Archivos Mensuales: noviembre 2013

Lo que es

Es la albura del día y la luz mañanera,
es la piña, la uvita, la naranja y la pera,
es el fuego, la llama, la ceniza y la hoguera
y es la orilla, la roca, la corriente y la vera.

Es la calle, la esquina, el cantón y la acera,
es la abeja, la miel, el panal y la cera,
es el mástil, la cuerda y la rica bandera
y es el mármol, la veta y la buena cantera.

Es la magia, la vara y la negra chistera,
es la joya, la perla y la maja joyera
y es la campa, la falda y la verde ladera.

Es la rama, la hojita y la dura madera,
es la brisa, la playa y la recta palmera
y es mi amada y va a serlo hasta el día en que muera.

Lo que soy

Soy tu estrella, tu luna y tu cielo azulado,
soy tu estela, tu olita y tu mar verdeado,
soy tu nube, tu brisa y tu viento enfadado,
soy tu río, tu ría y tu charco animado.

Soy tu fuego, tu llama y tu humito agrisado,
soy tu lava, tu roca y tu monte elevado,
soy tu arena, tu duna y tu arbusto cuidado,
soy tu lago, tu orilla y tu estanque mimado.

Soy tu playa, tu costa y tu islote aflorado,
soy tu selva, tu campa y tu bosque encantado,
soy tu tierra, tu planta y tu barro embarrado.

Soy tu valle, tu rosa y tu pino olivado,
soy tu cima, tu sierra y tu puerto empinado,
soy, cariño, amor mío, cual tu amante tu amado.

De mi amor

Como a mi ella me quiere no la quiero yo a ella,
sin embargo a esa chica que entre todas descuella
aunque esté ella casada y no sea doncella
yo la quiero conmigo por ser buena tal bella.

Y de haber yo dinero o de haber plata y pella
no valdría, le juro, ni esta ni esa ni aquella
al querer para mí a la joven plebeya
que ha dejado en mi pecho imborrable una huella.

Y es que tengo bien llena de su amor la botella
y no busco en la tierra otro sol, otra estrella
que esa dama que brilla tal si fuere centella.

¿Quién besara sus labios con sabor a grosella
que a mi ser han marcado por hacerle gran mella
y viviera con ella aventura, epopeya?

Poéticas descripciones

Las caricias de Dios son los rayos solares,
algodones bestiales son los osos polares,
quitapenas del alma son tabernas y bares,
personajes de ayer son zarinas y zares.

Estornudos del norte son los vientos glaciares,
escondites vitales son las casas y hogares,
las pupilas del mar son los negros caviares,
las cadenas del cuello son los bellos collares.

Laberintos de puestos son los grandes bazares,
las pequitas infladas son los pardos lunares,
los hermanos del par son los sabios impares.

Las bañeras del cosmos son los mares y mares,
las barritas de iglesias son los sacros altares
y las camas del campo son los rubios pajares.

Por ello

Por tenerte conmigo, por tenerte a mi lado
yo daría la vida o un tesoro encontrado
o mis sueños logrados o mi tiempo sagrado
o mi vena y mi sangre o mi pluma y teclado

o los años vividos o mi afán entregado
o mi lucha diaria o mi hobby encantado
o mis libros leídos o mi nombre ganado
o la dicha que tengo o este don tan logrado

o la casta que cuento o el camino ya andado
o los vivos recuerdos o el trabajo esforzado
o mi cuerpo de joven o mi pecho de amado

o los versos que escribo o los textos que he dado
o las cosas que guardo o el futuro esperado
o el presente que forjo o el tiempillo pasado.

Así eres tú

Eres como una joya, como un bruto diamante,
como un nácar de perla, como un bello brillante,
como un gran, buen regalo, como un lindo colgante,
como un fausto tesoro, como un astro ya errante.

Eres como un alivio, como un sabio calmante,
como un soplo de aliento, como un dulce o entrante,
como un caro destino, como un guante de ante,
como un ojo precioso, como un libro en estante.

Eres como una brújula, como un tiempo, un instante,
como un juego de amores, como un sueño constante,
como un viejo escondite, como un beso gigante.

Eres como un deseo, como un cielo flamante,
como un joven cristal, como un brillo radiante,
te lo dice tu amigo, te lo dice tu amante.

Porque los quiero y los amo

Muchas veces no quiero ni siquiera pensar
en mi muerte, no obstante, no lo puedo evitar
pues no hay nada más cierto que el que vaya a llegar,
pues sin sombras de dudas al final se va a dar.

Y es verdad que me apena y me suele apenar,
sin embargo me duele mucho más que expirar
el pensar que la gente que me vino a crear,
tal mis padres, se muere, es pensar y llorar.

Temo más ese instante que morir y acabar
pues son todo en mi vida y no puedo salvar
tal pensar sin llegar mi mejilla a mojar.

Y por ello me digo que quisiera lograr
el morirme con ellos, el morirme a su par
pues sin ellos la vida es llorar sin parar.

Estos últimos versos

Esta noche de cielo negro y nube agrisada
con mi pecho en la pluma como el alma apenada
estos últimos versos yo te escribo, mi amada,
por decirte una cosa hace tiempo pensada.

Que seguro que triste va a dejarte y helada,
mas me duele mentirte y tenerte engañada
y por ello he mascado que es mejor si es contada
de una vez para siempre sin dejarla ocultada.

Esta noche sin luna ni tampoco estrellada
con los ojos llorosos y una pena abultada
estos últimos versos yo te escribo, adorada.

Por decirte que quiero yo morir, que acabada
he rumiado dejar a mi vida y que nada
puede hacer que yo cambie ya de idea endiablada.

Una mentira literaria

Si es que acaso te has visto, amor mío, olvidada
desde un tiempo a esta parte, tú no pienses por nada
que tú tienes la culpa, andarías errada
pues de haber un culpable lo soy yo, bella amada.

Y sé bien que unas noches te dejé mal plantada
y que nunca cogía a una y otra llamada,
pero quiero que entiendas que estoy mal, que apenada
tengo el alma, me pincha mucho más que una espada.

Y es que es duro perder de una sola tacada
a mis padres, por ello va mi vida tocada
y no encuentro al final la salida buscada.

Y no sé si algún día la veré ya encontrada,
pero quiero decirte que sin ser ayudada
por tus manos mi vida ya estaría enterrada.

Si acaso eso

No he salido un maestro ni un genial director
ni un modelo bellísimo ni un bendito escultor
ni un taxista afanado ni un dichoso pastor
ni un atleta de triunfos ni un feliz nadador.

No he salido un torero ni aplaudido un actor
ni un buen, gran policía ni un pincel o un pintor
ni un curilla de iglesias ni un querido doctor
ni un marino de mares ni un dechado inventor.

No he salido un soldado ni un vital asesor
ni un cineasta de filmes ni un mañoso herrador
ni un locuaz cuentacuentos ni un sobrado inversor.

No he salido un conserje ni un bestial bailador
ni un jovial camarero ni un veraz catador,
yo he salido si acaso un poeta escritor.