Archivos Mensuales: mayo 2009

Los Andes

Desde el austro hasta el norte de la América austral,
desde el cabo de Hornos, desde el Monte “Buckland”
hasta picos Bolívar y Colón y su “igual”,
surca gran cordillera, es la andina, ¡Don Juan!
La más larga del mundo, cicatriz natural
que la placa de Nazca y otra tal más titán
al chocar como cabras en batalla campal
levantaban en tierra, una piel de caimán.
La que frena hasta alisios, carga un gran vendaval
del oeste, hace lluvia y al pasar el galán
hacia el este va seco, es el zonda letal.
La que tiene Aconcaguas, Chimborazo, el volcán,
Titicaca de lago, el Quelcaya glacial,
para río Amazonas, para tren uno trans.

Los del agua y los ahogados

Hoy que el agua ya está por las nubes, los cielos
y al revés, y los zorros, los que han sed de dineros
la embotellan de lagos y gargantas de hielos…
ya comprendo en el Marte qué buscaban, ¡los ceros!
Que los unos se mueran, no se engañen, camelos,
porque no tienen agua aunque tengan mil cleros
o se agachen al barro a morir en pozuelos
no les da ni una gota de…, ellos van de vaqueros.
Ni una lágrima sueltan, no son esos sus duelos
cuando está cristalino que el valor, y sin peros,
de esa agua, agua lo ponen esas vidas, ¡ni velos!
Botellín a mil euros, oiga usted, ni banqueros
braman almas glaciares, cuando van bajo suelos
riachuelos vitales, manantiales del eros.

Sin más allá

En la fiesta sin fiesta de la Rosa sin Rosa,
sin la fiesta a lo vasco, sin euskera, sin boca
Zapatero el del puño y la espina espinosa
nos traía el solete de Madrid que sofoca.

Al decir que la Euskadi, la del SOE…, la sosa,
la de arriba españoles que Vasconia no toca,
la mejor de la historia será, denos gaseosa
que el calor acalora y la idea provoca.

Dónde queda el progreso, es pregunta capciosa,
¿se ha acabado lo histórico, la dinámica coja?
¿lo mejor que mejor por do para? ¿do esposa?

¿O es que Marx está muerto, después rota que roja,
que el teatro es España, que la Europa, ¡oh!, diosa,
lo supremo no existe y no hay bosque tras hoja?

Los Quijotes vietnamitas

En el sur del Vietnam, a unos bosques Camboya
una etnia, los Mnongs, de meseta, no loma
desde antiguo da caza, desde antaño da doma
a elefantes asiáticos sin sangrar a la joya.
Y para ello elaboran una cuerda, maroma
con la piel de los búfalos que se enrosca y se embrolla
y va unida a una vara de bambú y hace argolla
al final de la misma, lo demás de diploma.
Uno en pie y en la cola, otro sobre la olla
de una trompa y colmillos a otra tal en su idioma
le persiguen y triunfan si ese lazo se enrolla.
A una pata trasera de ese ser que no es broma
en estado salvaje por ser libre él arrolla
lo que tenga delante, vende cara su toma.

El pingüino juanito

Entre Antártida y África y la tierra australiana
la Malvina del Índico, Soledad trasplantada,
la “Grand Terre”, Kerguelen, para Cook desolada,
a un pingüino papúa se mostraba muy urbana.
Que era tal en el juego dominó ficha cana,
blanco pecho y la espalda negra como agrisada
y de yema el piquito, patas tal naranjada
y ojo arriba de sello una nube alunada.
Tal gentú o la corona blanca en una mañana
construido ya el nido en pendiente escarpada
incubaba dos huevos, uno aurora, otro lana.
Cuando ante el mal ataque de un petrel a su ovada
la dejaba, ay, al aire libre, mucha manzana
para un págalo listo que pegaba robada.

Parece el Rey, pero es el Emperador

En el norte, oiga, antártico, en las islas georgianas
del sur vive un pingüino, testa negra tal alas,
dorso gris azulado, torso blanco cual canas
y un ocaso en el cuello y en el pico naranjas.
De hasta un metrillo y medio de alturita, a las llanas
el mayor de su especie, bajo el agua cual balas,
que una manta de grasa ha y melés con hermanas…
pues sesenta so cero son mortíferas franjas.
Quien en junio, en invierno ya tocadas dianas
para hacer el cortejo, hechas danzas y galas
a sus pies recibía de su par huevo y nanas.
Para dos largos meses resistirse las ganas…
y abrigar a esa cáscara, cuando vuelta a las calas
su pareja al pasársela tocó hielito y ranas.

Son los pájaros bobos, pero no el Macaroni

En el sur del Atlántico, en Georgia del Sur,
latitud Ushuaia, treinta y seis longitud
al oeste de hielo, la Mallorca al trasluz,
y ballenera antaño, ha ganado en salud.
Elefantes, leopardos de mar, focas del sud,
como albatros de alas de tres metros en cruz
y comer de los mares y petrel sin agur
son señales de vida, no se apague esa luz.
Ni esas aves sin vuelo, que no son avestruz,
el pingüino, no el patas rosas, negra testuz,
amarillas plumillas, blanco pecho y tahúr.
No el de pico y penacho de naranja virtud,
ojos rojos y mancha de fresado yogur,
que no incuba sus huevos, sino el otro, el azur.

Testamento poético

Tal que todo escritor, cual que toda escritora
que ya redacte en prosa o que ya escribe en trova
no quisiera por nada, no quisiera en mi hora
no haber visto en papel, no haber visto mi obra.
Y si así sucediere y si así desde ahora
sepan quien esto canta, sepan quien es de proba
cuando llegue esa noche a llevarme a su alcoba
quiere irse al tal sobre con sus versos, su flora.
Porque no es de buen gusto, en verdad malhumora
entregar una vida, entregar, darla toda
a unas letras premiadas cuando no y a deshora.
Por lo tanto estas hojas y su fruto que aflora
tal si fueren coronas de la caja caoba
bajo tierra, allí dentro y allí y hasta la aurora.

Qué mejor que piando

A un poeta un político cual de barrio de Estado
al cruzarse en la calle, y muy de cuando en cuando,
le decía: ¡Sonetos, ven conmigo al estrado,
cambia el verso por órdenes y las rimas por bando!
Es que acaso no entiendes, ¡lenguaraz deslenguado!,
que al poder un poema, a quien dicta dictando
de león o de toro ya rugiendo o bramando
se la trae sin cuidado, al pez gordo es lenguado.
Cierra el pico, ¡Halconcito!, que me estás torturando,
yo no vuelo tan alto, no me va ese nublado,
soy de nido, de rama y de alzarme volando.
Con la pluma hasta el cielo, agitando agitando
mis alones de libre, mas arriba ya estado
miro a tierra y me digo qué mejor que piando.

Los señores de la guerra… señoritos en la paz

En la Euzkadi do cambia no el qué ni, oiga, el por qué,
sino el quién, cómo, cuándo, dónde, cuánto, etc.,
es noticia en la prensa y rumor de café
que en la vida política “Leviatán” trata al “Che”.
Y es muy posible que haya otra vez pasta y té
en Loiola entre el Gara, Deia cual Abc
que Dios quiera no sea otro gran paripé
y se gane la paz… a petit comité.
Mas inquieta y fastidia el que se haga hincapié
en saber quién se lleva la victoria, irupé
de lograr tal hazaña que es de todos ¡jodé!
Ahora bien, aunque sea si papilla y puré
quienes hacen la guerra se las toman, diré
que en la paz tales mismos copan bravo y olé.