Archivos Mensuales: marzo 2019

La fémina que amo

La mujer de mis sueños y chica de mi vida y niña de mis ojos verdes y mis pupilas
es la fémina que yo quiera y que me quiera para toda la vida,
la que sea bonita de observarla por dentro y mirarla por fuera,
la que sepa robarme con arte el corazón y a cambio me dé el suyo,
la que me tenga loco de amor y por amor me lleve a hacer locuras, 
pero locuras cuerdas, como corduras locas,
la que logre curarme todos los males como cerrarme las heridas,
la que sepa escribirme me gustas en mi pecho y un tú y yo por el alma,
la que me gane entero y por mí ande perdida,
la que llegue a encontrar en mí lo que buscaba 
y la que en ella encuentre lo que buscaba yo,
la que no dude de que está hecha para mí como yo para ella,
la que me guste como le guste y nos gustemos el uno para el otro,
la que sea feliz haciéndome feliz y haciéndoselo yo y haciéndonos felices,
la que me siente bien y mejor y del mal y lo peor me aparte,
la que sea conmigo y no mía y yo sea consigo y no suyo,
la que nunca me falte ni le falte ni nunca me sobre ni le sobre,
la que quiera quererme y no pueda no hacerlo,
la que con obras muestre, más que buenas razones, su amor y sus amores,
la que sea como la viva primavera que la sangre me altera,
la que me diga yo te quiero a ti, amor mío, como esposo
y prometo
serte fiel
en la prosperidad
y en la adversidad
y en la salud
y en la enfermedad
y amarte y respetarte
todos los días de mi vida
hasta que la muerte nos separe
y una vez lo haya dicho
y lo haya dicho yo
lo dicho lo cumplamos palabra por palabra,
la que no necesite a Dios como testigo ni altar para decirme ni escucharme un sí quiero,
la que sea primero fiel a su corazón
y sea después fiel, fiel a mi corazón,
la que me haga el amor y no la guerra y a mí me dé sus besos de paz y no el de Judas,
la que me ame y me quiera tal y como yo soy y se enamore de éste
y no del que quisiera que yo llegara a ser
o del que le gustara que yo fuera o yo fuese,
la que nunca se canse de mí persona y siempre halle el descanso en mí,
la que me deje libre para amarla y quererla y no se sienta presa al amarme y quererme,
la que me hable escuchándome a los labios y escuche mirándome a los ojos,
la que me dé calor en los momentos fríos y enfríe en los calientes,
la que empiece de amiga
y sin dejar de serlo
acabe en más que amiga porque es mi gran amor
como yo soy el suyo,
la que lo quiera todo conmigo y de mí nada,
nada más,
nada menos
que mi amor
hacia ella
y lo que éste conlleva,
la que tenga en los ojos chiribitas por mí y sienta mariposas volando en el estomago,
la que cuente conmigo como cuento con ella y nos contemos todo,
la que vea que somos un dos en uno como somos un uno en dos,
la que se haga en mi vida un sitio para ella y en la suya me haga un sitio para mí,
la que logre sacarme a bailar y bailando juntos no nos pisemos los pies
y de pisarlos que sea sin querer,
la que no pierda nunca la sonrisa y me haga reír a carcajadas,
la que olvide lo malo y recuerde lo bueno,
la que sea una buena madre, mujer y amiga… y la mejor persona
y una amante divina
y una amada muy humana,
la que vista de seda o vista pobremente esté guapa por ser hermosa interiormente,
la que de día sea como un sol en invierno y de noche tal una luna llena en verano,
la que tenga ese algo que no sabes bien qué,
mas que lo es todo y todo queda en nada si falta,
la que al estar con ella entre nos haya química como surja la magia
y veamos que el truco
es tan solo el amor,
la que me atraiga tanto que no pueda evitarlo ni lo quiera evitar,
la que me dé su brazo para que no me caiga y para levantarme me dé el otro si caigo,
la que me bese como besan en las novelas y me acaricie como una pluma a las hojas,
la que me haga sentirme como un pez en el agua y una nube en el cielo,
la que logre juntar su camino y el mío y haga conmigo el nuestro
del principio al final,
la que me dé su mano sin que yo se la pida como tome la mía sin llegarla a pedir,
la que sin conocerla me haga cosquillas como también me haga tilines
y una vez conocida no pierda aquéllas y éstos vayan a más y más,
la que me quedaría con ella de cabeza y me quede con ella con todo el corazón,
la que consiga que no piense en otra chica y que piense que no hay ninguna como ella,
la que me haga decir contigo todo y más, contigo nada menos,
la que diga verdades de verdad como diga mentiras de mentiras,
la que esté donde esté me lleve a mí consigo y esté donde esté yo la lleve yo conmigo,
la que entienda que la vida es como un sendero de poesía a veces como otras de poemas
y que ser un poeta como ser poetisa
es hacer poesía hasta de los poemas
por amor no al poema, sino a la poesía,
la que sepa o ignore qué es el amor, no dude que el amor es amar
y que al amar no vale el pasado yo amé
ni el futuro amaré,
sino el presente amo
como el gerundio amando,
la que confíe en ella como confíe en mí y no haya entre nosotros ni mentiras ni engaños
ni tampoco secretos,
la que allende su vida como allende la mía ella viva conmigo y yo viva con ella
la vida que es la nuestra,
la que sea una niña en cuerpo de mujer y sea una mujer de un solo hombre en el alma,
la que forme conmigo la bonita pareja que da gusto ver junta,
la que consiga ser un chute de alegría, un subidón de afecto y un buen viaje de amor
y la droga más pura que engancha de por vida,
la que me haga sentirme joven y desear envejecer con ella,
la que me vea guapo y me quiera hasta feo 
y si afeo me aguape
y si aguapo no afee,
la que cuando despierte me diga con cariño ya es de día, amor mío,
como cuando me duerma, corazón, dulces sueños,
la que sea una buena compañera y me haga la mejor compañía,
la que me ame por todo y me quiera por nada,
la que llegue a decirme me encantas con palabras, te amo con los silencios
y amémonos con hechos,
la que sea conmigo como solo es conmigo y yo sea con ella como solo con ella,
la que lo tenga todo casi y lo que le falte lo encuentre en mi persona,
la que logre mostrarme que es de carne y de hueso y conmigo uña y carne,
la que me dé su tiempo sin quitarme mi espacio
como me dé su espacio sin quitarme mi tiempo,
la que esté de quitar el hipo como sea de levantar la boina,
la que tenga unas formas suaves como la brisa
y el fondo más bonito que una lluvia de estrellas,
la que no albergue dudas de que yo a ella la quiero
y tenga la certeza de que me quiere a mí,
la que sepa encontrarme cuando me haya perdido
y no sepa perderme cuando me haya encontrado,
la que no quiera estar ni encima ni debajo
de mí,
sino que estemos los dos a igual altura
y juntos como al lado
y siempre dentro el uno del otro y para siempre,
la que sepa a qué saben mis sonrisas y lágrimas y virtudes y vicios
y a qué huelen mis sueños como mis pesadillas y principios y dudas
y gustos y disgustos,
la que nunca se tome el amor como un juego ni tampoco un trabajo,
sino como el mejor gozatiempos de todos, 
la que tenga derecho a quererme como lo tenga yo a quererla
y me quiera y le quiera no por obligación,
sino por un impulso nacido en los adentros
como una decisión tomada libremente
con la cabeza fría
y el corazón caliente,
la que sea una dama sin ser una princesa y no quiera a su lado un príncipe ni un rey,
sino un buen caballero,
la que conozca cuándo se ha de hacer de rogar
como cuándo ella tiene que dejarse llevar,
la que tome el poder que a ella le corresponde y mande como el hombre, 
ni más
ni menos,
la que no sea una mujer de armas tomar
ni rompecorazones
ni por el interés, te quiero a ti burgués
ni una vivalavirgen
ni una vivalavida,
sino una buena chica de cabeza a los pies
y de chapó y de diez,
la que me eche los tejos por la mañana como flores al mediodía,
me enamore a la tarde
y a la noche me haga el amor por amor hasta caer dormido
diciéndome te quiero, mi cielo, para siempre
y así día tras día
y así noche tras noche,
la que valga su peso en decoro y no en oro
y su altura en bondades y no en sus propiedades,
la que logre sembrar su semilla en mi ser como echar sus raíces en mi cuerpo
y después
con cuidados y mimos y riegos y esperanza como paciencia a mares
que en mi alma amanezca la planta del cariño
con la flor del amor
y que no se marchite,
la que quiera comerme los labios al besarme sin morderme la lengua
y beber verso a verso mi sangre de poeta
y respirar los aires de mi boca encelada,
la que me haga vivir la vida con amor
y morir con amor
y ser capaz de dar la vida por el nuestro,
la que sienta por mí lo que siento por ella
y piense en mí como en ella piense yo
y por nosotros haga lo que yo por nosotros,
la que muestre que somos una buena pareja y en ella ambos parejos,
la que conmigo quiera tener no relaciones sexuales sin amor,
sino una relación amorosa con sexo,
la que me vea a mí no de Romeo ni como un Don Juan Tenorio,
sino como su amor y amado de por vida
y la que yo la vea no de Julieta ni como una Doña Inés,
sino como mi amor y amada hasta la muerte,
la que viva para amar y ser amada y se muera porque la ame y por amarme,
la que conozca que le sobran al amor la fuerza y las razones para amar a lo amado
y que le basta con el sentimiento puro que llamamos amor
y que amar nadie ama porque lo diga la fuerza o bien la razón,
sino porque lo dice, lo dice el corazón,
la que me lleve a la escuela del amor
y me enseñe que amar al prójimo y la prójima
como se ama a uno mismo
es más que un mandamiento
una necesidad
y que ser somos hijos sin duda del amor
como somos sus padres
y que el principio de la vida es el amor 
y su razón de ser,
la que no quiera haber un amor ideal,
sino que nuestro amor sea un amor real,
la que nunca esté ciega de amor y que al mirarme
con los ojos abiertos y lo mismo cerrados
vea y sienta mi amor 
por ella
y al mirarse 
vea y sienta su amor
por mí
y una vez haya visto
esto y lo haya sentido,
mirando y sin mirar
vea allende y allende sienta su amor y el mío
a nuestro amor,
al nuestro,
la que haya visto que lo que se dice amor no hay a primera vista,
sino que al amor siempre se le pasa revista,
la que haya comprendido que el amor de nacer, nace de la amistad
y que crece sumando a ésta el amor de amigo y el amor de la amiga
y que muere al morir el amor bien de uno o bien el de los dos,
 mas si encuentra una muerte buena aunque el amor muera,
la amistad que fue antes del amor y durante 
también será después del amor amistad
y es que el amor bien hecho no acaba en “desamor” o en falta de amistad
y menos, mucho menos en la enemistad,
la que tenga bien claro que el amor no se busca ni tampoco se encuentra
y que el amor ni nos busca ni nos encuentra
y es que el amor es obra de dos y se construye entre dos a diario,
aunque con uno baste para que se destruya,
la que dé por seguro que el amor nace en uno, luego es cosa de un par 
y que se siente mal si hay terceras personas,
la que ponga en cuestión ese refrán que dice
que allí donde hubo fuego, siempre quedan rescoldos,
pues si lo hubo y no hay
fuego
y si el fuego ha muerto, mueren hasta las brasas
y además de rescoldos no siempre se hace un fuego,
que hay que tener madera… y soplar y avivarlo
y que surjan las llamas y mantenerlo vivo
y los segundos fuegos no son como el primero y suelen ser más fríos
y no calientan tanto 
y a menudo quien juega con fuego en el amor lo quema tal se quema,
la que no se arrepienta de amar ni necesite del perdón para amar ni para que la amen,
la que sepa el lenguaje del amor y que éste ya sea con palabras o ya con los silencios
decir dice bien poco,
que dice más con gestos
y que lo dice todo con obras y con hechos,
la que se haya educado en que en el universo que llamamos amor
el tiempo para amar siempre tiene su límite
mientras que es el espacio para amar infinito,
la que dé por probado que en el amor la clave
no es amar más o menos o mejor o peor,
sino amar de verdad,
la que me haga saber que es mi primer amor y que va a ser el último,
la que haya contemplado que en el amor se trata no de amar pronto o tarde,
sino a tiempo
y no mucho
o poco tiempo,
sino todo el tiempo que nos sea posible
y que a tiempo hay que estar en el sitio adecuado,
la que llegue a quererme y me quiera queriendo y también sin querer
y me pueda dejar de querer si no hacerlo es lo que ella quiere
o lo que ella requiere,
la que entienda el motivo de por qué en el amor valer no vale todo,
pues no vale decir que amas si no amas ni hacer como que amas,
porque más que engañarte a ti mismo tú engañas
al otro o a la otra, no al amor,
que no existe el amor de mentiras
y existe el verdadero
y en el amor lo único que vale es el amar
y amar solo se ama si el amor es sincero,
la que crea que no hay más que un solo paso desde el amor al odio,
pero pasos y pasos desde el odio al amor
y una pista sin fin del amor en minúsculas al amor en mayúsculas,
la que comprenda que como hay un amor fuerte también hay uno débil
y que aquél no ha medida ni se puede medir
y que el otro es medible y medir mide poco,
la que no tenga celos ni los dé y sepa que éstos no dan fe del amor,
sino que son la prueba de que falta amor propio
como amor al ajeno o a la ajena
y son una evidencia de una baja autoestima
y de la baja estima a lo amado o amada
y es que el amor que es sano no es desconfiado,
sino que es confianza en uno mismo como en quien se ama y nos ama,
la que afirme que hay amor en las distancias cortas como en las largas,
pero que puede haber una larga en las cortas 
como corta en las largas
y es que se puede estar
tan lejos y tan cerca
y tan cerca y tan lejos
y la clave reside
en que a mayor amor más cercanía hay
como a menor amor más lejanía
y no al revés
y es que no hay más amor a mayor cercanía
ni hay menos amor a mayor lejanía,
pues no está el más o menos amor en función del más cerca o del más lejos,
sino que está el más cerca o lejos en función del más amor o menos,
la que no sepa si le gusta más amar
que ser amada
y ame
no para ser amada,
sino que sea amada
para amar por amar,
la que se olvide de amarme como ha amado 
y me ame de forma que no ha amado en la vida,
la que no necesite una declaración de amor
suya ni mía,
sino 
que ame poniendo
al amor en acción,
la que me ame sin miedo a amarme y que la ame
y sin miedo al amor,
mas teniendo respeto al amor y a quien ama, que somos ella y yo,
la que se ame a sí misma y luego a todo el mundo y al final me ame a mí,
la que sea como un ataque al corazón y asalto a la cabeza
y me reanime con un boca a boca y un beso de aquí te pillo, aquí te mato,
la que no necesite el llegar a perderme para saber lo que ha perdido
ni llegar a ganarme para saber lo que ha ganado,
la que quiera escribirme amor con cuatro letras,
con la a que es de ambos
y la eme de manos
y con la o de obra
y la erre de rumbo
y es que el amor es ambos y manos a la obra y con el mismo rumbo,
la que si me pregunta como si le pregunto 
¿me quieres?
¿si me quieres?
le dé como me dé 
por respuesta el amor,
la que alcance a entender que ser ricos consiste en que alguien nos ame
o en ser amados
y que ser pobres es no amar ni ser amantes,
o si quiere, al contrario,
ser ricos es amar,
pobres que no nos amen,
la que sueñe con ser ambos un caminante 
y sepa que el amar es querer dar un paso
y ser amado otro
y también que el amar y ser amado
no es el fin del camino,
sino que es su principio,
la que cuando comience nuestra historia de amor hablemos ella y yo
del amor proyectándolo hacia el mismo futuro
y al llegar esa historia a madurar parlemos
del amor repasando nuestra historia de amor
sin dejar de mirar al presente inmediato
ni al más allá
ni allende,
y en fin para acabar,
que otro amor me reclama,
la que me ame y conozca el qué ama,
mi ser,
y a quién,
a mi persona,
y cómo,
amándome,
y el cuándo,
en todo tiempo,
dónde,
en todo lugar
y cuánto,
todo y más 
y por qué,
porque sí
y por qué
y por qué no
y hasta cuándo, hasta cuándo,
hasta el día final.

La casa de mi vida y mis sueños

Yo quiero que la casa de mi vida y mis sueños sea una casa amable
y una casa de amor.
Amable con quien viva en ella como amable,
amable con quien sea 
mi invitado
o me venga
de visita
o esté nada más que de paso.
Y una casa de amor
no entre cuatro paredes,
sino desde los suelos
hasta el mismo tejado.
Amor que por la puerta 
entre
y que por la puerta salga no para irse y no volver jamás,
sino para venir de vuelta a ella y quedarse en casa para siempre.
Y quiero que esa casa sea una casa humilde y simple tal sencilla
y de pueblo y modesta
como las gentes que 
acoja en su interior
y como los enseres
que la vayan haciendo un lugar confortable
para vivir
y en caso
de que toque a su puerta
la muerte
pues también,
también para morir.
Y esa casa ha de ser a la vez un refugio
en el que uno se sienta seguro, en paz, tranquilo y calmado y sereno
y cómodo y a gusto.
Una casa sin moscas 
cojoneras 
ni moscas
detrás de las orejas.
Una casa con un clima y ambiente suave, apacible, agradable
como ameno y jovial y dulce y bondadoso
y amistoso y benigno
y también placentero.
Un clima como de día de primavera 
y como el de una noche estelar de verano.
Y esa casa vital y soñada la vivo y la sueño
tal que
una casa con alma y con cuerpo y cabeza como con corazón.
Con alma porque tenga vida y le dé la vida
y la anime un espíritu
de humana humanidad
y de hombres y mujeres que se sienten y son
de casa y por la casa como para la casa
y con la casa harían
lo que sea no más
que por la casa
siga viva y en pie.
Y a más de alma, con cuerpo
al que le sienten bien
 el paso de los años
y aunque tenga unos cuantos
encima no aparente
 tener tantos ni más,
 sino tenerlos menos
y que se sienta,
tenga la edad que tenga,
por dentro joven
como por fuera
muy bien envejecida.
Y a más de alma y de cuerpo, ha de tener cabeza
para pensar y hacer bien o mejor las cosas.
Una cabeza
que esté bien amueblada
como en su sitio y sepa mantenerse en el mismo
y cumplir buenamente
su papel tan vital.
Y cabeza con un gran sentido común y con inteligencia,
la de toda la vida y que sabe de ésta
como la emocional.
Y cabeza también,
cabeza en el sentido 
de que el poder y el mando
no lo tenga el cabeza
de familia, sino
la familia al completo 
y que todos sus miembros
a través del diálogo
parlamenten y pacten 
las reglas que gobiernen
las relaciones 
como la convivencia en ella.
Y en la que todos, todas 
además de palabra o de voz tengan voto
y con votos se tomen
democráticamente
todas las decisiones.
Y a más de alma y de cuerpo y cabeza, una casa
con un gran corazón,
un corazón de casa pues las casas lo tienen,
como tienen latido,
allí donde se encuentra
no su espacio más intimo,
sino su centro 
de comunicaciones
como de interacciones
humanas y sociales.
Y un corazón también casero que es un algo
más como mucho más
que la suma de todos
los corazones 
de quienes viven
y conviven en ella.
Un algo que los hace
 latir y palpitar
a la vez, 
a la vez
como un solo corazón. 
Uno que es el de uno
para todos y todos
para uno,
ni más
ni menos.
Y esa casa yo quiero que sea una gran casa,
no grande ni pequeña,
más bien una gran casa.
Una casa que sea justo como un pequeño,
un pequeño gran hombre
y como una pequeña,
pequeña gran mujer.
Y es que no hay hombre grande
si hay pequeña mujer
ni al revés,
gran mujer
si el pequeño es el hombre.
Una casa que sea gran casa
por ser grande,
grande en sus igualdades
como en sus libertades.
Y gran casa por ser
pequeña de deseos,
porque tenga poquitos
y solo necesite
lo justo y necesario
para una vida, una,
una vida feliz.
Y es tal casa una empresa,
una empresa de vida,
mas de vida en común,
y es también una máquina de vida que fabrica
dicha vida en común.
En común porque en ella en común se repartan 
las tareas llamadas del hogar
o el trabajo 
de casa
y se compartan 
sus bienes
y lo mismo
ocurra con sus males.
Porque si algo es la casa y son los de la casa
es que están en lo bueno
como están en lo malo.
Y que nunca te fallan
ni te dejan plantado
ni plantada, jamás,
en la vida
por una 
razón que es la más simple
de todas las razones.
Porque son en el fondo
la casa 
y los de casa
como las de la casa.
Y tienen corazón.
Y tienen sentimientos
de amor hacia la casa
y amor a los y las de casa.
Y quiero que esa casa sea como una escuela,
una escuela de vida
que enseñe que la casa
más que para vivir,
es para convivir,
convivir con la casa
y los y las de casa
como con todo el mundo.
Y que enseñe también
que allende de la vida
en casa
hay otra vida
fuera de ella
a la que
hay que tratar
tal si fuera de casa.
Y que hacer al de fuera
de la casa
de casa
es hacer a la casa del de fuera
de casa
y que así
casa a casa
casa casa con casa.
Y quiero que esa casa, mi casa, sea nuestra,
que lo sea de todos
y lo sea de todas.
Y que más que tenerla
en común,
en común la seamos.
Pues si de casa somos
y si somos la casa
la casa que tenemos
es la casa que somos.
Y ser la casa es
la casa para ser
y ser para la casa.
La casa que es 
de todas y todos
y que todos 
y todas
somos.
Y esa casa, esa casa,
la casa de mi vida,
la casa de mis sueños
es la vida y los sueños
de la casa.
Pues casa que no vive ni sueña
no es la vida
ni es un sueño
ni es casa.

Hay que vivir la vida

Hay que vivir la vida con amor a la vida y a los vivos y muertos
y a las cosas y seres y a todo lo existente
que hay en los universos.
Hay que vivir la vida con ganas de vivirla
y dándole las gracias por la suerte y la dicha
de vivir y estar vivos
y sin pensar con pena en que se acerca el día en que nos moriremos.
Hay que vivir la vida lo mejor que se pueda
y haciéndonos el bien y haciéndoselo al resto
y sentirse al hacerlo tal la mar de contentos.
Hay que vivir la vida gozando los momentos
sean tristes o alegres
y sin perder los tiempos
ni la sonrisa sana
ni a los buenos amigos
ni a los seres queridos
ni los sueños despiertos
ni el corazón
ni el alma
ni la salud de cuentos
ni el amor
ni la mente
ni la paz de los vientos.
Hay que vivir la vida cuidando los adentros
y sacándolo afuera 
enseñándole a cientos
que lo mejor que hay dentro de uno y de los demás
no son nuestras ideas, sino los sentimientos
y que de sentimientos todos estamos hechos
y que ser son de todos mucho más que ser nuestros.
Hay que vivir la vida sin morirse en intentos,
pero intentando siempre aprender de los hechos,
pues los hechos enseñan 
que aunque a errar sin querer tenemos los derechos,
hemos la obligación de que nuestra intención
sea buena y mejores
 nuestros hechos, correctos.
Hay que vivir la vida con enamoramientos
y prendados por todo porque puede prendarnos
todo de la cabeza a los mismos cimientos
y es que si en todo hay algo bueno y malo 
lo cierto
es que hemos de poner la atención como acentos
en cultivar aquello como desechar esto
y lograr de este modo
extraer sus portentos.
Hay que vivir la vida sin ser seres violentos,
sino seres pacíficos y de paz 
y argumentos
y amigos del buen rollo y la tranquilidad y la calma serena
y la voz cariñosa y palabra amistosa
que nos llega hasta el fondo
y calma los tormentos
y penas y tristezas
y los padecimientos.
Hay que vivir la vida sin mirar a lo lejos
ni al pasado, mirando el día a día, el hoy
y sin sentirnos viejos,
sino jóvenes, jóvenes
como de almas de cuerpos
y de mente y de espíritu
y de carne y de huesos.
Hay que vivir la vida con lo puesto, lo puesto
y no con más ni menos,
sino con lo que es justo
como nos merecemos
y lo que merecemos y es justo no es ni mucho
 ni poco
ni lo es todo
 ni es la nada
sino 
aquello con que estamos
ni vacios ni llenos,
sino más bien a gusto
y sintiéndonos bien
como enteros y plenos.
Hay que vivir la vida dejando un buen recuerdo
y un buen sabor de boca en el otro y la otra,
un buen recuerdo nuestro que les llegue hasta el fuero
interno al recordar 
que nos a todas ellas
 y nos a todos ellos
les dimos lo más puro que nosotros tenemos
y que es siempre el amor
para que nos amemos.
Hay que vivir la vida sin miedos ni complejos
y con seguridad y confianza plena
en que podemos ser los mejores maestros
que se dejan el alma
y juegan los pellejos
por aprender lo bueno y pulir sus defectos.
Hay que vivir la vida persiguiendo los sueños
y haciendo lo posible e imposible por ellos
y por verlos logrados, reales,
manifiestos
sin dejar de soñar
y soñando otros bellos.
Hay que vivir la vida tal vivimos los juegos,
sin pensar en ganar o en perder
ni en los puestos,
sino solo en jugar por jugar
y al jugar
sentirnos muy felices
y también satisfechos.
Hay que vivir la vida tal vivirla queremos,
siendo nosotros mismos, nosotros, nadie más,
nuestros amos y dueños
y mandando nosotros,
no aquellos ni estos ni esos,
sobre nos, haya errores
como grandes aciertos.
Hay que vivir la vida siendo ante todo honestos,
honestos con nosotros y los nuestros
y opuestos
y es que la honestidad y la autenticidad
es la base de todo,
y todos los supuestos,
pues si nos engañamos
y si no somos ciertos
no hay salvación posible,
pero de ser sinceros
y tener los arrestos
para ser la verdad que somos o queremos
ser
estamos salvados
y listos como prestos.
Hay que vivir la vida teniendo bien abiertos
los ojos, la cabeza y el corazón,
despiertos
nuestros cinco sentidos
y el sexto y los demás,
porque quien va y los cierra
pierde los instrumentos
para hacer con las notas 
de la vida conciertos.
Hay que vivir la vida queriendo y dando besos
porque quienes no aman 
ni se aman están
tiesos
y tal vacios 
de amor
y casi muertos
y es que el amor y amar y amarnos
es la cura
a todos nuestros males
y sentir en los pechos
el amor de verdad
nos hace sentir vivos
y jóvenes
y nuevos.
Hay que vivir la vida apuntando a los cielos
y a las metas más altas
y más altos desvelos
y es que apuntando alto
y poniendo el listón
allá arriba
seguro
llegaremos más lejos.
Hay que vivir la vida midiendo los efectos
que tendrán las acciones nuestras
y no sus ecos
y siendo responsables
de todas las palabras 
nuestras,
nuestros silencios
y también de las obras
y los guiños y gestos.
Hay que vivir la vida sin arrepentimientos
de no haber hecho esto y de haber hecho aquello
y sin remordimientos,
mas si lo hacemos mal,
queriendo o sin querer,
no olvidemos decir
a otros, otras
lo siento.
Hay que vivir la vida a pleno rendimiento
como a pleno pulmón
y por divertimento
hacer lo que nos gusta
y queremos,
pues eso
nos hará muy felices
y nos pondrá contentos.
Hay que vivir la vida con arte y con talentos
y eso exige constancia 
y trabajo y esfuerzos
para hacer de nosotros
el que queremos ser
y eso empieza teniendo
grandes conocimientos
de lo que somos

una vez nos sabemos
como nos conocemos
hay que hacer todo y más
para obrar en nosotros
el cambio
que queremos
y el cambio del que somos
hacia el que nos seremos.
Y hay que vivir la vida marchando verso a verso
hacia la vida buena, sana y sabia 
y dispuestos
a aceptar los poemas
y a gozar poesías
en nosotros
y en nuestras
carnes y en nuestros huesos.


La vida

La vida, cualquier vida, es como una montaña
rusa en que hay que montarse
y ha subidas, bajadas y bajadas, subidas y ritmo trepidante.
Y es como ser un niño y no saber andar e ir pasito a pasito y caer, levantarse 
y seguir dando pasos hasta aprender a andar y ser un caminante.
Y es como un gran presente que el amor paternal envuelto con papel
de regalo nos brinda y que solo al abrirlo sabemos lo que es
y que si no nos gusta lo podemos cambiar
y que de sernos grato lo debemos cuidar.
Y es como ese diario que ha sus hojas en blanco 
y que uno de su puño y letra día a día 
tiene que ir escribiendo
hasta hacer con el mismo la historia de su vida.
Y es como un mandarino del que vamos tomando
mandarinas que son
unas veces muy dulces
y otras veces muy amargas.
Y es como una gran obra de teatro en la cual uno es protagonista
y quien debe actuar como interactuar
con otros y con otras 
desde que entra en escena y sale al escenario
hasta el momento en que se acaba su papel.
Y es como andar en bici porque hay que dar pedales
para ir hacia adelante y alcanzar nuestras metas.
Y es como ser artista y quitando de aquí y poniendo de allá
hacer con uno mismo una obrilla de arte.
Y es como ser circense y hacer varios papeles,
como el de un payasito siempre con su sonrisa y feliz al hacer reír a los demás
o el del gran domador de las fieras internas
o el del mago que con trucos secretos hace magia y sorprende
o el del equilibrista que anda en la cuerda floja haya red o no haya 
o el del ser saltimbanqui que obra mil piruetas para salir airoso
o como el tragasables, fuegos, culebras, sapos… que los traga y escupe.
Y la vida es también como una cebollita
 que al cortarla te hace
 llorar
y al cocinarla y comerla te llena
de placer la tripita.
Y es como unas canciones pegadizas que escuchas 
y que de vez en cuando vienen a la memoria 
y que las tarareas
unas con lagrimones
en los ojos y otras
con una sonrisita
de alegría en los labios.
Y es como una película que uno ha visto mil veces
y como otra de estreno que no se ha visto nunca.
Y es como una gotera y como el gota a gota hasta que éstas se agotan.
Y es como una pelea que uno no empieza, pero que con uno ella acaba.
Y es como un laberinto con una gran entrada
y caminos que no
llevan a ningún lado
y un camino que da en la única salida.
Y es como un aerostático con un piloto al mando
que cree que lo domina,
cuando va todo globo do lo empujan los vientos.
Y es como una jornada que tiene su mañana
corta
y un mediodía 
más corto
y una tarde
larga
y una gran noche que es la noche más larga.
Y es como las novelas con distintas historias,
pero el mismo final.
Y es como una ventana que se abre para adentro
y cierra para afuera
y por la cual el aire entra de fuera adentro
y por la cual el aire sale de dentro afuera.
Y es como una escalera
que a pesar del esfuerzo
es cara de subir
y que aunque te resistas
cuesta poco bajar.
Y es como una barrica de roble en la que el vino
con el paso del tiempo
va poquito a poquito
madurando hasta hacerse
un gran caldo de años.
Y es como una mujer a la que uno recibe
como esposa
y se entrega
a ella y le promete
serle fiel tanto en la 
prosperidad como 
en la adversidad
y en la salud como
 en la enfermedad
y así amarla y también
respetarla durante
todos y cada uno
de los días de su 
vida 
hasta que la muerte
los separa.
Y es como un cuadro vivo
que uno mira y remira
y que cada vez que
lo mira y lo remira
ve cosas en las que
no se había fijado
y otras vistas que vistas
son de forma distinta.
Y es como una maestra
que va a dar las lecciones
más simples y vitales
de la misma existencia
y de quien el alumno
siempre va a tener algo
que aprender de verdad.
Y es como una carrera
de fondo y resistencia
y de vallas y obstáculos
que se han de sortear
teniendo en cuenta que
el tiempo cuenta
y que
también cuenta acabar,
pero que aunque eso cuenta
lo que más cuenta es
siempre el participar
y ser feliz con ello
sin perder la sonrisa
por el puesto final.
Y es como una naranja que se debe exprimir
al máximo posible 
para sacarle todo
el jugo que ha en sí misma.
Y es como una tortilla
preparada con un
par de huevos bien puestos
a la que debes darle
la vuelta o vuelta y vuelta
para que no se queme
ni una de sus dos partes.
Y es como un guisadito
que al estar cocinándolo
vas probando y gustando
y que de estar un poco
soso o estar sosísimo
debes ir añadiendo
sin llegar a pasarte
poco a poco una pizca
de la sal de la vida
hasta dar con el punto
que más te satisface.
Y es como el mar, la mar
en la que uno se mete
con el miedo en el cuerpo
cuando está como un plato
y en paz y no revuelta
primero sin saber nadar y acompañado
y con un salvavidas
hasta donde no cubre
y después baño a baño
y brazada a brazada
y sustito a sustito
y tras algún traguito
va perdiéndole el pánico
y aprendiendo a nadar
hasta que llega a verse 
como un pez en el agua
y capaz de retar
al mayor oleaje,
ir a contracorriente
y zambullirse hasta
el fondo submarino
y encontrar los tesoros
que allí están sumergidos.
Y es como un polluelito
en el nido materno
que rompe el cascarón
y piando y piando
consigue la ayudita
de quien le dio la vida
y después paso a paso
va aprendiendo a valerse
por sí mismo hasta que
se despide del lecho
que lo viera nacer
volando con sus alas
y volando y volando
quizás sí o quizás no
va a encontrar un amor
que es un cielo
y con él
va a ramita a ramita
a anidar y a criar
a sus criaturitas
hasta verlas volar
y despedirse de ellas
con un hasta la vista,
nos vemos allá arriba.
Y es como una partida
de naipes en la que
se barajan las cartas
y también se reparten
y con las que te tocan,
sean buenas o malas,
hay que jugar a muerte
de la mejor manera
que uno sabe jugar.
Y es como el empezar
a dar la vuelta al mundo
pensando que la vuelta 
se nos va a hacer muy larga
y cuando ya estás cerca
de completarla y viendo
el final de la misma
pensar que se ha hecho corta
y que te gustaría,
más que volver sobre
tus pasos para dar
una vuelta distinta,
que el sueño de que nos 
esperan otras vueltas
tras la vida y la muerte
se hiciera realidad.
Y es como ser poeta
y que sea unas veces
tu cara un mal poema
y otras sea tu alma
la mejor poesía.
Y es como ir a un examen
sabiendo de qué temas
te van a examinar
siempre y siempre ignorando
qué van a preguntar
y es saber a la vez
que un papel va a jugar
la suerte e ignorar
qué te va a deparar
y es también conocer
que se puede aprobar
sin haber estudiado 
y se puede pencar
a pesar de estudiar
e ignorar si se va 
a pencar o aprobar
y es salir del examen
sin fe en el aprobado,
con él a ciencia cierta
o con dudas en si
se aprueba o se suspende.
Y es como ser viviente
y vivir el presente
con un pasado que
nunca muere del todo
y un futuro que nunca
está vivo del todo.
Y es como un sueño a veces
y otras la pesadilla,
pero siempre real,
real como la vida,
real como la muerte.

Ataques

En nuestras propias carnes proletarias y almas de revolucionarios
y en nuestros cuerpos como en nuestros corazones de clase pueblerina
hemos sufrido ataques por parte de enemigos muy todopoderosos
que son sin duda ataques, pero no son políticos, sino ataques de guerra.
Y ser no son políticos pues busca la política el bien y lo mejor 
de los seres humanos, hombres como mujeres, y de la sociedad.
Y ser lo son de guerra porque la guerra quiere el mal y lo peor
de lo que se ha tomado como enemigo que se quiere destruir.
Y así a pesar de ser hombres como mujeres de paz que lo que quieren
es ser libres e iguales 
hemos pasado a ser el enemigo público número uno 
y a sufrir los ataques que quieren acabar con nosotros, nosotras.
Y así hemos vistos ataques de gentes inhumanas y malintencionadas,
ataques llenos de odio y venganza y maldad,
ataques calculados como premeditados y con nocturnidad y alevosía,
ataques sin razón, sin moral y sin ética,
ataques faltos de piedad, misericordia, compasión y empatía,
ataques de primeras, ataques con segundas y por si a la tercera iba a ser la vencida,
ataques que tiraban la piedra y escondían la mano,
ataques por la espalda como con las espaldas a cubierto y cubiertas,
ataques sin aviso, de traidor, a traición pagada, a cualquier precio y cueste lo que cueste,
ataques que buscaban vencer sin convencer,
ataques donde el fin no justifica ni hace justos los medios, sino descalifica a ambos,
ataques que combaten la razón con la fuerza y la verdad con las mentiras,
ataques con teatro, falsedad, disimulo y guardar apariencias,
ataques sin descanso ni tregua y por rutina y por hache o por be,
ataques de manual y ataques por sistema y ataques por defecto,
ataques sin principios y ataques sin final,
ataques al milímetro y ataques desmedidos,
ataques infinitos y a mares y en cadena,
ataques sin dejar ni huellas ni las sospechas,
ataques por ataques y ataques atacantes, 
ataques en cualquier tiempo y cualquier lugar,
ataques esperados y a la desesperada,
ataques con recado, mensaje y amenaza,
ataques con patrón y cumpliendo las órdenes,
ataques por sorpresa, de emboscada y con cebo y reclamo y la trampa,
ataques personales y al corazón y al alma y la cabeza,
ataques por lo alto y todo lo más alto que ha caído muy bajo,
ataques tan reales que parecen mentira, pero son de verdad,
ataques del Estado y con todo el Estado,
ataques más que serios que con fuego han jugado,
ataques descarados, desvergonzados, sin vergüenzas y cínicos,
ataques con licencia para atacar,
ataques con un plan de ataque, coordinados, a punto, ejecutados,
ataques sin castigo, impunes, jaleados, amparados, premiados,
ataques encubiertos, ataques camuflados, ataques simulados,
ataques en manada a presa acorralada,
ataques entrenados, probados, mejorados como perfeccionados,
ataques psicológicos sin signos de violencia a simple vista y a contraluz sus daños,
ataques ilegales, injustos y de los de no hay derecho,
ataques con autores intelectuales y sin reivindicación de la autoría,
ataques para hacer nada menos que el mal a quien solo hace el bien,
ataques a conciencia sucia e inconfesables y sin perdón de Dios,
ataques que la historia juzgara de culpables,
ataques de cobardes, canallas e ignorantes,
ataques denunciables que dan pena y ataques condenables sin penas,
ataques de los que nadie canta y sin embargo todos saben,
ataques en las sombras y que a la luz no salen,
ataques que van siempre a más y hacen de menos,
ataques de los de ataca que algo queda,
ataques que deshonran al victimario como honran más a la víctima,
ataques de a la herida toneladas de sal,
ataques que no son casualidad, sino causa bien demostrable,
ataques repetidos, más sin repetición de la jugada para que no veas la falta
y ataques y más ataques y más ataques y más ataques.

Un partido político

Un partido político, o una organización política,
de mi gusto es aquel
que no quiere el poder
por el poder
sino,
poder para poder
cambiar la realidad
desde abajo hasta arriba
y de arriba hasta abajo.
Un partido que nazca del pueblo y para el pueblo.
Un partido que hable en nombre de la gente
trabajadora
y
parada y pensionista
y de cualquier persona.
Un partido que sea independiente y libre de decir y de hacer
lo que le venga en gana por el bien general
y común
respetando la voluntad del pueblo
o su voz y su voto
más que las leyes y su letra como espíritu.
Un partido que no sea una marioneta en manos de los ricos,
sino en la de los pobres, pobres una cometa.
Un partido que sea 
siempre un medio y no un fin
en sí mismo.
Un partido pacífico
que emplee la palabra
en los tiempos de paz
y que toma las armas
más que en defensa propia,
en defensa del pueblo
cuando a este le declaran
la guerra.
Un partido que no
sueñe con gobernar
al pueblo,
sino que
el pueblo se gobierne
a sí y para sí mismo.
Un partido que escuche
lo que quiere la plebe
y que lleve lo dicho 
al hecho.
Un partido que tome 
parte como partido
y que le haga partícipe
a sus miembros y a quienes no tienen el carnet
en toda decisión
o cuando menos 
en las más importantes.
Un partido de base,
de base militante
que hable en primer lugar
y sea
 la última en hablar,
más que de cabecillas
y aparatos que toman
sin consultar a aquella
las grandes decisiones
y también las pequeñas.
Un partido que tenga en las calles los pies,
el poder en las manos,
la palabra en la boca,
en los ojos visión,
en el alma la causa,
en el cuerpo personas,
en la cara honradez,
en la espalda un pasado,
en la frente el futuro,
en los brazos trabajo,
en las piernas caminos,
en la cabeza ideas,
y en el buen corazón
un sueño de verdad.
Un partido capaz
de hablar con todos como 
escuchar lo que tienen
que decir,
sus razones,
como exponer las propias
y negociar,
llegar
a consensos y pactos
tras ceder y logrando que cedan los demás,
pero sin renunciar
a principios,
valores,
ideas,
esperanzas,
derechos
ni en la vida
a su razón de ser.
Un partido que crea
que no hay más soberano
que la población

que si ésta no está al mando,
sino so el mismo no hay
democracia real
ni ideal.
Un partido moderno
que guarda del pasado
lo bueno
y que al presente
lo mejora e innova
y que a futuro no
va a estar fuera de juego
porque se ha anticipado 
a tiempo a la jugada.
Un partido paciente y que espera el momento
de decir lo debido
y de hacer lo anunciado.
Un partido formado, bien preparado, culto y bien organizado
para dar la batalla
de las ideas como
las acciones políticas.
Un partido sin mancha, honrado, inmaculado
tanto en la oposición como al ser el gobierno.
Un partido de masas
que trate de vencer
convenciendo a las mismas
y ganándose a pulso
su apoyo y confianza.
Un partido valiente
que es capaz de arriesgar
el poder
pues su meta
no es que se quite otro
para ponerse él,
sino crear un hombre
 nuevo
y un nuevo mundo
como una nueva vida.
Un partido con voces
y debate de ideas
que no quiere imponer
la voz como la idea
dominante al final,
sino tener en cuenta
a todas porque todas
su parte han de razón
y han mucho que decir.
Un partido con crítica de puertas para afuera
como con autocrítica de puertas para adentro.
Un partido con tablas,
curtido en mil batallas,
que no se rinda nunca
ni arroje la toalla
y que venda muy cara
su derrota y que vaya
siempre a por la victoria.
Un partido con maña
como fuerza
y con ganas
de pensar lo posible
y de obrar lo imposible.
Un partido que sepa
que tiene la política
poco de juego
y mucho de cosa seria
y que no juega con las 
cosas del pan llamadas
y que trabaja para 
que haya pan para todos.
Un partido con hambre
de hacer las cosas bien
o lo mejor posible
y con una gran sed
de eliminar los males
y evitar lo peor.
Un partido que tenga
el norte en la igualdad
de todas las personas 
y de todos los pueblos,
el camino en la paz
local como mundial,
el paso en la justicia
y el hacer lo debido,
la fuerza en el ser libres,
lograr la libertad
y vivir libremente,
el mapa en la alegría
y la felicidad,
la parada en el hombre,
mujer,
la humanidad,
el esfuerzo en el bien
común 
y general
y el sueño en que sus sueños
se hagan ya realidad.
Un partido con arte
para escribir y hacer
su historia
y con historia
para escribirla como
hacerla con su arte.
Un partido sensato
con sentido común
y un partido común
con sentido sensato.
Un partido que vaya
tal de menos a más
y venido, venido
de los más a los menos.
Un partido con mucha
cocina y la sartén
por el mango que ponga
toda, toda la carne
en el asador y
todo, todo el pescado
en el horno y con un
par o mejor dos pares 
de huevos para darle
la vuelta a la tortilla.
Y un partido que vaya
a la raíz de todo,
para que aflore lo
mejor que ha de aflorar.

Me gustan las personas…

Me gustan las personas que son de mente sana y locos pensamientos,
las que tienen ideas propias y las que dudan de las propias y ajenas,
las que van por la vida a corazón abierto y a pecho descubierto,
las que han un gran sentido del humor y le ven el lado alegre a todo,
las que saludan siempre con su mejor sonrisa y mejores palabras,
las que no tienen prisa y no pierden el tiempo y te brindan el suyo,
las que hablan con las voces de su fuero interior y de las experiencias,
las que consigo mismas están en paz y en paz con el otro y la otra,
las que viven y dejan vivir y morirían por su vida y la mía y la tuya y el resto,
las que ven la botella llena aunque esté vacía o rota y hecha añicos,
las que no tienen miedo y no temen tenerlo y tampoco perderlo,
las que aunque caigan y 
se vuelvan a caer
 intentan levantarse y acaban levantándose,
las que duermen tranquilas porque está su conciencia blanca como las sábanas,
las que piden perdón y saben perdonar y perdonarse,
las que miran con ganas de llegarte hasta el alma y entregarte la suya,
las que te dan los buenos
 días,
 las buenas tardes
 como las buenas noches,
las que hablan libremente, callan porque es lo justo y escuchan hasta el fin,
las que dan su razón, la dan a quien la tiene y no quieren tener ni quitar las razones,
las que saben decir lo siento y decir gracias y decir por favor y decir un te quiero 
y decir no o que sí y decir cualquier cosa que se deba decir,
las que vienen a buenas, no desean el mal y en toda ocasión tienen
 la mejor intención,
las que dicen las grandes verdades por justicia 
y dicen las pequeñas mentiras por piedad,
las que están en las duras,
siguen en las maduras,
se van si son molestia,
vuelven si hay que volver
 y están de alguna forma aunque no estén presentes,
las que lloran si lloras
 y si lloras te alegran
 y si te alegran ellas
 se alegran doblemente,
las que no llegan tarde ni pronto, sino a tiempo,
 cuando más te hacen falta,
las que saben hacer
 de padre, madre, hermano, hermana, abuelos, tíos… 
sean o no familia y ser como de ésta,
las que si necesitas ayuda te la dan y si la necesitan esperan se la des,
las que si a uno le falta comparten con el mismo todo lo que ellas tengan,
las que son de soñar despiertas y dormidas
 y despiertan a quienes
 duermen
y a quien no sueña le llevan a soñar,
las que quieren ser libres y luchan si están presas 
y si se libran siguen
en lucha por romper
 cualesquiera cadenas, 
las que son conformistas si reina la justicia e inconformistas ante la mínima injusticia,
las que hacen el amor y la paz en la guerra
 y la guerra en defensa
 propia y la de cualquiera,
las que han ido a la escuela de la calle y del mundo
y saben que la vida es la mejor maestra,
las que tienen paciencia, no pierden la esperanza y han el cielo ganado,
las que en sus propios cuerpos como sus propias almas todo y más han sufrido 
y con y por dolor
 han dado a luz un ser
 nuevo de carne y hueso,
las que escriben sus ojos y sus miradas leen y sus guiños conversan,
las que son como un libro abierto y unas hojas llenas de poesía,
las que se ve que tienen
 sangre en las venas como
 aires de proletarias,
las que brindan abrazos
 de ositos de peluche 
y dan besos de seda,
las que saben ganarse el pan y tienen miga
 y corteza curtida,
las que día tras día almuerzan como Dios,
comen como la Virgen,
meriendan tal los ángeles
y cenan como Cristo,
las que gordas o flacas o bajitas o altas o guapillas o feas…
se quieren y consigo 
mismas están a gusto,
las que hagan lo que hagan ponen todo su empeño
 al hacerlo
 y lo hagan
 bien, mal o regular
 aprenden de lo hecho para hacerlo mejor,
las que ven que lo que hace feliz al caminante
 no es cómo empieza ni cómo acaba el camino,
 sino que cada paso
 que hace el camino y éste
 es la felicidad,
las que entienden que lo
 mejor de cualquier casa
 deben ser las personas que están en su interior,
las que aprendieron que lo que hace rico o pobre 
a alguien no es el tener
 más o menos dinero,
sino el ser una buena o una mala persona,
las que toman la vida con regocijo inmenso
como la muerte con
 la menor de las penas,
las que saben llorar de alegría y reírse hasta de su tristeza,
las que no quieren mucho ni poco pues desean lo justo y necesario,
las que toman en cuenta que no pueden gustar
a todo el mundo como
 no gustarle a nadie,
las que quitan sus penas no con copas de vino,
sino con un buen cóctel de amigos como amigas
 de verdad, la familia, 
un amor que es también la mejor compañía 
y tiempo porque el tiempo
 todo lo cura y más,
las que tienen dominio sobre sus sentimientos, pensamientos y acciones 
y no quieren tener dominio sobre nadie, sino solo el dominio propio sobre sí mismas,
las que saben ganar sin perder la cabeza como saben perder ganándose el respeto,
las que hacen autocrítica como critican todo 
lo que hay que mejorar 
y siempre reconocen 
el bien y lo mejor
y el mal y lo peor,
las que aportan su grano de arena y dan por cierto
que a veces las montañas
de arena no nos dejan contemplar el desierto,
las que tienen los pies en la tierra y en el 
cielo la cabecita,
las que no cuentan los
 segundos ni minutos
ni las horas
 ni los 
meses ni los añitos,
 pero cuentan al máximo de todos como cada
 uno de sus latidos,
las que tratan al prójimo o la prójima como 
quisieran ser tratadas 
y a sí mismas se tratan,
las que no faltan al trabajo ni al respeto 
ni a la verdad ni a una
 cita ni a un compromiso
 ni al deber ni a una clase
 ni a una llamada de socorro,
las que estudian aquello que les gusta y le cogen gusto a cualquier trabajo
 y hacen superagusto 
el pasatiempo de sus vidas,
las que no han pesadillas por no lograr sus sueños ni el lograrlos les quita 
el sueño
 ni los sueños,
las que no venderían su alma a Satanás 
por ser el no va más
 ni a Jesucristo por 
treinta monedas para
no ser el no va menos,
las que se dejarían ganar una partida por una criatura para verla feliz 
y le harían perder
 otra para que aprenda
 que lo más importante 
es el juego y jugar,
las que se jugarían todo a una sola carta si ésta es el as de corazones,
las que sabiendo que
en toda rosa hay pétalos
 como en toda hay espinas
 a aquéllos dan cuidados como de éstas se cuidan,
las que entienden que las
preguntas son 
absolutas y eternas 
y las respuestas 
relativas y efímeras 
y que en toda pregunta hay algo de respuesta
 y que en toda respuesta hay algo de pregunta,
las que ven que los hechos hablan por sí solitos
y que las opiniones por la boca de uno o de varios o todos,
las que saber no saben más que no saben nada 
y las que al menos saben 
que no pueden saberlo todo,
las que afirman que las crisis son ocasiones 
para que el ser humano se llegue a conocer
 y una vez se conoce
 para hacerse así mismo
tal se desea hacer,
las que sostienen que 
el errar es de humanos y el acertar también
 y que hay errores que
 son el mejor acierto
 y que hay aciertos que
 son el peor error,
las que ganan muchísimo en las distancias cortas y en las largas no pierden,
las que son deportistas por lo de cuerpo sano en mente sana
 y las que cultivadas por lo de mente sana en cuerpo sano, 
las que creen que los hombres no son hijos de Dios,
sino padres del mismo
 o que Dios no ha creado
 a los hombres, sino
 que es más bien al revés, 
que son los hombres quienes han creado a Dios,
las que dan fe de que
 no hay que preparar hombres
que dediquen sus tardes
 libres a la revolución,
 sino toda su vida
y que ha de obrar aquélla
al nuevo hombre
como a la nueva vida,
las que nunca han perdido al niño y a la niña que han dentro de sí mismas
 y que saben que los 
hombres y las mujeres, 
desiguales de forma,
 son en el fondo
 semejantes e iguales
 y que con igualdad a ambos hay que tratar
 no por ser hombres y mujeres, sino por ser humanos
y, en fin, las que han tomado
palabra por palabra
que un día hay que morir
 y que los demás días 
hay que vivirlos
 y las que cuando ven
 a la muerte de lejos
aprenden a morir
y las que al verla cerca
aprenden a vivir.

Firmas por la revolución

Y qué tal si tú y yo
o yo y tú 
decidimos
firmar en nuestro nombre
de nuestro puño y letra
un contrato secreto
como dos, como dos,
dos revolucionarios,
dos revolucionarias
que traman en secreto
una revolución.
Y qué tal si tú y yo
o yo y tú
desde el mismo
momento
que en la hoja tan blanca de ese pacto
estampemos la firma 
rebelde con la sangre,
con nuestra sangre roja que corre por las venas
hacemos todo y más
por lograr que el gran sueño de la revolución
se haga real, 
real como la lucha misma.
Y qué tal si tú y yo
o yo y tú
día y noche
y noche y día,
a todas
horas
nos dedicamos 
libremente
y en cuerpo y alma
a la causa justa
de convencer al pueblo
y ganar a la gente
para hacer entre todos
esa obra tan humana
y tan divina que es 
una revolución.
Y qué tal si tú y yo
o yo y tú
nos ponemos
a ello con toda el alma
y todo el corazón
para ver si es posible
el lograr lo imposible
y convertir los sueños
en realidades

logramos de ese modo
crear un nuevo mundo
como una nueva vida
en la que nos sintamos
alegres y felices.
Y qué tal si tú y yo
o yo y tú
damos pasos
y más pasos y más 
pasos
para alcanzar 
la meta que es ser hombres
y mujeres iguales
y libres
que establecen
relaciones de paz,
amistad
y de ayuda
mutua
entre las naciones
que componen el mundo.
Y qué tal si tú yo
o yo y tú
ante la clase
obrera y ante el pueblo
juramos
no rendirnos
y luchar hasta el fin,
cueste lo que nos cueste
y aunque cueste la vida 
por lograr la victoria
de nuestro bando 
o del 
pueblo trabajador.
¿Y bien?
¿Entonces qué me dices?
¿Firmamos

no firmamos?

El día

El día 
que la clase política
no haga promesas,
pero, cumpla con su deber
y el día que haga algo,
cualquier cosa,
¡política!, 
sin sacarse una foto o dos fotos o tres
y el día que no busque 
colgarse las medallas,
sino hacer lo mejor
como hacerlo mejor
y el día que no quiera 
los votos ni el poder,
sino que quienes votan
o han voto, mas no votan
tengan todo el poder
y el día que no mire
por el bien del partido,
sino por el del pueblo y la gente
y el día que no esté por encima 
de la masa, más bien
que se ponga a su altura
y el día 
que se baje ella el sueldo
como que se lo suba a la ciudadanía
y el día 
que dé voz a la plebe
y la escuche 
y acate
lo que dice
y el día que hable menos
y haga 
más 
y el día que haga
lo que dice y que diga
lo que hace
y el día 
que pise más la calle
sin “pisarla”
y que quiera pisar menos alfombras
y no tema “pisarlas”
y el día que nos muestre 
su mejor cara
y no 
la cruz de su sonrisa
y el día que se tome 
su cargo en serio
y no 
se lo tome ella a risa
y el día que no tenga 
mierda en el culo
y tenga
las manos limpias
y
 no se lave las mismas
y el día 
que no la compre el rico
y al pobre no le venda 
y el día 
que no le compre al pobre
y al rico no se venda 
y el día
 que le haga duro al fuerte
y más blando a los débiles
y el día 
que ante el fuerte no sea
débil
 ni ante éste fuerte
y el día 
que no cree problemas
do no los hay
y cree, cree las soluciones
do no las hay
y el día que a lo que es la pregunta
dé la respuesta
y no 
deje preguntas sin respuestas
y el día 
que no enchufe al amigo,
sino que sea amiga 
de echar un cable 
allí donde haga falta
y el día 
que encuentre el bien común
y no busque el privado
y el día que ella haga 
todo a la luz del día
y no a oscuras, de noche
y el día que ante el mal 
dé la cara
y al bien 
no vaya a dar la espalda
y el día 
que no se calle nada
como que hable de todo
y el día 
que políticamente
sea más incorrecta
y que correctamente
sea más, más política
y el día que gane más los fondos
y no pierda las formas
y el día que se siente a las mesas
y que no se levante
 de ellas sin negociar
y el día 
que abra más las ventanas
y no cierre las puertas
ni pare en giratorias
y el día 
que a “comisión” no vaya
y venga a comisiones
y el día que haga bien su papel,
no el papelón ni rompa
los papeles
y el día que tenga más sentido
común 
y menos “juicios”
y prejuicios
y el día que no acepte regalos
ni a cambio de regalos devuelva sus favores
y el día 
que no quiera,
no quiera
todo el pastel
y logre 
repartirlo entre todos
y todas
sin quedarse 
ella
con la mejor 
parte 
porque reparte
y el día que en campaña
no diga una cosa
y tras la misma obre 
la contraria
y el día que ella las cosas haga
con interés
y no 
por interés
y las
haga no por el suyo, sino el nuestro
y el día 
que no se arrime al sol
que más calienta, 
sino a quien no ve la luz
y le dé su calor
y el día 
que no ladre a la luna
y no muerda a la tierra
y el día 
que no are en el mar
y coseche los cielos
y el día 
que sea como un trozo 
de pan
y no un chorizo
y el día que no vaya 
de lista
ni nos tome por tontos
ni por tontas
y el día 
que no se crea Dios
y no sea un demonio
ni condene al infierno…,
ese día
será,
aunque tarde,
un gran día.

Mi otro PNV

Allende el PNV,
no el partido,
del Pueblo Nacionalista Vasco,
cuento otro PNV,
el del Proletariado Nacionalista Vasco.
Y aunque el proletariado tener no tiene patria
y proclama la unión
de los trabajadores
de todo el mundo,
¡uníos!,
entretanto en el mundo
haya patrias y pueblos y países
yo soy,
soy del Proletariado Nacionalista Vasco.
Y como obrero
y como proletario
que he sido, que soy y que seré
he sido, soy, seré
vasco.
¡Vasco!
Vasco porque mi cuna
es nuestra Euskal Herria
y no porque nací y vivo y moriré
en ella solamente,
sino porque mi alma,
cabeza y corazón
y mi cuerpo
se sienten y me dicen a mí
que lo que soy
es vasco.
¡Vasco!
Vasco y a más de vasco,
vasco con todo el ser,
soy un nacionalista
de cabeza a los pies.
Y soy nacionalista
porque amo a mi nación,
a nuestra Euskal Herria
o a nuestro País Vasco.
País y pueblo al que
le doy todo mi amor
pues quiero para el pueblo
como para el país
el bien
y lo mejor.
Pero nacionalista
que cree que es lo mejor
para su patria y pueblo y país y nación
la independencia
a más de la liberación.
Y ello supone ser,
ser Estado-nación
formado por la unión
o confederación
de nuestros territorios vascos.
¡Así de claro!
Y tal Estado vasco
en forma de república
democrática
como popular
en la que
la primera y la última
palabra y decisión
o la voz como el voto
y el poder 
esté en manos
del pueblo que es vascón
como trabajador.
Y si mi PNV,
Pueblo Nacionalista Vasco,
ha por norte y por sueño
más la liberación
nacional o política
que la social, mi otro,
mi otro PNV,
el del Proletariado Nacionalista Vasco,
ha por norte y por sueño
más la liberación
social
que la política
o que la nacional.
Y el unir uno y otro,
mi PNV, Pueblo Nacionalista Vasco,
y mi otro PNV,
el del Proletariado Nacionalista Vasco,
es mi razón de ser.
Y en el fondo y la forma
un PNV y otro PNV son como,
son como un dos en uno.
Uno que nada menos
y nada más 
es que
el Pueblo Proletario Nacionalista Vasco.
¡El Pueblo Proletario Nacionalista Vasco!