Archivos Mensuales: noviembre 2008

La política al revés es la guerra y la guerra al revés la política

La política, el arte del gobierno de gentes
cuyo fin es el bien de presentes, vinientes,
¿por qué algunos la aplican cual torturas hirientes
para hacer daño a seres con bondad en los dientes?
¿Qué política es esa belicosa, oiga, ¡oyentes!,
de amoral objetivo, que de obrilla, de fuentes
cuando el bien debería por mil medios dementes
causa el mal a personas bonachonas, decentes?
¿Qué política es esa? ¿Qué política, ¡agentes!,
la que elige el mayor de los males patentes
para mal de una vida o unas muchas vivientes?
Lo diré no es de hombres ni mujeres valientes,
en mi pueblo de siempre eso fue de inclementes
y una guerra muy injusta a los más inocentes.

El polo de las “tres” bolas y el efecto climático

Yo que lucho por libre por Vasconia la presa,
por librarla de España y a la par de francesa
al compuesto patriota le pregunto en la empresa
nacional qué es primero: socialismo o la expresa.
Qué es prefijo y sufijo en la causa vasquesa
Nacional-socialismo o al revés, queda impresa,
Socialismo-patriótico, la consulta traviesa,
al listillo abertzale le traslado a la mesa.
Porque desde la izquierda de raizal, a lo gruesa,
incluyendo a EA, se despachan de aviesa
al decir que EAJ a este polo no besa.
Pues bien, sepa la basca, un Jeltzale confiesa,
nuestro helado ha tres bolas, derretir a la espesa
y contarme después qué laméis y si es que os pesa.

Cuando baja la ría, la marejada vencible rompe por proa

Desde el Oka al Cantábrico, de Gernika al peñón
bermeano, a la Izaro cual pirata Vascón
navegué yo en piragua y remo a remo al son
de la voz de mi aita, arrantzale y patrón.
Astilleros a popa, Sukarrieta en visión,
en el aire a Sabino, Montenegro y ciclón
los tuvimos mil veces, pero en toda ocasión
yo pensaba Vasconia es corriente de acción.
Se asemeja a esta ría embriagada de ron,
con arrastre bravío, mareaje bribón,
bajamar que se empotra a oleaje zumbón.
Y península, ínsula de arenilla, aluvión,
la rompiente de izquierdas, la gaviotilla halcón
y el cantar de sirenas y Xixilis de unión.

Una víctima culpabilizada entraña su reverso: una culpable victimista

Con justicia en mi parte, bondadoso y amable,
sin hacer mal a nadie, de lanzar siempre el cable
y poner la mejilla, perdonar a acusable,
por qué siendo una víctima paso por el culpable.
Con razón de mi lado, generoso y afable,
sin querencia dañina, defensor razonable
y evitar el conflicto, tolerar lo irritable,
por qué siendo una víctima paso por el penable.
Con verdad a la espalda, bonancible y notable
cual buen amante incluso de quien ódiame, ¡hable!,
por qué siendo una víctima paso por el dañable.
Con pureza a la vista, intachable y fiable
y queriente inclusive de quien dáñame, en bable,
por qué siendo una víctima paso por achacable.

Un recuerdo que entró en ETA

Con apenas los quince, yo doy fe, autentico,
en Durango, en la Ikas y en sus fiestas, me explico,
una chica que andaba sollozando por chico
al contarme sus penas agarró y me dio un pico.
Duró solo un verano el amor y bien rico
del que años más tarde sin saberlo, le ubico,
yo leía en la prensa de la chica que indico
que era miembro de ETA, me caí del borrico.
La traían de América, esposada, ¡pueblico!,
y allí estaba en la foto, militar y milico
y su sombra bajando de un hispano avioncico.
Me quedé yo asombrado, evoqué aquel besico,
el romance de joven, el querer de zortziko,
entendiendo su lucha, no su modo, critico.

De edil, además de escritor fui lector de ETA

Kaixo, Presos políticos, cuando fui concejal
al “Ayunta” llegaban registradas de usual
unas cartas de puño, jamás vi una postal,
y de boca reclusa con remite en penal.
Las había de labios que besé juvenal,
de amistades y amigos de recreo, ¡chaval!,
familiares, lejanas, otras un lagrimal,
que leía y leía de mensual, semanal.
Y me hacían, sin duda, repensar la moral
e intentaba en justicia, de empatía total
entender ese drama entre humano y bestial.
Sin lograr ni poder, comprendiendo el causal,
sin la paz, libertad, qué es moral, qué legal,
presentar soluciones a un problema real.

López de Vega y Antonio de Mariano

Hola Euzkadi, Egun on, y Vasconia, ametsari,
yo no quiero ser paria para ser Lehendakari
provinciano de España, mejor ser rastafari
y reírse de hispanos con disfraz de dantzari.
Hola Euzkadi, Egun on, y Vasconia, ametsari,
yo no quiero ser títere para ser Lehendakari
no de todos los vascos, mejor ir de Safari
y reírse de zorros con la piel de kantari.
Hola Euzkadi, Egun on, y Vasconia, ametsari
yo no quiero ser manso para ser Lehendakari,
yo de ser soy patriota, yo de ser soy gudari.
Hola Euzkadi, Egun on, y Vasconia, ametsari,
yo no quiero ser dócil para ser Lehendakari,
yo de ser soy patriota, yo de ser soy gudari.

De Sabin Etxea a Sukarrieta o es al revés

Yo que amo al gran Sabino, al Arana, al primero
y que veo al partido que le sigue al postrero
y que va a Sukarrieta, a su tumba, me muero
porque día tras día les resulta un florero.
Su ideario político, el de Dios y el del Fuero,
que a la vista molesta a liguera y liguero
que se creen que la LIGA, su pensar más zaguero,
es real y EAJ un autónomo mero.
De estatuto esencial, competencias, mas cero
de la Euzkadi, de patria y deseo sincero
de erigirse en Estado y soberano entero.
¿Amaguillos? Docenas, pero acción, ¡por el clero!,
y acción bien decidida y acción de buen puntero
mucha mucha en boquita, poca poca en tablero.

El peor medio es mejor que el peor fin

Justifíquense o no entre sí medios, fines,
el poder siempre fija y sus voces afines
la atención en las formas, escondiendo lo ruines
que resultan a veces fondos bajos sinfines.
Así bastan dos piedras, tres o cuatro adoquines
para arruine de un fin de millar de pasquines,
sin embargo una meta sin valor, de chelines,
que se busca a lo “honrado” dicen huele a jardines.
Se equivocan, no obstante, esos son sólo opines
de aviesitos que buscan te decantes, te inclines
a fijarte en el método y que creas, ¡listines!,
que es peor una mano que mató, de asesines
que en sí esa alma asesina y cabeza en serrines
que educada en la táctica es de fines pillines.

De Cánovas y de cajón de madero de pino

No me falta razón, si le pongo delante
que los vascos del Sur y del Norte flagrante
de tener un ejército, Tierra, Mar y Ave errante,
ya serían más libres que Crusoe el desguazante.
No me falta razón si es que aquél “restaurante”
que dijere la fuerza causa Estado ordenante
la tuviera, si en lógica yo le digo aplastante,
que el Vascón a la fuerza ¿tendrá el mismo causante?
Si la fuerza de Estado y el Derecho es obrante,
el de vascos y vascas, nuestra Euzkadi diamante
de tener un agente ¿tendrá el mismo accionante?
Si la fuerza de Estado y el Derecho es formante,
consecuencia de tal es que el Vasco al instante
de tener un artista ¿tendrá el mismo alumbrante?