Archivos Mensuales: mayo 2010

El Neanderthal

Tras beberme una birra, una Kölsch colonesa
y también una Altbier que es de Düsseldorf pesa
la barriga y me he ido con dolor de cabeza
como a dedo al levante, qué pereza y torpeza.

He sentido al llegar al Museo que reza
que es del hombre Neander, que es un río sin presa
entre Erkrath y Mettmann, do encontraron sorpresa
unos huesos del mismo, esqueleto en la empresa.

Y fue un hombre se dice y fue un hombre se expresa
que vivió junto al hombre Cro-Magnon, mas su alteza
se perdió para siempre, es tan sólo una pieza.

En la historia hacia al homo sapiens cuya proeza
no es otra que ser una, una especie que empieza
y termina en nosotros, es mejor la cerveza.

El Düsseldorf hiperboreal

Del Espíritu Arena para el futbol local
he ido al Parque de Lantz… y después al actual
Aeropuerto de Düsseldorf para luego al final
ir al norte, a las ruinas del Palacio Imperial.

Y más tarde he llegado a la casa eclesial
San Suitbertus en donde tras leer el misal
he rogado ay a Dios que me cuide tal cual,
con salud como amor, no dinero, metal.

Pues mi ser es anímico, no es mi ser material
y en la Iglesia Lambertus he pedido algo igual,
por los míos y el mundo, por el orbe global.

Y me voy al Castillo Angermund y a otro tal,
el Castillo de Heltorf tras pasar, es lo usual,
por la Iglesia de Santa Inés, dama cordial.

Rumbo al Düsseldorf norteño

De la Iglesia Francisco Javier, hombre frailero
he ido al norte y al alba a otro Templo, a otro clero,
al San Josef y luego con zapato de cuero
he llegado al ISS Domo, un Estadio puntero.

Cual después a la Iglesia de San Bruno, un obrero
me ha soltado que vaya al poniente primero
y después al Rheinpark como al Puente cañero
Teodoro Heuss, sido un presidente entero.

Y del Parque del Rin he marchado campero
hasta el Parque del norte, el Nordpark, donde austero
he topado Aquazoo, me ha faltado el dinero.

Para entrar, pero un hombre para nada grosero
me ha prestado unos euros y con ser marinero
le he otorgado las gracias y un agur y un te quiero.

El Düsseldorf religioso

De la Torre Victoria de cristal como acero
he ido al norte, a la Iglesia San Adolfo primero
y después hasta el Templo Santa Cruz y postrero
he llegado al Sagrado Corazón, hasta el clero.

Para ir después al este y he llegado el tercero
a la Iglesia Matthäi do he rogado si muero
ir al cielo y más tarde, tras sentirme frailero
he arribado hasta el templo de San Pablo certero.

Y he seguido hacia el norte paso a paso y muy fiero
he alcanzado el Jardín Zoológico, empero,
no he pasado hasta adentro pues no había dinero.

Y me he marchado allende como marcha el obrero
caminando a la Torre Arag cual luego entero
a la Iglesia Francisco Javier, un hombre austero.

Hacia el norte de Düsseldorf

Tras rogar en la Iglesia de San Roque calmado
he marchado al poniente para ver y pausado
la Academia de Bellas Artes como a su lado
el Tonhalle, una sala de conciertos y el prado.

Del Hofgarten y luego con el puente tensado
a mi espalda al de poco cual si nada he llegado 
al museo palacio para el arte, he ojeado
mucha obrilla de artista que tenía olvidado.

Y he salido a la calle y allí mismo he topado
la estructura de E.ON que le da el alumbrado
y energía a este Düsseldorf, es un bien y preciado.

Cual la Torre Victoria, un cilindro clavado
tal de acero de vidrio, cuya forma he gustado
a los pies de su sombra, me ha dejado asombrado.

Caminante en Düsseldorf

De la sala K20 he ido al este, al oriente
para ver una Ópera que se llama, ¡mi oyente!,
la Alemana del Rin y después de repente
me he encontrado a los pies de una torre eminente.

La de un grupo, del Thyssen… Krupp, que es grupo potente
del acero y también ascensores, mi ente
me ha pedido un descanso aquí mismo, el ambiente
del Hofgarten renueva como el cuerpo la mente.

Y he seguido hacia el alba donde el sol es naciente
por la Puerta de Ratingen y he topado el potente
edificio de Jägerhof, un castillo atrayente.

Cual la Iglesia San Roque con su torre excelente
y una entradilla ovada, do he rezado a lo ardiente
por mi vida y el mundo cuyo estado es urgente.

Víctimas, templos y museos

Visto el Templo de Andrés, que es barroco, ¡lector!,
marcho rumbo al poniente para ver de rondón
el enclave que muestra el amor y el horror
de las victimas nazis, fue el nazismo opresión.

Que sintió todo el mundo y he mostrado fervor
por el tema en el Templo de Lambertus, sazón
para el rezo he tenido y he mostrado el clamor
ante el mal hecho infausto de aquel siglo faltón.

Y en la Iglesia de Kreuzherren, ay mi querido oidor,
he rogado al Altísimo y con simple oración
porque vaya este mundo de poder a mejor.

Y he salido de misa y he tenido ocasión
para ver el Kunsthalle, no es museo peor
el Kunstsammlung, la sala que es K20, otra opción.

Un tour por Düsseldorf

Del Museo del Film que he ojeado encantado
como el Templo de Berger he ido al norte cansado
para ver la morada Wilhelm Marx que extasiado
me ha dejado, mi pecho de verdad ha gozado.

Y lo mismo ante el lindo Consistorio bordado
de la planta que es ser trepadora de estado
o la plaza que tiene en el medio plantado
todo el buen arte ecuestre que sin duda he mirado.

Con mis ojos que han ido por la calle de al lado
al castillo o sus restos porque solo he gustado
yo de una torre alzada, torreón afamado.

Cual la Iglesia Neander o esta otra en que he entrado
a su nave, la Andrés do he rezado y clamado
porque Dios me acompañe en mi viaje esforzado.

Paseíllo por Düsseldorf

Con la Iglesia de Johann en la mente evocada
vuelvo al sur por el Kö, bulevar de pasada
para ver estructura ante el Rin emplazada
do se afana y afana Vodafone, ¡camarada!

Justo al lado está el Mannesmann, otra gran obra obrada
para gusto del ojo y otro tanto, mi amada
como amado, el gran Puente, el del Rin que tensada
ha su cuerda de acero, y es toda una gozada.

Y lo mismo la sala de la ciudad a nada,
a unos pasos y luego he tenido parada
ante el Centro de Heine, otra joya labrada.

Al igual que el Museo Hetjens o ante la entrada
al del film la escultura de color emplazada
que he gustado de veras de una sola mirada.

Rascacielos y allende de los mismos

De la sala, la K21, ¡lector!,
voy al este y la torre LVA por
una calle la he visto y después del tenor
a la GAP15, otra tal, otra flor.

De acerito y de vidrio, casi cual la estación
que es central, de los trenes, mas me voy con mi son
a la Santa Isabel, una Iglesia, un opción
religiosa en la urbe que merece atención.

Tanta como el buen Templo de María, ¡señor
y señora!, que es gótico, con un gran torreón,
o qué digo dos torres, cada cual es mejor.

Cual lo es ser la de Johann que está obrada, ¡varón
como dama!, a lo pobre, de ladrillo, un amor
a Jesús he sentido allí dentro, una unión.