Archivos Mensuales: noviembre 2014

Un sueño real

Ya despierto o dormido, ya de pie o acostado
sueño, sueño contigo, amor mío adorado,
y en mi sueño, en mi sueño tantas veces soñado
yo me veo a tu vera, yo me veo a tu lado

en Florencia, en Florencia donde nunca yo he estado
caminando con vos hasta el templo llamado
Santa, Santa María del Fiore afamado
y en sigilo allí entramos tal callada y callado.

Y una vez tú sentada y una vez yo sentado
cuando nuestros luceros la mirada han cruzado
rompo yo ese silencio por pedirte a lo osado

allá mismo tu mano, si al Guillermo nombrado
tú le quieres de esposo, que a ti, amada, este amado
sí te quiere de esposa, por ti ser esposado.

Cuerdo

Estoy cuerdo si digo que estoy loco y pirado
por ti, amor, que me tienes tú del todo prendado,
que no había yo estado nunca así enamorado
y que tú el corazón mío te lo has ganado.

Estoy cuerdo si digo que estoy loco y pillado
por ti, amor, que te quiero mucho, mucho, un puñado,
que eres tú lo que siempre, siempre había soñado
y que quiero vivir hasta el fin a tu lado.

Estoy cuerdo si digo que estoy loco y chiflado
por ti, amor, que con vos el amor he encontrado
y que anhelo contigo verme un día esposado.

Estoy cuerdo si digo que estoy loco y tocado
por ti, amor, que mi sueño que eras tú ya se ha dado
y que tu eres la amada que ama tanto este amado.

Del corazón al corazón

Una chica a quien quiero como a nadie yo he amado
al decirme una cosa hoy a mí me ha dejado
satisfecho, contento, complacido, encantado…
y si cabe también de ella más, más prendado.

Pues me ha dicho no había conocido, mi amado,
al amor de mi vida hasta haberte encontrado
a ti, Guiller, y Guiller nunca había escuchado
una cosa tan bella y bonita, qué agrado.

Y se ha dicho a esta dama que ha llegado a mi lado
yo le digo lo mismo y si puedo le añado
que al amor de mi vida yo lo había buscado

hasta en sueños, mas nunca ese amor tan soñado
se me hacía real, pero hoy digo a lo osado
que al llegar tú a mi vida mi gran sueño se ha dado.

Oh Cupido

Oh Cupido, oh Cupido, cuánto tiempo has tardado
en tomar una flecha del carcaj y apuntado
a mi pecho, tensar bien el arco empleado
y atinar do mi buen corazón siempre ha estado.

Oh Cupido, oh Cupido, cuánto tiempo has gastado
en coger la saeta del carcaj y fijado
en mi ser la diana con el arco adoptado
y atinar do mi gran corazón ha morado.

Oh Cupido, oh Cupido ya que tú has acertado
al hacer en mi blanco y dejarme prendado
de una chica te pido una cosa a lo osado.

Que la quiera y me quiera, que el amor que ha brotado
en nosotros no acabe nunca y dure un puñado
y ella sea mi amada siempre y sea su amado.

Imágenes de un sentimiento

Cómo puedo decirte, cómo puedo expresar
lo que llego por ti a sentir y notar,
no hay palabras, imágenes solo puedo emplear
para dar en el clavo y llegar a acertar.

En mis ojos yo veo una estrella brillar,
en mis labios mil besos me han llegado a brotar,
en mi boca un te quiero se ha sabido posar
y en mis manos tu amor yo quisiera atrapar.

Cómo puedo decirte, cómo puedo contar
lo que llego por ti a sentir y palpar,
no hay palabras, imágenes solo puedo yo usar.

En mi coco tu ser se ha querido grabar,
en mi cuerpo tu magia se ha sentido a rabiar
y en mi buen corazón siempre, amor, vas a estar.

Nunca me canso

Que te quiero te he dicho con mi cuerpo soltero
y también con mis manos, con mis manos de obrero
y también con mis ojos, con mis ojos de entero
y también con mi voz, con mi voz de sincero.

Que te quiero te he dicho con mi adentro y mi fuero
y también con mis besos, con mis besos de fiero
y también con mis versos, con mis versos de acero
y también con mi rostro, con mi rostro certero.

Que te quiero te he dicho con mi ser de cordero
y también con mi abrazo, con mi abrazo ligero
y también con mi piel, con mi piel de llanero.

Que te quiero te he dicho con mi don caballero
y también con mi fondo, con mi fondo guerrero
y es que nunca me canso de decirte te quiero.

Gracias a la vida

Cómo enseña la vida, cómo enseña a vivir,
cuando crees que lo sabes todo llega a ocurrir
que te da una sorpresa y lección de decir
no sé nada de nada, poco es mucho argüir.

Cómo enseña la vida, cómo enseña a existir,
cuando crees que lo sabes todo llega a acudir
una grata sorpresa y lección de sentir
no sé nada de nada, poco es mucho mentir.

En mi caso la vida me enseñó a resistir
y a aguantar lo indecible sin llegarme a rendir
y a ponerme de pie tras caer, tras mi hundir.

Y por ello pues soy yo varón de cumplir
debo darle las gracias a la vida al venir
a enseñarme a vivir, a enseñarme a latir.

Ver de muy cerca

Mucha cosa me gusta, mucha cosa me agrada,
como ver en el cielo a la noche estrellada
o mirar como rompe una olita encrespada
o sentir en el cuerpo a la brisa soplada

o coger una flor de una campa aflorada
o contar los copillos de una grande nevada
o besar a la luna sea blanca o dorada
o avistar una lluvia estelar esperada

o amar libre y volando a avecilla librada
o escuchar como truena una nube agrisada
o notar como canta una dulce cascada

o tomar una gota de llovizna mojada,
pero nada ha este mundo y este mundo no ha nada
como ver de muy cerca tus luceros, mi amada.

Un beso inolvidable

Años más, años menos unos veinte han pasado
desde el día o la noche que yo siempre he guardado
para mí pues contigo de la mano agarrado
fui a un lugar para amantes, para amada y amado.

Tú salías con otro, yo no había a mi lado
a ninguna, el culpable del caer en pecado
fue el amor, el amor que tú siempre has contado
hacia mí, por el mismo hacia ti fui arrastrado.

Y ocurrió lo normal y ocurrió lo esperado,
con tus ojos los míos tras haberse cruzado
la mirada a mi labio con el tuyo ligado

lo dejaron y ¡cielos! vine a ser bien besado
yo por ti, tú por mí y aquel beso encantado,
aquel beso ninguno de los dos lo ha olvidado.

Como nunca, nunca, nunca

Esta tarde en que el sol ha color naranjado
y las nubes parecen ovejitas de un prado
y está el cielo radiante por estar azulado
con amor yo me he puesto, no a la pluma, al teclado.

Porque quiero decirle con valor como osado
a la chica tan buena que a mi vida ha llegado
una cosa que en mí y en mi ser he notado
hace tiempo entre tanto hace tiempo ha pasado.

Y es que es ella la dama y mujer que he esperado
que llegara a mi vida y que siempre he buscado
sin haberla encontrado, sin haberla encontrado.

Y pues tengo la suerte de con ella haber dado
solo quiero decirle esta cosa prendado,
amor mío, te quiero como nunca yo he amado.