo que solamente ve él o ella

y es porque tiene

una buena visión

y hay quien no ve

lo que ve todo el mundo

y es porque tiene

una mala visión. 

La más egoísta

La persona más egoísta,

y llamarla persona es una incorrección

porque es una mala persona,

es la que busca su bien

y su felicidad

aún a costa

del mal

y la infelicidad

de quienes le rodean.