Archivos Mensuales: julio 2019

Poetas, poetisas y poesía

Muchos días y noches,
muchas noches y días
hablando desde el fondo
de mi alma soñadora
y mi 
corazón luchador
ya en voz alta
o voz baja
me pregunto a mí mismo
si serán los poetas
o no y las poetisas
los padres y las madres
de qué y las poesías
o si serán más bien
sus hijos y sus hijas.
Y doy vueltas y vueltas
y vueltas y más vueltas
en torno a esa pregunta
que me quita hasta el sueño
y me lleva a soñar,
ya despierto o dormido,
ya dormido o despierto,
con si tales poetas
y tales poetisas
son quienes han creado
o no a las poesías
o si las poesías
son quienes han creado
o no a los poetas
como a las poetisas.
Y sea como sea
y sea lo que sea
entre soles y nubes
y entre sombras y luces
con mis ojos abiertos
de par en par
alcanzo
a avistar a lo lejos
una simple verdad,
a la cual yo me acerco
como un niño llevado
por la curiosidad.
Una verdad que dice
que los grandes poetas
y grandes poetisas
nunca mueren del todo
pues viven más que nada
siempre en sus poesías.
¡Siempre en sus poesías!
Y que las poesías,
las buenas poesías
nacen con los poetas y con las poetisas
y viven aunque encuentren
la muerte ellos y ellas
y mueren sin lectores
y mueren sin lectoras
y reviven con éstos
y reviven con éstas.
Y cuando ellas reviven,
traen de nuevo a la vida
a los muertos poetas
y muertas poetisas.
Porque algo de la vida,
ya sea mucho o poco,
de ellos,
de los poetas,
de ellas,
las poetisas,
vive en sus poesías.
Pues viven más que nada
siempre en sus poesías.
¡Siempre en sus poesías!
Como algo de la vida
de estas sus poesías
vive en tales poetas
y tales poetisas.
Poetas, poetisas
de quienes he leído 
unas veces escrito
entrelíneas
o si 
usted quiere entreversos
y otras veces
en ellas,
en las líneas,
o en ellos,
en los versos,
que aquellos,
los poetas,
y aquellas,
las poetisas,
en vida suelen ser
más bien poetas pobres
y poetisas pobres.
Que no pobres poetas
ni pobres poetisas
pues de común son ellos
y de común son ellas
ricos en poesías.
¡Ricos en poesías!
Poesías que no
les dan para vivir,
mas a ellos y a ellas
sí les da por vivir
para las poesías
y por
las mismas morirían.
Y así,
los poetas poetas
como las poetisas poetisas
no viven de, 
sino para la poesía
o por la poesía.
Y es que a la poesía
le dan toda su vida
porque la poesía
es su vida.
¡Su vida!
Y sin la poesía aunque vivan y vivan,
viven mal
y se sienten
no vivos,
sino muertos
y con la poesía aunque mueran y mueran,
viven bien
y se sienten
no muertos,
sino vivos.
Pues viven más que nada
siempre en sus poesías.
¡Siempre en sus poesías!
Poesías que son,
son la razón de ser
de su vida.
¡Su vida!
Y a su vez,
a su vez
poesías que son,
son la razón de vida
de su ser
tras la muerte.
Y es que aunque morirían por qué y sus poesías,
ya estén vivos
o muertos,
no se mueren por ellas.
Y así si son capaces
de dar hasta la vida
por qué y sus poesías,
en la muerte no dan 
ni darán en la vida
por ellas.
¡O por las poesías!
Y como los poetas
y poetisas suelen
vivir
una vida de pobres
su vida es un poema
y como los poetas
y poetisas suelen 
vivir
una vida de ricos
poemas
su vida es poesía.
¡Vida de pobres,
que no pobres de vida!
¡Y de ricos poemas,
que no de poemas de ricos!
Porque,
y es mi opinión,
los poetas poetas,
poetisas poetisas
que lo son de verdad
escriben poesías,
escriben poesías
ricas para los pobres
y no escriben,
no escriben poesías
pobres para los ricos.
Y es que escriben y escriben
para la mayoría
pobre.
¡La mayoría pobre!
Y no escriben, no escriben
para la minoría
rica.
¡La minoría rica!
Y suelen ser poetas como ser poetisas
de izquierdas,
pero diestros y diestras 
haciendo poesía
y no ser de derechas,
mas siniestros, siniestras 
haciéndola.
Me explico
y si me hago entender,
la poesía,
la poesía verdadera
nace de los “poemas”
y no estos de aquella.
Y ella, la poesía, 
es el canto,
es el canto
de la gente que es pobre.
Un canto de alegría que nace de la pena
y un canto de la pena que muere de alegría.
Y es el canto,
es el canto
que la pobreza canta
y que los pobres cantan
y que al cantar encantan.
Mientras que la riqueza más que cantar,
da el cante.
Y es el cante,
es el cante
que la riqueza canta
y que los ricos cantan
y al cantar desencantan.
Y está más que cantado
y más que recantado
que unos,
los pobres,
son el canto
y van de canto en canto
y otros,
los ricos,
son el cante
y van de cante en cante
y de cantilena en cantilena y de cantada en cantada.
Y canta que te canta
y canto que te canto
el canto se hace encanto
y el cante desencanta.
Y canta que te canta
y cante que te cante
poetisa que canta
y poeta que cante
al cantar van haciendo
el canto que es la vida
y la vida que es canto.
Vida y canto que han sido
y que son
y serán
siempre la poesía.
Pues poesía es vida,
pues poesía es canto
y sueño
y utopía.
¡Y así es la poesía!
¡Y así es la poesía!

¡Qué viene el fin del mundo!

¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque el lobo hace tiempo que vino!
¡Y la loba!
¡Y su “fin” “justifica” sus medios!
¡Sus medios!
Ya sabe,
desde darnos una hostias como Dios manda,
bueno, como Dios manda no,
que aunque quienes mandan se crean dioses y diosas,
en realidad son unos diablos y diablesas,
hasta regalarnos unos caramelos envenenados
o lo que sea
con tal de alcanzar su “fin”,
su “fin”,
aunque les cueste el nuestro.
¡Nuestro fin!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque el hombre del saco hace tiempo que vino!
¡Y la mujer!
¡Dando por saco!
¡Y estamos en el mundo del “fin”!
¡Del “fin”!
Ya sabe,
que los ricos, que son menos, cada vez tengan más
y los pobres, que somos más, cada vez tengamos menos.
¡Y sus metas “justifican” sus caminos!
Caminos que todos llevarán a Roma,
pero al cielo, si lo hay, solo algunos
y al infierno todos los demás.
Y el caso
es que les da igual tomar los que llevan al infierno con tal de alcanzar su reino particular
en la Tierra.
Y así,
si tienen que decir, por ejemplo,
que hay armas de destrucción masiva en Irak, lo dicen y punto.
Y es que París bien les vale una misa.
Y claro,
como veían armas de destrucción masiva donde no las había,
no las ven donde las hay.
¡No las ven!
¿O no son armas de destrucción masiva las que están poniendo en peligro de muerte
a la Tierra, al aire, al agua… y a todos los seres vivos y a todas las demás cosas?
¿Lo son acaso de juguete?
¿O de fogueo?
¿O de mentira?
¿O son las de verdad?
¿Las de destrucción masiva?
¡Masiva!
¡Mas…iva!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque el coco hace tiempo que vino!
¡Y la “coca”!
¡Y sus sueños “justifican” sus pesadillas!
Ya sabe,
 las pesadillas.
¡Pesadillas como la de que este mundo parezca la casa de un hombre o de una mujer
con Síndrome de Diógenes!
¡De Diógenes!
¡Un mundo de basura!
¡De basura a mares y de montañas de basura
y basura y más basura
y basura y más basura
aquí 
y allá
y allende
y más allá!
¡Basura y más basura!
¡Un mundo de basura!
¡Y una basura de mundo!
¡O de mierda!
¡Con eme de mayúscula!
¡O de mierda!
¡Con eme de mierda!
¡De mierda!
¡Y como en el Titanic quieren que la música siga sonando aunque la Tierra,
como las pateras,
se vaya a pique!
¡O al garete!
¡O a la mierda!
¡A la mierda!
¡Y así y todo dicen
tócala, Sam, tócala!
¡Tócala!
¡A muerte
y hasta la muerte!
¡O hasta el fin del mundo!
¡Qué inmundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque la mano negra hace tiempo que vino!
¡Y es la que mueve los hilos!
¡Del mundo!
¡Y de las marionetas!
¡La mano negra!
¡Y sus deseos son mandamientos y “justifican” sus pecados!
Ya sabe,
sus deseos de ganar a toda costa,
aunque las vidas que les cuesta se las trague la mar
o lleguen muertas a las orillas de la misma.
¡A toda costa!
Y si para ello tienen que fabricar conflictos sangrientos y matar por oficio y beneficio
y arruinar países y programar crisis económicas para todo dios, 
menos para sí mismos y para sí mismas,
¡Santo Dios!,
lo hacen y santas pascuas
y aquí guerra y después gloria.
¡Su gloria!
¡Y vanagloria!
Y claro,
como primero montan tragedias donde no las había y después farsas donde tampoco,
no las desmontan donde las hay.
¡Ni las tragedias!
¡Ni las farsas!
¿O no es un tragedia y una farsa que el mundo haga aguas por todas partes
y que millones de personas no tengan agua para beber?
¿Y qué es si no tragedia y farsa
el hecho de que nos pongan la fecha de caducidad a un alimento
y que una vez pasada,
la fecha,
y pasado,
el alimento,
lo que tiramos a la basura no sea solo comida caducada,
 sino la vida de quienes mueren porque no tienen qué comer?
¡Y mueren porque les ponen fecha de caducidad
a los vivos!
¡Y a las vivas!
¡Y para qué comerse la cabeza después,
si sin empacho alguno permitimos que se lo coman con patatas
quienes no tienen nada que llevar a la boca!
¡Y los poderosos ya se sacarán una buena foto
con un cargamento de ayuda humanitaria
diciendo ¡patata, patata, patata…!
¡Menuda patata!
¡Patata!
¡Patata, patata, patata…!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque el ángel del abismo y de la muerte hace tiempo que vino!
¡Del abismo!
¡Y de la muerte!
Ya sabe,
el abismo
o el infierno 
en que nos hacen vivir
quienes nos dicen que tenemos 
que mover el cielo y la tierra
y ser casi santos y santas 
para ir al paraíso celestial.
¡Y no sé si habrá paraíso,
ni si será el séptimo cielo,
pero, hablando en cristiano,
clama al cielo
que los “dioses” de la tierra,
que tanto nos hablan del cielo de Dios 
y del Dios de los cielos,
no tengan nada de ángeles
y lo tengan todo de demonios.
¡Y es que no paran de escupir al cielo
los dichos que tienen su “paraíso” en la Tierra!
¡Y las dichas!
¡Y las dichas a cuenta de nuestras desdichas!
¡De nuestras desdichas!
¡Y qué tristes desdichas!
¡Las nuestras!
¡Y qué tristísimas dichas!
¡Las suyas!
¡Y el cielo,
si es que es verdad como un templo el que lo haya
y no una cruz de mentira,
 lo tenemos ganado de sobra
y más que de sobra
y ellos y ellas lo tienen perdido por sus faltas
y más que faltas!
¡Y la muerte nos despejará todas las dudas sobre el cielo
y sobre el infierno,
pero en esta vida está claro que los demonios viven como dios
y que los ángeles vivimos como pobres diablos!
¡Y de vivir como dios a vivir como diablos
hay un abismo!
Y de la muerte,
el ángel del que le hablaba allí arriba
y ahora aquí abajo,
de la muerte
pues qué destino si no la cruz
nos espera a los muertos en vida.
¡Y muertas en vida!
¡La cruz!
¡Y una vida de muertos
y de muertas!
¡O una vida de mala muerte
y una muerte de mala vida!
¡O de vida mala!
¡O de la peor!
¡De la peor vida!
¡La peor!
¡Y es que somos los vivos mortificados
y los muertos vivientes!
¡O los vivos moribundos
y los muertos supervivientes!
¡Y que no nos engañen
quienes se pegan la vida padre
y la vida madre
a costa de nuestra vida
y de nuestra muerte
porque su buena vida 
de buena no tiene casi nada
y de mala lo tiene casi todo
y nuestra mala vida 
de mala lo tiene casi todo
y de buena casi nada.
¡Y es que tienen una vida de muerte
y tenemos una muerte de vida!
¡De muerte!
¡Y de vida!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque Sócrates hace tiempo que vino!
¡Y Jesús!
¡Jesús, María y José!
¡Y todos esos hombres y esas mujeres tan humanos y tan humanas
y tan divinos y tan divinas
que los mataron y remataron
desde dándoles a beber cicuta
hasta crucificándoles en la cruz!
¡Qué cruz!
¡Jesús, María y José!
¡Esos hombres y esas mujeres que han soñado y luchado
por el principio de un mundo bueno
y mejor!
¡Por justo!
¡Y libre!
¡Y en paz!
¡Y verdadero!
Un mundo que,
sea un sueño
o sea una utopía,
le da mil vueltas
al de la realidad.
¡Mil!
¡Al mundo real!
¡Y es que el ideal supera con creces al real!
¡Y no al revés!
¡El real, que dicen que es posible
y que decimos que debería ser imposible,
frente al ideal,
que dicen que es imposible
y que decimos que debería ser posible!
¡Y que el principio de nuestro mundo es el fin del suyo!
¡Y que el principio del suyo, el fin del nuestro!
¡Y Dios quiera,
o mejor,
quiera el pueblo
y quiera el mundo
que el fin de su mundo inhumano sea el principio del nuestro humano de verdad!
¡Humano!
¡Y de verdad!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque Gandhi hace tiempo que vino!
¡Y John Lennon!
¡Y che!
¡Jesús, María y José!
¡Y todos esos hombres y esas mujeres tan humanos y tan humanas
y tan divinos y tan divinas
que los mataron y remataron
desde disparándoles a quemarropa
hasta apedreándoles a tiro de piedra!
¡Qué cruz!
¡Jesús, María y José!
¡Esos hombres y esas mujeres que vinieron con palabras de construcción masiva
y que fueron al hoyo con la razón de su parte y la fuerza en su contra!
¡Con palabras como libertad,
igualdad,
fraternidad,
justicia
y humanidad!
¡Y muchas otras más!
¡Tanto o más bonitas
que las dichas!
¡Palabras que pasaban del dicho al hecho!
¡Y que hacían encenderse todas las alarmas de los poderes fácticos
porque veían que podían hacer saltar a su mundo por los aires!
¡Y no les cuento el final,
que ya saben cómo acaba siempre la película!
¡Con el Imperio contraataca!
¡Contraataca, aunque él atacó primero y tiró la primera piedra!
¡Y claro,
que la fuerza nos acompañe
contra el lado oscuro de la fuerza!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque lo malo hace tiempo que vino!
¡Y lo peor está por llegar!
¿O es tal vez lo mejor lo que está llamando a nuestras puertas?
¡De nosotros y de nosotras depende!
¡De nosotros!
¡Y de nosotras!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Porque el principio hace tiempo que vino!
¡Y el fin está por llegar!
¡Y claro,
como en la fábula del pastor y que viene el lobo
ya no lo creeremos!
¡Ni cuando sea verdad
y al final el fin del mundo llegue!
¡Y cuando se dé
adiós lo que se daba!
¡Y adiós muy buenas
por las malas
y los malos!
¡Y adiós!
¡Y adiós!
¡Y adiós!
¡Por las malas!
¡Y los malos!
¡Y peores!
¡Y más vale tarde que nunca!
¡Y nunca es tarde, si la dicha es buena!
¡Pero la desdicha ha llegado pronto
y quizás ya sea tarde,
aunque hagamos algo
y todo y más,
para evitar el fin del mundo!
¡El tiempo lo dirá!
¡El tiempo!
¡Que anda loco
como loco anda el ser humano
y el mundo que ha creado!
¡Y es que o decimos basta
y paren máquinas…
o esos y esas
a quienes nunca les basta
y siempre quieren más
no van a parar!
¡A parar de hacer el mal
al mundo y a casi todo el mundo
por su bien privado,
mal que nos pese
al mundo y a casi todo el mundo
por nuestro bien común!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Y ya es hora de que hagamos algo!
¡Porque algo tenemos que hacer!
¡Hoy mejor que mañana!
¡Y de no ser hoy,
mañana mejor que pasado!
¡Hoy 
y todos los demás días!
¡Todos!
¡Y todos!
¡Y todas!
¡Pero ya!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Y no sé si estamos en el principio del fin
ni, en tal caso, si podremos poner fin a este principio,
pero, que quede claro,
vamos a morir todos 
y todas!
¡Y nuestras muertes no van a servir de nada!
¡Y es que es nuestra vida y forma de vida la que tiene que servir
para que puedan vivir y vivan
nuestros herederos y herederas!
¡Que de momento vaya herencia les estamos dejando!
¡Una herencia de caca,
con ka de kilo no,
con ce de culo!
¡Y no es justo que paguen inocentes por pecadores y pecadoras!
¡Pero, que quede claro,
si seguimos como hasta ahora,
lo pagarán
y lo pagarán caro!
¡Caro!
¡Caro porque aunque hay quien gana dinero haciendo el mal,
hacerlo no sale gratis
y se acaba pagando!
¡Se acaba pagando!
¡Caro!
¡Y muy caro!
¡Y así tiene que ser!
¡Porque la justicia puede ser ciega y sorda y muda,
pero los justos y las justas no!
¡Y que tienen que pagar los pecadores y pecadoras
y no los inocentes
porque es lo justo
lo sabemos bien los justos y las justas!
¡Los justos y las justas!
¡No quienes dicen que lo son
y que están con la justicia
y luego cometen injusticias,
sino quienes, aunque no digamos que lo somos,
estamos contra la injusticia
y hacemos justicia!
¡Justicia!
¡Porque es de justicia!
¡Contra la injusticia!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡Qué viene el fin del mundo!
¡El fin!
¡Del mundo!
¡El fin!
¡Como el de este poema!
¡Este poema!
¡Que ha llegado a su fin!
¡Por fin!

El amor de nuestra vida

En el campo marxista
principalmente,
aunque también en otros terrenos 
y áreas de las ciencias sociales y políticas
y de la economía política,
sus cabezas pensantes 
y distintas escuelas
han gastado riadas de saliva
y tinta a mares
debatiendo ideas
en torno a una gran cuestión.
Cuestión que hace referencia 
a la relación entre la economía y la política.
Economía y política 
que son vistas más que como las dos caras de una misma moneda,
como los cimientos,
la economía, 
y como el tejado,
la política,
de una misma casa
o régimen social.
Y a grandes rasgos se puede decir
que hay un acuerdo respecto a que la economía,
o base o estructura económica de la sociedad,
determina a la política,
o a la superestructura política, jurídica e ideológica…
Y ello es así
porque en todo régimen social
hay un modo de producción de bienes materiales…
que entraña un determinado desarrollo de las fuerzas productivas
y unas determinadas relaciones sociales de producción.
Lo cual no es sino la base o estructura económica de la sociedad.
Sobre la que se levanta una superestructura política, jurídica, ideológica…
Es como si la economía fuese la raíz de una planta
y la política… sus flores.
Así, es en los tiempos en los que el desarrollo de las fuerzas productivas 
choca con las relaciones sociales de producción,
o de propiedad,
cuando se abre una ventana de oportunidad para la revolución.
¡Para la revolución!
O dicho de otro modo,
cuando cambian los cimientos de la casa
o la raíz de la planta,
se da pie a que se revolucionen el tejado
o las flores
de las mismas.
O si lo prefiere,
al cambiar la estructura económica
puede tener lugar la revolución de la superestructura política…
Luego, a primera vista,
la economía impera o reina sobre la política.
O expresado con otras palabras,
el amo y el señor es la economía
y la política, su esclava o su sierva.
Aunque la política
o mejor dicho, el poder político
tiene también mucho que decir.
Porque quien toma el poder,
ya sea a través de los votos
ya sea por la fuerza 
o mediante el medio que sea,
coge el timón de la nave social
y dirige,
entre otras cuestiones,
la economía al puerto que considera mejor.
Luego,
se podría decir que,
a veces,
los capitanes
son el hombre económico
y la mujer económica
y otras,
lo son el hombre político
y la mujer política.
Y la clave está,
la clave 
está
en que el animal económico no puede mantener
su estado de dominación económica
sin el poder político
o sin el control del Estado
y sus aparatos de fuerza.
¿Ocurre lo mismo al contrario?
¿Puede o no el animal político mantener su estado de dominación política
sin el poder económico
y sin el control del capital?
Pienso que sí
y la razón que da cuenta de este pensamiento
reside en lo que distingue a un animal del otro.
Y es que si el económico aspira
a ganar más y más dinero
porque su poder descansa sobre el papel moneda…,
el político,
a ganar más y más votos
porque su poder se asienta sobre las papeletas.
Y lo paradójico
es que con dinero,
tristemente,
 se pueden conseguir más votos
y con votos, 
doblemente triste,
más dinero.
Hecho este que lo alumbra todo
porque en el fondo
el animal económico y el animal político,
más que ser dos animales,
son el mismo perro
con distinto collar.
¡El mismo perro!
¡O el mismo animal!
¡Con distinto collar!
Luego, no hay tanto una lucha entre un perro y otro perro,
si son perros de la misma clase,
porque son uno y el mismo perro!
¡Uno!
¡Y el mismo!
¡”Y perro no muerde a perro”!
Entrecomillado porque bajo el capitalismo
el perro grande se come no solo al chico,
sino también al menos grande que él.
¡Porque la perra muerde a la perra!
¡Si me hago entender,
lucha tanto o más que entre los perros de una misma clase,
entre los perros de distintas clases!
¡La lucha de clases!
¡Que no es lo mismo que las clases de lucha!
¡La lucha de clases!
Lucha entre quienes poseen los medios de producción…
y quienes tan solo poseen su fuerza de trabajo
y entre quienes explotan y oprimen
y quienes son explotados y oprimidos
y explotadas y oprimidas,
etcétera.
O si lo prefiere,
entre el capital
y el trabajo
o entre la clase burguesa
y la clase obrera.
¡La lucha de clases!
Lucha que es el motor de la historia
y el combustible de la revolución
y la contrarrevolución.
Y clases que luchan entre sí
con sus respectivos perros económicos, políticos, militares, policiales, mediáticos
y demás perros.
¡Y perras!
¡Perras y más perras!
Ahora bien,
los animales de una y de otra clase en lucha
no son el mismo animal.
¡Ni el mismo perro!
¡Ni perra!
¡Y es que el perro capitalista es un perro para el hombre!
¡Perro mordedor, poco ladrador!
¡Y el perro obrero es el mejor amigo del hombre!
¡Perro ladrador, poco mordedor!
¡Y entre ser un perro con perras o tener una vida perra o de perros sin perras
es lo que va de la clase capitalista y burguesa a la clase obrera y proletaria!
¡Y digamos
que el perro perro
o mejor
el perro de caza 
o de presa
es el de la clase capitalista!
¡Y el perro 
o animal de compañía
más bien,
el de la clase trabajadora!
¡Perro de caza y de presa del capital porque este necesita hacer sangre y sangrar
al obrero y a la obrera!
¡Y perro o animal de compañía del trabajo porque necesita acompañar
al obrero y a la obrera
en su lucha por romper las cadenas 
que les desangran!
¡Porque la cosa va de sangre, sudor y lágrimas!
¡Sangre, sudor y lágrimas!
O si lo prefiere,
aquél es un perro de pelea 
o, hablando en plata,
un perro lobo,
y el otro
es un perro pastor.
¡Perro lobo que se alimenta del rebaño de ovejas!
¡Y perro pastor que las cuida, las defiende y las guía!
¡Las cuida para que no caigan de lleno al vacío
del capitalismo
y sus vicios!
¡Las defiende con uñas y dientes de las manadas de perros lobos capitalistas
que son unos chupasangres!
¡Y las guía,
 en un primer momento,
 a la destrucción del hábitat capitalista,
por no llamarlo matadero de ovejas y de corderos!
¡Y después,
a la construcción,
primero, del campo socialista
y más tarde,
de la tierra libre comunista!
¡Lucha de clases
que a su vez
es una lucha de ideas!
¡Lucha entre la idea dominante de la clase que domina
y la idea dominada de la clase bajo la dominación de aquélla!
Clase esta última
que aspira a una sociedad sin clases.
Luego, a una sociedad
sin dominio
y sin propiedad privada
y sin Estado
y sin violencia…
porque al no haber clases ni propiedad privada que defender 
no se necesita un Estado violento en manos de una clase 
para que esta sojuzgue y mantenga a raya a la otra clase.
¡Sin clases y demás!
¡Y con libertad,
igualdad,
fraternidad
y paz
y humanidad
y otras tantas grandes palabras
que son los buenos sueños
de quienes han abierto los ojos
y despertado de las pesadillas!
¡O despertado a la nueva vida!
¡Y a la buena vida!
¡La vida comunista!
¡La vida en la que cada cual aporta su granito de arena en función de sus capacidades
y recibe su parte del pastel en función de sus necesidades!
¡Y no en función de su trabajo como en el socialismo!
¡Una vida sin carencias
y con lo necesario satisfecho! 
¡Una vida en la que,
si hay lo suficiente para cada uno y cada una,
a nadie falta
y a nadie sobra!
¡A nadie falta porque si falta, falta a todos y a todas!
¡Y a nadie sobra porque lo que hay lo hay en común!
¡Y una vida en la que nadie falta ni nadie sobra!
¡Vida que reparte los bienes
porque repartidos los bienes saben bien o mejor que bien!
¡Y vida que comparte los males
porque compartidos los males saben mejor!
¡Y esto
y no otra cosa,
esto que es la administración racional y eficaz y justa de los bienes escasos
para satisfacer las necesidades humanas materiales
es la razón de ser de la economía de verdad
y de la política con mayúsculas!
¡De verdad!
¡Y con mayúsculas!
¡Lo que no es 
ni más,
ni menos
que hacer el bien,
y a ser posible,
lo mejor, 
común y general!
¡Para todos y para todas!
¡El bien y lo mejor!
¡Común!
¡Y general!
¿Y bien?
¿Hacemos lo mejor, entonces?
¿Hacemos el amor?
¡El amor entre los hombres y las mujeres de este mundo!
¿Lo hacemos?
¡El amor!
Pues qué es el amor sino desear el bien de lo amado o de aquello que se ama.
¡Un amor que es amar no al prójimo como a ti mismo,
sino más que a ti mismo o a ti misma!
¡O un amar el bien social y comunal antes que el personal y privado!
¡Y el bien ajeno antes que el propio!
¡Y el de todos y todas antes que el de uno o una!
Y,
si me explico,
¡no es uno para todos y todos para uno!
¡Sino todos para todo y todo para todos!
¡Y todas para todo y todo para todas!
O si le gusta más,
¡de todos todo!
¡de todo todos!
¡de todas todo!
¡de todo todas!
¡Y de todas todas!
¡Y de todos todos!
¿Entonces?
¿Hacemos el amor?
¿Desde la noche más oscura
hasta que llegue la luz del día
y de la mañana!
¿O acaso es mejor que nos follen
o peor,
que nos malfollen 
todos los días de nuestra jodida vida?
¿Entonces?
¿Hacemos el amor?
¿Sí?
¡Pues vamos a la cama,
soñemos
y hagamos con tacto y con cariño
el amor de nuestros sueños
realidad!
¿O no es una buena idea
y el mejor de todos los actos
que hagamos el amor
y lo rehagamos
tantas veces
como queramos?
¡Pues a qué esperamos
y por qué no empezamos a hacerlo
con todas las ganas del mundo!
O mejor,
¡con todo nuestro amor!
¡Hagamos el amor!
¡El amor!
¡Con todo nuestro amor!
¡El amor!
¡Si quiere!
¡Y cuando y cuanto y donde y con quien queramos!
¡Cuando, cuanto, donde y con quien queramos!
¡Y lo quiera!
¡O que lo quiera!
¡Hagamos el amor!
¡Con todo nuestro amor!
¡El amor!
¡De nuestra vida!
¡Y nuestra vida!
¡Del amor!
¡Pues eso!
¡Amor de carne y hueso!
¡Y vida!
¡Al son del corazón!
¡Del corazón!

Manos a la obra

Sin duda habrá escuchado,
si no,
ya es hora de que escuche,
lo de que el hombre,
y la mujer se sobreentiende,
vienen del mono.
¡Y de la mona habría que añadir!
Y no hablo de que vengan del mono
y vayan hacia el camello
o la camella
a por
y a pillar la droga,
a pillarla
o de que vayan a dormir la mona,
sino de que vienen del mono,
¡del mono de trabajo!
¡Y no monos!
¡Ni monas!
¡Ni los más monos!
¡Ni las más monas!
¡Quienes trabajan
y tenemos las manos manchadas
de trabajo!
¡No de sangre!
¡Ni de capital!
¡Como haylos
y haylas!
¡Sino de trabajo!
¡De verdad!
¡Que parece mentira!
¡Y las manos son el espejo de la vida!
Y si vienen del mono de trabajo,
a dónde van a ir si no al trabajo
o puesto de trabajo
a trabajar.
Y es que es tal el mono
y la dependencia
y la necesidad
de trabajo,
que este,
el trabajo,
es el opio del pueblo.
¡O la droga del pueblo!
Droga a la que estamos enganchados
y droga de la que somos esclavos.
¿O no estamos enganchados al trabajo
y somos esclavos en el mismo?
¡Lo estamos!
¡Y lo somos!
¡Y así y todo no solo andamos como locos
por colocarnos
y por un puesto
o por un puestazo
de trabajo,
sino que nos morimos por trabajar
porque nos va la vida en ello!
¡Y así nos va!
¡De pena!
De pena porque en lugar de poner
el trabajo en función de la vida,
hemos puesto,
o nos han impuesto,
la vida en función del trabajo.
Con lo cual no depende el trabajo de la vida,
sino la vida del trabajo.
O dicho de otro modo,
hemos subordinado,
o nos han subordinado,
aquélla a éste.
¡La vida al trabajo!
¡La vida al trabajo!
¡Y al carajo!
Con lo cual, trabajamos para vivir
y vivimos para trabajar.
¡En vez de trabajamos para trabajar
la vida!
¡Y vivimos para vivir
la vida!
¡Que es el trabajo más preciado!
¡Vivir la vida!
¡Así de dura es la vida
o la existencia
de los esclavos y de las esclavas,
a quienes en vez de esclavos y esclavas
les llaman trabajadores y trabajadoras!
¡Porque queda más mono!
¡Y más mona la cosa!
¡Nuestra!
¡O cosita!
¡O cosaza!
¡Pero aunque al esclavo y la esclava se les vista de seda
esclavo y esclava se quedan!
¡Se quedan!
¡Esclavos y esclavas que trabajan
a cambio de un salario!
¡Un salario de risa, por no llorar, normalmente!
¡De risa porque es un salario tan triste
que parece cachondeo el que se rían en nuestra cara
cuando nos pagan
y cobramos el pago!
¡Y cuando ni nos pagan ni cobramos
el pago,
o mejor, el paguito
o paguita
ganadito
y ganadita
ya se mean encima!
¡Encima nuestro!
¡De risa!
¡Y por no llorar porque las lágrimas no nos consuelan de nuestra cruz y del calvario
de trabajar casi toda la vida por una milonga de salario!
¡Y porque no hay pañuelos que valgan para tantas lágrimas,
aunque valgan para vendarnos los ojos!
¡Y desengañémonos!
¡Porque por mucho que digan que el trabajo nos hará libres,
en realidad nos hace esclavos y esclavas!
¡Esclavos y esclavas de trabajar
para cobrar a principios de mes
lo que no nos da para llegar al fin del mismo!
¡Por no decir menos!
¡Y es que la vida está muy cara
y el trabajo
y el salario
muy baratos!
¡Ay, si fuera al revés!
¡La vida barata
y el trabajo
y el salario
caros!
¡Otro obrero cantaría!
¡Y otra obrera!
¡De alegría!
¡Hasta en el trabajo!
¡Y cuánto trabajo nos cuesta entender esto que es tan simple!
¡No puede ser que nos cueste tanta vida el trabajo
y tanto trabajo la vida!
¡Y desengañémonos!
¡Que no se trata de cargar la vida de trabajo
ni el trabajo de vida!
¡Que la vida es para vivirla!
¡Y no para malvivirla del trabajo,
ni para malgastarla trabajando
ni para perderla en el tajo!
¡Y el trabajo de verdad es para trabajar de verdad!
¡Para trabajar la vida!
¡La vida buena
y la mejor vida!
¡Que es la vida libre!
¡O la libre vida!
¡Y no la de esclavos y esclavas,
sino la vida libre de hombres y mujeres libres!
¿Manos a la obra de la vida liberada, entonces?
¿O seguimos siendo la mano de obra
que en realidad es la mano de sobra y de las sobras?
¡De obra!
¡De sobra!
¡Y de las sobras!
¡Y desengañémonos!
Porque es mentira,
o es una media verdad,
que con el trabajo nos ganamos la vida.
En verdad, la perdemos.
O si lo prefiere,
con el trabajo nos ganamos la mala vida,
la mala vida que es trabajo.
Y nos perdemos la buena vida,
la buena vida que es vivir la vida libre,
la vida en
y con libertad,
la vida que trabaja la vida
y el trabajo que vive la vida.
Y es que de la vida de trabajo actual
hay que ir al trabajo de la vida.
¡Y desengañémonos!
Porque es mentira,
o es una media verdad,
que vendamos nuestra fuerza de trabajo a cambio de un salario.
En verdad, además, vendemos la vida
o tiempo de vida.
O si lo prefiere,
vendemos la fuerza de trabajo
y la razón de la vida,
que es vivirla libremente.
Y de esto se trata,
de dejar de vender tiempo de trabajo,
que es un tiempo preso en el que somos más esclavos y esclavas si cabe,
y de dejar de vender tiempo de vida,
un tiempo que no vivimos,
que no vivimos,
sino que trabajamos,
y el trabajo no es vida,
por desgracia,
y la vida es trabajo
“gracias” al patrón
y la patrona
o la patronal.
¡Menuda patronada!
O un tiempo en que se nos va la vida trabajando
o en que vivimos el trabajo
y el a trabajar.
¡Esto es lo que hay que dejar!
¡La droga!
¡O el vicio!
¡Del trabajo!
Y pasar del tiempo preso
al tiempo libre
o del tiempo de vida malgastado y malpagado trabajando
al tiempo de vida ganado al trabajar la vida.
¿Y bien?
¿Manos a la obra de la vida liberada, entonces?
¿O seguimos siendo el último mono
y la última mona?