Archivos Mensuales: julio 2017

Te he, me has, nos hemos

Yo te quiero del todo y te quiero por nada,
yo te sueño y me sueñas y hemos ambos soñada,
yo te doy y te tomo y das y eres tomada
y ya sabes, tú y yo nos amamos, ¡pasada!

Yo te llevo muy adentro y ya llevo llevada,
yo te beso y me besas y hay besado y besada,
yo te guardo y te aguardo y me aguardas guardada
y ya sabes tú y yo nos amamos, ¡gozada!

Yo te adoro del todo y por nada adorada,
yo te follo y me follas y menuda follada
y ya sabes, tú y yo nos amamos, ¡agrada!

Yo te gusto hasta el fondo y me gustas gustada,
yo te acerco y me acercas y acercado, acercada
y ya sabes, tú y yo nos amamos, amada.

Hay amores y hay amores

Hay amores que empiezan y hay amores que acaban
y hay amores que apremian y hay amores que tardan
y hay amores que enferman y hay amores que sanan
y hay amores que suben y hay amores que bajan

y hay amores que llegan y hay amores que marchan
y hay amores que aciertan y hay amores que fallan
y hay amores que achican y hay amores que agrandan
y hay amores que rozan y hay amores que palpan.

Hay amores que libran y hay amores que traban
y hay amores que esconden y hay amores que fardan
y hay amores que secan y hay amores que manan.

Y hay amores que limpian y hay amores que manchan
y hay amores que dicen y hay amores que callan
y amores que corren y hay amores que andan.

Somos y ser somos

Somos una sartén sin el mango, señores…,
somos una película de acción no, los actores,
somos más que colores amor a unos colores,
y ser somos valor y ante todo valores.

Somos la gasolina en gripados motores,
somos la tamborrada, pero más los tambores,
somos rojos y blancos y también los verdores
y ser somos rebaño y ante todo pastores.

Somos una semilla que aplastaron tractores,
somos fieles, infieles, no traición ni traidores
y ser somos labor y ante todo labores.

Somos un por favor, no un pedir los favores,
somos de brocha gorda y pintada y pintores
y así somos los vascos, ni mejores, peores.

Perdido, nacido, sentido y querido

Ni un jarabe de pico ni un calmante debido
ni un camino de rosas ni un terreno batido
ni un trabajo sin frutos ni un callado sonido
soy pues soy un poeta, un poeta perdido.

Ni un tambor de revólver ni un lenguaje manido
ni un soldado de plomo ni un quijote dormido
ni un cuadrillo en pared ni un a pares envido
soy pues soy un poeta, un poeta nacido.

Ni un reloj de bolsillo ni un armario vendido
ni un cuentito de hadas ni un intento fallido
soy pues soy un poeta, un poeta sentido.

Ni un florero sin flores ni un susurro al oído
ni un secreto de a voces ni un silente latido
soy pues soy un poeta, un poeta querido.

Más, más maravillosa

Con el cielo divino o la tierra preciosa,
con el sol alumbrante o la luna grandiosa,
con el río corriente o la mar poderosa,
con el monte rocoso o la plana verdosa,

con el bosque de cuento o la selva frondosa,
con el árbol ramoso o la planta olorosa,
con el campo florido o la playa arenosa,
con el delta salvaje o la islita pasmosa,

con el lago increíble o la laguna acuosa,
con el cerro escarpado o la duna pomposa,
con el pico infecundo o la falda fructuosa,

con el valle vivífico o la pampa animosa…,
de tener que elegir no es sencilla la cosa
pues con la otra es la una más, más maravillosa.

Era, soy y seré

A usted digo, buen hombre, y a usted, buena mujer,
si pudiera al pretérito, al pasado, al ayer
volver con lo qué sé y he llegado a saber,
de otra forma mi vida la iba sin duda a hacer.

Y es que digo ante Dios y también Lucifer
si pudiera al pretérito, al pasado, a anteayer
volver con lo aprendido y he llegado a aprender,
de otra forma mi vida la iba a hacer, rehacer.

Y los muchos aciertos que he sabido tener
no cambiaba y errores en los que fui a caer
los mudaba y no iría ellos yo a cometer.

Y un error ante todo no iba en mí a suceder:
ser jeltzale pues era, soy y voy siempre a ser
abertzale de izquierdas porque tal es mi ser.

Ni negar ni ocultar ni tapar ni velar

Tal que un pez en la arena y una oruga en la mar,
tal que un árbol caído y una flor sin regar,
tal que un arco partido y una flecha al fallar…
así me siento a veces, no lo voy a negar.

Tal que un hielo en el fuego y una aguja en pajar,
tal que un sol en invierno y una hoguera en glaciar,
tal que un pozo en el Sahara y una sed en salar…
así me siento a veces, no lo voy a ocultar.

Tal que un Dios en averno y diablesa en altar,
tal que un toro en la plaza y una vaca en vallar…
así me siento a veces, no lo voy a tapar.

Tal que un negro en la Antártida y una blanca en Dakar,
tal que un verso en la prosa y un poeta en el bar…
así me siento a veces, no lo voy a velar.

Como un y como una

Como un diente de leche y una uñita morada,
como un cuerpo sin vida y una mente nublada,
como un pie escayolado y una mano vendada,
como un dedo torcido y una yema gastada,

como un codo arrugado y una bola sacada,
como un brazo dormido y una pierna estirada,
como un pelo caído y una punta cascada,
como un ojo rasgado y una vista cansada,

como un pecho entreabierto y una espalda cargada,
como un hombro de lágrimas y una nuca acosada,
como un hueso partido y una carne pasada,

como un muslo sangrante y una vena cortada,
como un párpado herido y una ceja arqueada…
yo me siento, amor mío y querida y amada.

Soy como soy

Soy un sol sostenido y un re, sol liberado,
soy un punto y aparte y un guión margenado,
soy un dos más dos cuatro y un a, be o ce rogado
y soy un cruz y raya y un corchete cerrado.

Soy un fa, do tristísimo y un mi, la, do alegrado,
soy un tilde bien puesto y un acento olvidado,
soy un uno por uno y un par entre par dado
y soy un más o menos y un sí es no es marcado.

Soy un sol, fa sonoro y un mi, sol apagado,
soy un punto final y un espíritu osado
y soy un tal y tal y un tal cual expresado.

Soy un la, mi, do puro y un re, la, mi, do honrado,
soy un párrafo libre y un espacio librado
y soy un yo contigo y un contigo a mi lado.

Virginia Aguirregomezcorta Aguileta

Es Virginia, “la Virgi”, mujer de armas tomar,
mujer de hablar clarito, mujer de conversar,
mujer de buena planta, mujer de flor echar,
mujer como Dios manda que con Javi fue a altar.

Es Virginia, “la Virgi”, mujer de otro cantar,
mujer de paso firme, mujer de caminar,
mujer de ojos marrones, mujer de buen mirar,
mujer de la “a” a la “zeta” que fue a Jorge a alumbrar.

Es Virginia, “la Virgi”, mujer de Eibar de hogar,
mujer de abrir su casa, mujer de cerrar bar,
mujer, madre y esposa y una hermana a la par.

Es Virginia, “la Virgi”, mujer de mi villar,
mujer de dejar huella, mujer de recordar,
mujer, madre y esposa y una amiga sin par.