Archivos Mensuales: marzo 2010

El Tratado de Versalles en 1919 (II)

Al igual que las pérdidas de colonias en África
como Asia y terrenos en Europa a alemánica
patria el dicho tratado de dolor cual ciática
impondría otras penas, tal de Marks geográfica.

Rin oeste ocupado, la Renania tan básica
inmarcial, para nada de armamento la fábrica,
reducción del ejército y mercante la náutica
o de fuego a entregar y sin arma aeronáutica.

Ni U-boots ni cañones ni servicio de práctica
belicista a la fuerza y el canal Kiel, de Báltica
mar al agua del Norte, libre, ¡cosa fantástica!

Y a pagar por los daños y a otorgar cuota trágica
de ganado, carbón, fruto químico y mágica
medicina, expropiadas y la culpa germánica.

El Tratado de Versalles en 1919 (I)

Dominada Alemania y su Imperio abatido
y venida República y el monarca ya ido
se firmaba en Versalles un tratado podrido
que avivara otra guerra como al nazi partido.

Por el cual el germano dio a la Francia afligido
la Lorena y Alsacia y por tiempo perdido
el carbón… en el Sarre, como al belga el tenido
Malmedy como Eupen y al danés lo perdido.

Schleswig-Holstein, cual Posen al polaco y seguido
el oriente de Prusia, y urbes libres, ¡oído!,
Danzig, Memel a Liga de Naciones, ¿cogido?

Camerún, Tanganica, Togo al galo y lucido
inglés, como a la Bélgica el Burundi exprimido
y Ruanda, y “Namibia” a Sudáfrica, ¿olvido?

El Tratado de Saint-Germain-en-Laye en 1919

Con Imperio Austro-Húngaro cual disuelto rendido
en la Guerra Mundial el austriaco dolido
firmó en Francia, en el Saint Germain… pacto tejido
por el bando aliado y dictado al oído.

Por el cual aprobaba al Estado perdido
de la Hungría y al checo y eslovaco y seguido
a los reinos de Serbia y Croacia y…, ¡no olvido!,
de Eslovenia, ¡y el fin del poder es sentido!

Y su ejército a unos treinta mil quedaba encogido
y debía hacer frente en su estado abatido
a los pagos por daños que causara aguerrido.

Además de tener claramente prohibido
por la letra y espíritu ver el sueño cumplido
de ligarse a Alemania, ¡el gran miedo temido!

El Tratado de Neuilly-sur-Seine en 1919 y el de Trianon en 1920

Derrotada Bulgaria en la Guerra Mundial
que empezó contra Serbia notó al Reino real
de los Serbios, Croatas y Eslovenos vital
ya en el mil novecientos dieciocho, ¡Legal!

Al firmar al de un año el Tratado, con tal
dio por bueno ese Estado y perdió el litoral
en la Tracia por Grecia o salida naval
al Egeo, hoy tan solo ha en el Negro algo igual.

Derrotada Austria-Hungría o el Imperio dual
en Versalles el húngaro al signar dio el aval
a sus marcas, fronteras y cedía en total.

Transilvania, Eslovaquia, Eslavonia, ¡qué mal!,
la Croacia, Rutenia, Voivodina tal cual
Bosnia y Herzegovina y unas urbes, ¡fatal!

El Tratado Sèvres en 1920

Tras rendirse en la guerra y firmar el tratado
el Imperio Otomano fue de Europa expulsado
pues quedaba en su mano Estambul… y un puñado
de arenosos terrenos de Anatolia, ¡menguado!

Se creó el Kurdistán y la Armenia, enfadado 
dejó como la Arabia el Egipto y librado
Dardanelos y el Bósforo y al gran griego encargado
de la Tracia y Esmirna, ¡solo solo he empezado!

Irak cual Palestina lo vería ocupado
por mandato británico cual por la Francia al lado
la Siria como el Líbano, ¡por sultán fue sellado!

El acuerdo, no obstante, hubo un hombre de Estado,
el Mustafá… Atatürk que entró en guerra lanzado
y ganó la Turquía de hoy en día o por grado.

El Tratado de Brest-Litovsk en 1918

Con el Zar por los suelos, Lenin hombre de Estado
y el Imperio Alemán casi por Petrogrado
de la mesa de Brest se fue Trotsky el osado
esperando, ay, de hoz y martillo el alzado.

Mas las armas germanas le pusieron sentado
y al de nada firmó este infausto tratado
por el cual esta Rusia renunció, no de agrado,
a terrenos inmensos y riquezas de enfado.

A Finlandia y a Estonia y a Letonia y al lado
a Livonia y Curlandia  y a Lituania y mermado 
a Polonia y a Ucrania, Bielorrusia y…, ¡qué fado!

Besarabia, Ardahan, Batun cual Kars, menguado 
se quedaba el país, no así el golpe de estrado
y ya en paz este acuerdo no aprobó el aliado.

La Gran Guerra de 1914 a 1918 (III)

Más allá de la muerte, hambre como la ruina
y después construcción, nueva vida y la espina
en el bando rendido esta guerra dañina 
trajo cambio político-geográfico fina.

Cayó Imperio del Zar y la URSS fue rojina,
cayó Imperio Austro-Húngaro, dio países, ¡qué mina!,  
cayó Imperio Otomano, quedó Europa vecina,
cayó Imperio Alemán, fue Alemania una china.

Pero allende Repúblicas, de estas cinco en retina,
con el pacto en Versalles y otros tales termina 
todo un mundo, el poder se marchaba a la esquina.

De uno en manos británicas, como ya se imagina,
se pasaba al del yanqui al oeste, ¡examina!,
como al este al del ruso, no era China de hoy China.

La Gran Guerra de 1914 a 1918 (II)

Como causa primera de esta Guerra Mundial
es la sangre patriótica, es el ser nacional
de unos pueblos unidos por la fuerza brutal
ay a Imperios Centrales, a su cuerpo estatal.

Como causa segunda de esta Guerra Global
es el ansia económica, es el ser imperial
de países que intentan la expansión colonial
sobre todo por África o por Asia oriental.

Como causa tercera de esta Guerra brutal
es la loca carrera por ganar al rival
en el tengo más armas y poder industrial.

Como causa siguiente de esta Guerra bestial
es la Triple Alianza y la Entente marcial
en lugar de obrar pacto pacifista y cordial.

La Gran Guerra de 1914 a 1918 (I)

Cuando estalla una guerra de carácter global
cuenta siempre un inicio, cuenta siempre un final,
cuenta toda una causa como efecto fatal
cuenta en sí un viejo mundo, cuenta ya otro ideal.

El inicio fue el serbio que a heredero real
del Imperio Austro-Húngaro, Fran… Fernando ducal
le mató en Sarajevo y el efecto, ¡letal!,
dominó de los pactos dio la guerra total.

De Austria-Hungría, Alemania, turco, búlgaro y tal
contra el ruso, inglés, galo, yanqui, Italia y tal cual
otras tantas naciones, fue mundial, general.

Y el final el del campo de batalla a la oval
mesa donde firmaban los de Imperio Central
rendición ante el bando aliado marcial.

Las fuentes ideológicas de Hitler (IV)

Le insufló un tono, un aire nacional y romántico
el gran Wagner a Hitler que decía nostálgico
que quien quiera entender el país, el tiránico
y alemán le dé oídos a ese músico “clásico”.

Y que haría él de Parsifal, hombre mítico-mágico
que encontró hasta el Grial y trató el alemánico
en su óperilla, el Dios, el más ario y germánico
de su pueblo, un gran Cristo mucho más que mesiánico.

Tanto que en los Congresos del partido titánico
en la ciudad de Núremberg programaba didáctico
recital wagneriano, mas sin éxito, ¡trágico!

Tanto que se llevo a su bunker fantástico
de Berlín partituras de su puñito y cántico
que acababan perdidas para siempre, ¡dramático!