Archivos Mensuales: julio 2014

Tenlo presente

No te olvides, amor, de que todo te he dado,
de que río contigo y contigo he llorado,
de los grandes momentos que ambos hemos pasado
y del mundo entre dos construido y creado.

No te olvides, amor, del presente y pasado,
de que somos amigos que a ser más han llegado,
de la suerte de habernos en la vida encontrado
y de todo el camino que llevamos andado.

No te olvides, amor, del cariño gozado,
de los miles de ocasos que ambos hemos mirado
y de cientos de horitas que he pasado a tu lado.

No te olvides, amor, de lo a gusto soñado,
de la vida vivida y la cual no ha arribado
y ante todo no olvides que a ti siempre te he amado.

El que cuento feliz

No va a ser un presente ni un regalo ni un don
ni botella de vino ni una copa de ron
ni un perfume ni joya ni una estrella de Orión
ni un perrito ni un gato ni un ratón ni un halcón…

No va a ser un crucero ni un volar en avión
ni un paseo en carruaje ni una buena canción
ni un gran libro ni un bolso ni una añeja ilusión
ni un diamante ni anillo ni placer ni pasión…

No va a ser un banquete ni un dulzoso turrón
ni una entrada a la ópera ni en teatro función
ni un pendiente ni blusa ni reloj ni talón…

No va a ser un tesoro ni una hermosa mansión
ni una noche romántica ni un querido sillón
pues yo voy solo a darte mi feliz corazón.

Lo que quiero ser

Quiero ser como un verso en voz alta leído,
como un barco que surca la mar bien atrevido,
como un cielo sin lágrimas y sin triste gemido,
como un río que vuela desde el monte a su nido.

Quiero ser como un sueño que se tiene dormido,
como un viejo viajero que del mundo ha aprendido,
como un largo camino que jamás se ha perdido,
como un sol que se goza a la sombra tendido.

Quiero ser como un campo con mil flores tejido,
como un vino en barrica madurado, crecido,
como un viento posado en tu vida sin ruido.

Quiero ser como un canto por las aves urdido,
como un blanco pañuelo por los aires movido,
como un tierno te quiero que se dice al oído.

Ya no

Aunque tú eres mi vida, mi familia y hogar,
aunque tú has sido amiga y mi amor sin dudar,
aunque tú a mí me quieres y me quieres amar,
aunque tú vales mucho y no tienes tú par,

aunque tú de mis males me has llegado a curar,
aunque tú cuentas todo lo que quiero encontrar,
aunque tú me has hablado y sabido escuchar,
aunque tú como nadie me has logrado cuidar,

aunque tú de alegrías me has podido llenar,
aunque tú en mis defectos no te sueles fijar,
aunque tú me has ganado y me logras prendar,

aunque tú me has soñado y en ti yo he de soñar,
aunque tú me haces falta y te voy a extrañar,
amor, ya no te quiero y te quiero dejar.

Está claro

De tu lengua me gusta su dulzoso sabor,
de tu pelo tan liso su castaño color,
de tu piel perfumada su fragancia y olor,
de tu cuello atractivo su pasión, su fervor.

De tu cara me gusta su figura de flor,
de tu boca su gracia, su gracejo, su humor,
de tu mano sincera su bondad, su candor,
de tu pecho latiente su osadía, valor.

De tu pierna me gusta su medida y largor,
de tu par de luceros su tamaño y grandor,
de tu voz su dulzura y a la paz su dulzor.

De tu mente me gusta su pensar con rigor,
de tu cuerpo de fémina su bendito calor
y de ti en su conjunto, está claro, tu amor.

Llora

Cuando cantan los gallos, se despierta la flora,
ya está listo el sol astro, vive luz de la aurora,
las campanas repican y el reloj anda en hora
mi alma llora, lector, mi alma llora, lectora.

Pues se acaba una noche de escritura sonora,
da a su fin la velada tan feliz, trovadora,
se me calla la pluma tan locuaz, rimadora
y por ello, mi oyente, mi alma llora, me llora.

Cuando pían las aves, se levanta la mora,
se retira la luna, la mar ruge cantora
mi alma sus lagrimitas las da a luz, las aflora.

Pues termina su tiempo de escribir, ser autora,
se despide de oidor, se despide de oidora
y por tal mi alma llora tal ahora y ahora.

Solo pensarlo

Desde lo alto del cielo cuando el astro solar
cae a tierra unas veces, otras cae en la mar
y se apaga o se apaga cuando el disco lunar
con su boca a sus velas llega fuerte a soplar

en ti, sangre querida, yo me pongo a soñar
y contengo las lágrimas que se quieren fugar
de mis ojos al tiempo que me da por pensar
que pudieras un día para siempre faltar.

Qué dolor sentiría, cuánto te iba a extrañar
cuando solo mascarlo es romper a llorar
desde adentro hacia afuera y mi rostro empapar.

Qué dolor, qué de menos a ti yo te iba a echar
si de solo rumiarlo ya me veo soltar
por luceros mil lágrimas y mi cara calar.

Mil latidos

Cuando suena el silencio de la noche acostada,
no hay un alma en la calle por farola alumbrada
y se escuchan los pasos que en la vía estelada
dan estrellas que llegan a cruzar su mirada

pongo yo mis luceros en la luna nevada
y percibo la música amorosa pulsada
en mi yo por la entraña que es doquiera llamada
corazón y que tiene en mi ser su morada.

Bien entonces repican cual campanas, mi amada,
por ti en mí mil latidos de amor, una pasada,
que yo llevo a las hojas con mi pluma prendada

de vos porque de vos ella está enamorada
y por ello a ti sola, a ti, dama soñada,
le redacta poemas de cariño inspirada.

Es ella

Este día en que tengo sueño en todo mi ser
se me cierran los ojos, ya no quieren ni oler
esta noche estrellada que va pronto a nacer
y que está que cautiva y que está ella de ver.

Y aquí sigo yo al pie del cañón sin caer
en los brazos del catre, sin llegarme a meter
en la cama y no pienso dar mi brazo a torcer
porque quiero decirle a mi amor, mi mujer

que jamás en la vida yo la quiero perder,
de mi parte que todo yo lo voy a poner,
que con ella me brinda la existencia placer,

que podemos bien juntos unos hijos tener,
que lo nuestro no hay nada que lo pueda romper
y que es ella el amor a quien doy mi querer.

La mano

Cuando el pecho del día ya no tiene latido
porque el sol de miradas se ha al final escondido
y la luna aparece para darle sentido
a la noche estrellada yo no caigo rendido

a los pies de la cama, sigo en pie, no dormido
y le doy al poeta que en mi fuero ha crecido
libertad, paz, espacio como el tiempo debido
para darse a escribir y salir de su nido

con palabras con música, ritmo, timbre y sonido
que tan solo pretenden conquistar el oído
y a la vez corazón de quien tanto ha querido.

Es entonces él cuando, él que tanto ha vivido
y que está por su amor más que loco perdido
es osado y le pide mano, ser su marido.